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La Ciudad de Buenos Aires anunció que, para acompañar a comerciantes y profesionales porteños, levantará las alícuotas de Ingresos Brutos y, además, eximirá o bonificará parcialmente el pago a diversas profesiones.
El presupuesto que se esconde detrás de la medida, según señalaron fuentes a El Cronista, es que existe una combinación de factores que complican el normal desempeño de la actividad productiva y comercial.
En ese sentido, conocedores de la dinámica económica y financiera porteña, señalan que el estancamiento del consumo repercute en la actividad económica en un contexto en el que los precios siguen creciendo.
“Lo que se hizo fue actualizar el tope de facturación para que la inflación no termine perjudicando al contribuyente que termina pagando más por el impuesto y cuando su actividad no está creciendo”, destacó un conocedor del tema.
“Si la facturación creció por precios pero no por actividad real, el contribuyente no debería pagar más”, agregó.
El alcance de la medida que recorta Ingresos Brutos en CABA
La Administración Gubernamental de Ingresos Públicos (AGIP) actualizó los topes de facturación que determinan las alícuotas del Impuesto sobre los Ingresos Brutos.
A partir del 1° de junio, el tope de facturación anual pasa de $ 2.004.000.000 a $ 2.154.300.000 para actividades vinculadas a servicios públicos (gas, electricidad y agua).
En ese beneficio entrarán restaurantes y hoteles, comunicaciones, servicios inmobiliarios y de alquiler, servicios sociales y de salud, enseñanza y administración pública, entre otros.
En la práctica, se trata de actividades donde el peso de los costos laborales suele ser elevado y donde el enfriamiento del consumo o de la actividad impacta rápidamente sobre la rentabilidad.
Gastronomía, hotelería y servicios profesionales aparecen entre los rubros más sensibles a la desaceleración económica que atraviesa el Área Metropolitana.
En el caso de los servicios de comercialización y reparaciones, el tope anual pasa de $ 364.000.000 a $ 391.128.000.
Bonificación para el régimen simplificado
Por otra parte, la AGIP también destinó una parte del esfuerzo fiscal a los pequeños contribuyentes que tributan en el Régimen Simplificado y realizan prestaciones de servicios de manera independiente para que accedan a bonificaciones según su categoría.
En este grupo, por ejemplo, se ubican peluqueros, fotógrafos, mecánicos, personal trainers, esteticistas, entre otros.
- Según el ente recaudador, las categorías A, B y C tienen una bonificación del 100 por ciento, es decir, dejan de pagar el impuesto.
- Las categorías D a H: bonificación del 75% del impuesto
Según datos difundidos por la Ciudad, el universo potencial alcanza a unas 140.000 personas. La bonificación se aplica de manera automática, sin necesidad de realizar trámites, aunque existe una condición clave: no registrar deuda en el tributo local.
En ese sentido, la AGIP elevó de $ 1.000 a $ 10.000 el monto mínimo de deuda tributaria considerado en trámites que requieran acreditar inexistencia de deuda o solicitar beneficios fiscales.
El esquema además se complementa con beneficios para jóvenes que inician actividades, nuevos contribuyentes y determinados grupos alcanzados por regímenes especiales. La intención oficial es que el alivio fiscal funcione también como incentivo para sostener la formalidad en actividades de pequeña escala.
Esta medida se enmarca en el proceso de unificación del Régimen Simplificado de la Ciudad con el Monotributo Nacional, que desde enero de 2026 permite a más de 200.000 contribuyentes porteños centralizar sus gestiones.




