

Tras hablar durante la madrugada en la vigilia por el Día de la Independencia en la Casa Histórica de Tucumán, el presidente Javier Milei participó este jueves 9 de julio del tradicional Tedeum en la Catedral Metropolitana de Buenos Aires.
Allí, el arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, ya llevó adelante el servicio religioso y, en línea con el último Tedeum del 25 de mayo, el referente católico volvió a criticar a la clase política e instó a “independizarse de la indiferencia hacia los que sufren”.
“No miremos al costado buscando culpables eternos”, pidió. Además, realizó una referencia solapada a la política de superávit fiscal del oficialismo y la “motosierra de Milei”: con la imagen del buen samaritano, aseveró que “lo que gastes de más no siempre es sinónimo de derroche, ni de despilfarro, a veces es invertir en los más débiles".
El presidente llegó al templo junto a su Gabinete, con el que previamente realizó la típica caminata desde Casa Rosada hasta el templo.
Tras el evento en la Catedral Metropolitana, Milei encabezará una nueva reunión de Gabinete. Según supo El Cronista, el foco del encuentro será conocer los primeros puntos del ante proyecto de ley de reforma del Banco Central que está trabajando el Ejecutivo.
Dijeron presente en la Catedral Diego Santilli, ahora como jefe de Gabinete tras la salida de Manuel Adorni, la secretaria de la presidencia; Karina Milei, el nuevo vocero; Adrián Ravier y la mayoría de los ministros: Sandra Pettovello (Capital Humano), Mario Lugones (Salud), Pablo Quirno (Cancillería), Carlos Presti (Defensa), Juan Bautista Mahiques (Justicia), Alejandra Monteoliva (Seguridad), y Federico Sturzenegger (Transformación del Estado). También participó el jefe de Gobierno de la Ciudad, Jorge Macri.

Qué dijo Jorge García Cuerva en el Tedeum
Durante su discurso, el arzobispo de Buenos Aires tomó la parábola del Buen Samaritano para hablar de “los caminos peligrosos” que recorre la sociedad argentina: “El camino de la intolerancia, el de los enfrentamientos constantes, el de la descalificación del otro por pensar o ser distinto (...) el sendero de la discriminación por cuestiones de raza, religión o domicilio”.
Con dureza, apuntó contra la dirigencia y la corrupción: los asaltantes de la parábola, dijo, se esconden “en cuevas de corrupción, haciendo que los pobres sean cada vez más pobres, y ellos, escandalosamente, cada vez más ricos”.
Tras esto, sin embargo, aclaró que “esto no es cuestión de ser de tal o cual partido político o gobierno de turno; es cuestión de ser o no, honesto y trasparente”.

García Cuerva pidió además “independizarse del individualismo, de la competencia feroz por el protagonismo, del internismo y la mezquindad política de querer llevarnos los aplausos cuando hacemos algo por los demás”.
En su enumeración de “los heridos del camino de la vida”, el arzobispo mencionó a “los enfermos, los jubilados, los adolescentes y jóvenes víctimas del negocio de los narcotraficantes, los desocupados, las personas con discapacidad”, y pidió nombrarlos “no cifras, o diagnósticos, sino sus nombres”, sin pedirles “antecedentes de pobre”.
Tras esto, hizo énfasis en uno de los sectores que hoy más antagonizan con el Gobierno, el de las personas con discapacidad: “También hay ejemplos actuales, como cuando vemos que algunos centros de discapacidad tienen muchos trabajadores y a priori se puede pensar que es un despropósito. Pero luego, conociendo bien la dinámica de la institución, descubrimos que es una inversión”.
Ya en el tramo final de la homilía, García Cuerva llamó a un “examen de conciencia colectivo” y preguntó: “¿Estoy actuando como los que pasan de largo o estoy dispuesto a ser la posada que reciba y sane a los heridos?”. Sostuvo que “las heridas sociales necesitan la templanza del diálogo, la justicia social y la honestidad innegociable”.
Sobre el final, García Cuerva incluso se sumó al fervor mundialista con una cita al capitán de la Selección argentina, Lionel Messi: “Demostramos una vez más que los argentinos cuando luchamos juntos y unidos somos capaces de conseguir lo que nos propongamos”, recordó el arzobispo en base al mensaje publicado en redes por el jugador tras ganar el Mundial 2022 en Qatar.

Milei aprovecha el 9 de Julio para reforzar el vínculo con los gobernadores
La ceremonia se realizó tras el viaje express de Milei a Tucumán, donde participó en la vigilia en la Casa Histórica junto a los gobernadores y compartió un discurso dirigido a estos.
De la mano de la llegada de Santilli como jefe de Gabinete, el Gobierno buscó dar una señal de recomposición del vínculo con los jefes de las provincias con una nueva foto federal.
“Quiero agradecer a los gobernadores por haber estado a la altura cuando la historia lo demandaba, dispuestos a colaborar en la transformación que estamos llevando adelante y que el país necesitaba, y sigue necesitando desesperadamente”, celebró el Presidente cuando destacó en su discurso el respaldo recibido en el Congreso para avanzar con la letra del Pacto de Mayo.
La Casa Rosada descontaba que la postal estaría lejos de los 18 mandatarios que posaron hace dos años con el Presidente pero estimaban entre 12 y 13 en la imagen, tal como ocurrió. Desde el entorno del jefe de Gabinete lo catalogaron de “fuerte presencia”, dado el contexto de dificultades y los recientes cimbronazos políticos.
Milei añadió que el objetivo del Gobierno es consolidar “un federalismo auténtico, basado en la recuperación de la autonomía provincial y en el desarrollo de las economías regionales”. Y que el camino apunta a “quitarle la bota del cuello a las provincias”, devolverles las herramientas para impulsar su crecimiento y construir un esquema de federalismo “verdadero, genuino e independiente del poder nacional”, donde cada jurisdicción pueda desarrollar plenamente sus recursos y generar prosperidad para sus habitantes.





