Ingresos tributarios

Uno de cada cinco pesos recaudados en enero provino de las retenciones

Luego de un flojo rendimiento en 2020, los derechos de exportación comenzaron el año como una de las fuentes de financiamiento tributario más robustas ante la leve recuperación del IVA.

En enero, la recaudación mostró un fuerte impulso en enero al crecer más de 46% y encadenar su quinta suba interanual por encima de la inflación del período, en gran medida explicado por los ingresos provenientes de los derechos de exportación: tras un oscuro 2020, aumentaron 231% y representaron el 10,2% de lo que embolsó la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP).

No obstante, después de realizarse la distribución de la coparticipación y determinarse los ingresos que quedan para la administración nacional, los ingresos por las retenciones pasaron a representar el 21,7% de los recursos impositivos que el Tesoro percibió en enero, según un informe de la Oficina de Presupuesto del Congreso (OPC).

Así, los ingresos por los derechos de exportación duplicaron su incidencia respecto al mismo mes de 2020, cuando representaron el 11,2% de los ingresos tributarios para Nación, y triplicaron el peso promedio de los eneros del lustro previo, que ronda el 6,9% entre 2015 y 2019.

Por un lado, el aumento en porcentaje fue realmente importante debido a que muchas operaciones que debieron realizarse en enero del año pasado fueron consumadas por adelantado, entre septiembre y diciembre de 2019, ante la incertidumbre que generaba la administración de Alberto Fernández a los exportadores del sector agropecuario.

Esta dinámica también dejó una base de comparación muy elevada para los mismos meses de 2020, motivo por el cual la recaudación de retenciones cerró el año pasado con una caída nominal.

Hay que destacar que lo embolsado por los derechos de exportación y de importación van directamente a las arcas nacionales, no son coparticipables con las provincias ni con la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), a diferencia de los demás impuestos más relevantes en términos recaudatorios.

El Gobierno prometió no tocar las retenciones y ahora busca al 'culpable' de las subas de precios

Los demás impuestos

Este impulso en términos relativos no sólo está explicado por la mejoría de la recaudación por retenciones solamente, luego de un 2020 en el que perdieron 2,7% con una inflación de 36,1%, sino que también influyó el flojo desempeño del impuesto al valor agregado (IVA).

El IVA, uno de los tributos más sensibles a la actividad, suele explicar entre el 35% y el 40% de los ingresos tributarios a la administración nacional en cada enero, pero en 2021 solamente explicaron el 29,3% del total. Si bien el IVA total subió 36,4% en enero, el dato estuvo matizado por un desempeño más modesto del componente impositivo, que avanzó solamente 28,8%.

Esta merma relativa se debe a que las transacciones gravadas todavía están en niveles inferiores a los de la etapa prepandemia, además de que siguen ingresando saldos diferidos de pymes de octubre, cuando todavía formalmente regía la cuarentena.

El impuesto a las Ganancias también perdió su preeminencia, aunque en una menor medida: mientras que en 2018 y 2019 representaba el 20% de los ingresos de enero a Nación, en 2020 significó el 18,4% y en 2021, el 17%. En términos relativos, fue la tercera fuente de tributación más importante.

El impuesto a los débitos y créditos en cuentas corrientes, más conocido como impuesto al Cheque, tuvo una dinámica similar al caer al 14,4%, luego de que entre 2018 y 2020 osculara entre 16% y 19%. Este tributo también está ligado a la evolución de la actividad económica.

Este aumento de la importancia relativa de las retenciones para los ingresos nacionales en años de altos déficits fiscales y los precios de los commodities en alza explica para los analistas la iniciativa que había deslizado desde el Gobierno de elevar las alícuotas para algunos productos del agro, más allá del 'desacople' de precios que afirmaba perseguir.

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