COMERCIO EXTERIOR

Aun remando contra la corriente, el sector pesquero prevé exportar u$s 2000 millones este año

Pesca ilegal en la milla 201, retenciones y costos dolarizados afectan a una actividad que exporta el 90% de lo que captura y es el octavo complejo exportador del país.

La industria pesquera argentina es un aportante neto de divisas y este año proyecta incrementar las exportaciones al menos en un 15%. Alcanzará de esa manera los u$s 2000 millones, recuperando así los niveles logrados en 2018.

Las especies paradigmáticas del mar argentino, como la calamar illex, por volumen exportado, y el langostino por volumen y también por precio, son los mascarones de proa de la pesquería nacional. 

Durante la campaña 2020 el langostino representó un 48% de las exportaciones totales, sumando el langostino y las colas, que con un precio mucho mayor se exportan a mercado sofisticados.

"Previsiblemente va a haber una muy buena campaña, los estudios indican que los recursos están muy bien", sostuvo 

Se estima que podrían capturarse unas 200.000 toneladas de langostino, 90 mil a través de buques-factoría congeladores, que pescan, envasan y exportan directamente, y otras 110.000 toneladas de fresco que se procesan en plantas en tierra.

Eduardo Boiero, presidente de CAPECA, asegura que las "exportaciones podrían llegar este año a los u$s 2000 millones, algo parecido a lo que fue la campaña de 2018". En los dos últimos años las exportaciones cayeron en valores, y especialmente en 2020 impactó también el Covid.

Estos datos no deben pasar desapercibidos para el Gobierno. La temporada de langostino dura 4 o 5 meses pero el fuerte es junio y julio

Billete verde

Dado que los exportadores tienen un plazo máximo de 180 días para liquidar las divisas, ingresarán al Banco Central en el segundo semestre del año, un momento de escasez de dólares, luego de la cosecha gruesa de los granos.

El tema es que en esta actividad la mayoría de los costos están dolarizados, en especial los salarios, que se llevan 55/60% de costos y el combustible, que de alguna manera está vinculado a la divisa, explica Boiero.

Por estas horas el sector está negociando con el Ministerio de Salud que se destinen unas 5000 o 6000 dosis de vacuna contra el Covid, para el personal embarcado. Para ello, piden que además de esencial la actividad sea declarada estratégica. Aún no hay respuesta sobre este tema.

Pero lo que más preocupa al sector es la estructura de costos. "La actividad goza de buena salud pero falta previsibilidad", sostiene desde Puerto Madryn Damián Santos, titular de la Cámara Argentina Patagónica de Industrias Pesqueras (CAPIP). 

Con márgenes de rentabilidad acotados, el sector paga retenciones del 7% y los reintegros por exportaciones cayeron de 3,5% hace unos años al 1,5% en la actualidad. 

Santos aseguró que "no hay incentivos para producir en tierra", en alusión a las plantas procesadoras. Allí impactan los costos asociados a las plantas y también obligaciones que surgen de los convenios laborales.

"Cualquier cambio en las retenciones, pasar del 7% al 10% manda los balances de las empresas a colorado", destacó Santos. 

Bye bye Moluscos 

La campaña de calamar está por concluir con un resultado mixto, hubo buena cantidad de recursos pero los precios cayeron fuertemente por la sobreoferta, que responde especialmente a la pesca ilegal en la milla 201, aseguran fuentes del sector.

"Desde noviembre hasta ahora en la milla 201 se capturaron 280.000 toneladas de calamar, con centenares de barcos extranjeros pescando ilegalmente el recurso. En el mismo período nuestros barcos, que operan en las aguas territoriales argentinas, capturaron 130.000 toneladas", aseguró Juan Redini, presidente de la Cámara de Armadores Poteros Argentinos (CAPA).

El 85% de esos barcos -se estima que pueden llegar a los 400 navíos durante la temporada- son chinos, el resto de Taiwán, Corea del Sur y otros países. Se sabe que anclados en la milla 201 en forma completamente legal y en aguas internacionales, el uso de potentes sistemas de luz atrae al recurso, que migra desconociendo cuestiones de jurisdicción. 

A esto hay que sumar unos 110 barcos que operan con licencias de pesca otorgadas por el gobierno de las islas Malvinas y que Argentina también considera ilegal por una cuestión de soberanía. Allí se capturaron 160.000 toneladas más.

La campaña en su conjunto llegó a cerca de 600 mil toneladas, no está mal, pero el problema es que con esa oferta el precio se desplomó. "La paradoja es que el resultado de la campaña depende de la pesca ilegal", sostiene Redini. Las pérdidas este año se estiman entre 180 y 200 millones de dólares

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Comentarios

  • SA

    Sergio Almada

    16/05/21

    Con el respeto que me merece el autor de la nota, cuando habla de pesca ilegal resulta como mínimo confuso. Dice que en la milla 201 es ilegal, después que por ser aguas internacionales es legal y por último que el resultado de la campaña depende de la pesca ilegal. Sería bueno ser más precisos para no desinformar.

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