

El Gobierno nacional, en conjunto con el Ministerio de Seguridad, informó que se dieron por concluidas las tareas del Grupo Especial Antinarcotráfico Rosario (GEANRO), equipo que fue creado en el marco de la implementación del Plan Bandera. Por qué se desmanteló la unidad a la que la actual senadora y ex titular del área, Patricia Bullrich, había encomendado la punta de lanza de la estrategia federal contra el crimen organizado en esa ciudad.
El Ministerio de Seguridad, ahora a cargo de Alejandra Monteoliva, anunció ayer que las funciones del GEANRO fueron integradas al Comando Unificado del Plan Bandera, en el marco de “un proceso de reorganización orientado a optimizar la coordinación operativa e investigativa de las fuerzas federales en la región”. La decisión se plasmó en una nueva resolución que derogó la número 360/2024.
El GEANRO fue creado en el primer año de gestión de Milei, durante la etapa de emergencia, como “un espacio específico y acotado de coordinación investigativa entre las cinco fuerzas federales”.

“Ese objetivo fue cumplido plenamente y su lógica de trabajo colaborativo se trasladó progresivamente al Comando Unificado del Plan Bandera, que desde inicios de 2025 asumió la coordinación del intercambio de información criminal y de las tareas investigativas”, aseguraron desde el ministerio a través de un comunicado.
Asimismo, explicaron que el Comando Unificado ya concentra la coordinación de las acciones operativas del Plan Bandera, por lo que resultaba necesario integrar las funciones del GEANRO a las unidades investigativas que hoy dependen de dicho comando, evitando “superposición y duplicación de estructuras”.
Para el ministerio, la decisión implica “profundizar y optimizar el esquema operativo del Plan Bandera”, al fortalecer los mecanismos de coordinación y la integración funcional de las áreas operativas e investigativas, con el objetivo de incrementar su eficacia.
Fuentes reservadas, no obstante, dieron otra versión menos ampulosa a El Cronista y señalaron que se desmanteló la dirección del GEANRO porque no era relevante. Se trataba, en definitiva, de entre 10 a 15 oficiales que, según dichas voces, “no hacían nada” y por lo tanto esto “no cambia nada”.
En 2025, los homicidios en el departamento Rosario volvieron a subir tras el desplome excepcional de 2024. Con al menos 116 asesinatos, el año cerró con un incremento cercano al 27% frente a los 91 crímenes registrados el año anterior, que había marcado un piso histórico reciente luego del pico de violencia extrema.
La suba se reflejó también en la tasa: pasó de 6,75 a 8,5 homicidios cada 100 mil habitantes, impulsada en gran medida por el mayor uso de armas de fuego, presentes en el 75% de los hechos. Aunque el repunte revirtió parcialmente la tendencia descendente, las cifras siguen mostrando un escenario muy distinto al de los años más críticos.
La comparación con la década anterior permite dimensionar el cambio de escala. Entre 2013 y 2023, Rosario llegó a sostener tasas superiores a los 20 homicidios cada 100 mil habitantes y promedios anuales que duplicaban o triplicaban los actuales, con un predominio abrumador de crímenes ligados a economías criminales y disputas armadas territoriales.
En ese marco, el aumento de 2025 aparece más como una corrección al mínimo excepcional de 2024 que como un retorno a los niveles del período más sangriento. La violencia letal sigue alta en términos absolutos, pero se mantiene lejos de los registros que convirtieron a Rosario en una de las ciudades más violentas del país durante la última década.
Qué es el Plan Bandera en Rosario: los argumentos para desactivar la unidad GEANRO
Según detalla la web del Gobierno nacional, el Plan Bandera es una estrategia federal integral diseñada para recuperar el control territorial en Rosario y su área metropolitana, una de las zonas más afectadas por la violencia narco en la Argentina.
“El objetivo principal es combatir el narcotráfico, el narcoterrorismo y el crimen organizado, mediante una presencia sostenida del Estado y la coordinación directa entre las fuerzas federales y el gobierno provincial”, describe un texto que presenta la iniciativa.
El plan se ejecuta a través de un Comando Unificado de las Fuerzas Federales que reúne a Gendarmería Nacional, Policía Federal, Prefectura Naval y Policía de Seguridad Aeroportuaria. Estas fuerzas actúan de manera coordinada con el gobierno de la provincia de Santa Fe y el municipio de Rosario.
“Los resultados son contundentes: los homicidios dolosos en Rosario descendieron más del 57 %, y se logró incautar una cifra récord de droga, armas y vehículos vinculados a bandas criminales”, argumentan desde Nación. Y describe al Plan Bandera como “una política de seguridad con decisión política, despliegue profesional y resultados concretos”.

En efecto, el despliegue se concentra en los barrios más críticos del departamento Rosario, con patrullajes permanentes, operativos de saturación, control vehicular, dispositivos cinotécnicos, presencia de brigadas de elite y acciones de inteligencia criminal.
Además del patrullaje y los operativos, el Plan Bandera contempla acciones específicas como la destrucción de búnkeres de droga, la apertura de líneas de denuncia anónima, la incautación de armas ilegales y la participación del Servicio Penitenciario Federal en el control de las cárceles con presos vinculados al crimen organizado.
Asimismo, promovía en sus lineamientos la articulación con organismos nacionales como ANMaC para programas de desarme voluntario y campañas de concientización.



