Pescarmona pidió el proceso de crisis y negocia para evitar despedir a más de 200 empleados

El pedido fue planteado a la Subsecretaría de Trabajo de Mendoza. La semana que viene habrá una reunión clave en Buenos Aires. Según la UOM, ya echó a cien empleados este año y podría cesantear al doble en breve.

La metalúrgica Industrias Metalúrgicas Pescarmona (IMPSA) le pidió al gobierno de Mendoza que la declare en proceso preventivo de empresa en crisis y está encarando una serie de reuniones para evitar más de 200 despidos, como consecuencia de una complicada situación financiera a raíz de una fuerte caída en su producción y deudas que tiene en el exterior.

Según informaron medios mendocinos y la agencia Noticias Argentinas, el pedido del proceso de crisis fue presentado ante la Subsecretaria de Trabajo de Mendoza. La semana que viene habrá una reunión clave entre las autoridades provinciales, la empresa y los sindicatos del sector en el ministerio de Trabajo de la Nación, en Buenos Aires. El encuentro estaría encabezado por el ministro Carlos Tomada y su par de Industria, Débora Giorgi.

Según la seccional local de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), la compañía ya despidió a unos cien operarios en lo que va del año y ahora pretende cesantear a más de 200.

La firma le informó al Gobierno mendocino que sus dos plantas ubicadas en esa provincia están operando al 40% de su capacidad debido al escaso éxito en ganar licitaciones dentro del país y una deuda importante en negocios realizados en el exterior.

IMPSA cuenta con otros tres centros de producción: dos en la ciudad brasileña de Suape y otro en Lumut, Malasia. En todos ellos advirtió estar en un momento de crisis severa.

El 12 de agosto, la justicia brasileña dejó sin efecto la quiebra de Wind Power Energía (WPE), la empresa subsidiaria de IMPSA en ese país, decretada previamente por una deuda con el operador portuario grupo Libra. WPE, fuente de trabajo de más de 1.500 empleados directos, llegó a un acuerdo de pago con su acreedor y sigue operando.

En Mendoza, la crisis de Pescarmona implica un parate en la actividad de otras 600 pequeñas y medianas empresas que son proveedoras directas o indirectas de esa firma.

Si es declarada en crisis, la compañía podrá abonar el 50% del total de las indemnizaciones de los 215 trabajadores que tendría previsto despedir y hacerlo en 12 cuotas.

El Gobierno provincial de Francisco “Paco” Pérez busca que la empresa acepte aplicar el Programa de Recuperación Productiva de Nación (Repro), que aporta el equivalente de al menos el 15% del total de los sueldos por uno o dos trimestres.

Por su parte, según publicó el diario Uno, la UOM y la Asociación de Supervisores Metalúrgicos propusieron aceptar suspensiones, vacaciones anticipadas o reducción horaria, con la condición de evitar los despidos.

Fuente: AGENCIA Noticias Argentinas

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