A punto de terminar 2021, el Gobierno y el campo ya tienen un foco de conflicto para 2022

Como en tantos otros temas, dentro del oficialismo existen diferentes posturas respecto de cómo manejar la continuidad de las retenciones. Cuáles serán los pasos que seguirán desde el Gobierno y el agro.

La amenaza de subir las retenciones siempre fue una carta que el Gobierno puso sobre la mesa a la hora de negociar con el campo, con el claro objetivo de hacer ceder al agro en algunas de sus pretensiones.

La idea nunca se puso en marcha a raíz de las diferencias interna que tienen los distintos sectores del oficialismo, y ahora, sin mayoría en el Congreso, las diferencias se profundizaron.

Previo a las últimas elecciones, que significaron un cambio negativo en cuanto a la conformación del Congreso, una posible suba de las retenciones ya separaba las aguas entre los funcionarios.

Mientras que unos entendían -y entienden- que el campo debe afrontar mayores costos, otros apuntan que algo así no sólo generaría una baja de la rentabilidad del agro, sino que además pondría un freno a las exportaciones del sector, lo que desembocaría en un menor ingreso de dólares a la Argentina.

Entre los funcionarios más destacados, el ministro de Economía Martín Guzmán y el secretario de Comercio Interior, Roberto Feletti, son algunos de los que impulsan la suba de las retenciones.

Del otro lado, el propio presidente Alberto Fernández no ve con buenos ojos esa idea, un pensamiento que acompañan el ministro de Agricultura, Julián Domínguez, y el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas.

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Dentro del primer grupo, la propuesta que estuvo dando vueltas fue la de incrementar a 20% las retenciones a maíz y trigo, una tendencia que también correría para el girasol y el aceite de girasol.

En cuanto a la carne bovina, se buscó trazar una tasa diferencial para los cortes con hueso congelados -que casi en su totalidad tienen a China como destino-, mientras que los cortes deshuesados envasados al vacío deberían pagar menos.

Sobre todo con lo que tiene que ver con el mundo de los granos, quienes no se muestran tan abiertos a un alza de retenciones entienden que se generarían problemas tanto en la producción como políticos.

"Hay que dar las peleas que se pueden ganar, y esta sin dudas no es una de ellas. Si se intenta aprobar una medida como el alza de las retenciones a través del Congreso, existe un riesgo muy importante de pasar un mal momento. Esto ya pasó con el Presupuesto", sostuvo una fuente oficial consultada respecto de la posibilidad que tenía el Gobierno de llevar la disputa al Congreso.

Algunos funcionarios en el Gobierno mantienen la idea de dar en el Congreso "solo aquellas peleas que se pueden ganar"

Ante esto, la contrapropuesta que surgió fue la de crear un fideicomiso con aportes privados para subsidiar las ventas de harina, fideo y pollo, que no cuenta con el apoyo del campo.

Sin el Presupuesto del año próximo aprobado, la gran discusión que se plantea ahora pasará al plano jurídico-tributario.

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Todas las modificaciones tributarias deben contar con el aval del Congreso, por lo que muchos especialistas entienden que cualquier paso que se quiera dar en este sentido tendrá que seguir ese camino.

Del lado del Gobierno, mientras tanto, intentarán darle una lectura personal a la situación. Al haber dispuesto la extensión del Presupuesto 2021, algunos funcionarios apuntan que también tienen continuidad los derechos de exportación que se fijaron en ese plan, algo que choca con aquella premisa.

Para salir de esa situación, y sin tener que esperar a la aprobación del Presupuesto 2022, el Gobierno debería entonces presentar y lograr la aprobación de un proyecto de ley específico para determinar los niveles de las retenciones.

Y aquí es donde vuelve a surgir la frase del funcionario que contactó El Cronista, y que hizo referencia a "dar las batallas que se puedan ganar". En este caso, el Gobierno irá por la continuidad de las marcas que rigieron este año: 33% para las exportaciones de soja, 12% para las de maíz y trigo, y 9% para las de carne.

Todas las iniciativas que tengan que ver con el terreno impositivo deben contar con el aval del Congreso

El campo, mientras tanto, sabe que aquí se abre una puerta muy importante para que avance su idea de ir eliminando o achicando las retenciones a medida que los volúmenes de cada productor sean menores.

El sector intentará negociar con el Gobierno que se avance sobre su idea, y al mismo tiempo buscará contar con el acompañamiento de la oposición para que el Gobierno no imponga la idea pautada en el Presupuesto 2021.

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