El presidente Javier Milei anunció que enviará al Congreso un proyecto para crear un “super RIGI”, que tendrá beneficios superiores a los que tiene el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) y se aplicará a sectores que “nunca han existido en Argentina”.

“Se podrán crear nuevas empresas que satisfagan las necesidades productivas de los nuevos sectores dinámicos de la economía al tiempo que multiplicará la cantidad de empleos”, dijo el presidente en redes sociales.

“Venimos trabajando hace tiempo en cosas que iremos anunciando y que tienen alto impacto. Ésta es una de ellas. Va a implicar más inversiones, mayor producción, empleo, recaudación y exportaciones”, dijo el ministro de Economía, Luis Caputo.

Una de las especulaciones es que tendrá incentivos para áreas tecnológicas, centralizadas en rubros de la frontera tecnológica, hoy con poca incidencia en el país. Resuenan rubros como datacenters y empresas vinculadas a la inteligencia artificial.

Es que recientemente el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, anticipó que enviará un proyecto para crear empresas de inteligencia artificial, sin intermediación humana.

En Expo EFI, el ministro también había planteado que el potencial de Vaca Muerta no solo iba a implicar más divisas por exportación, sino que también se traduciría en un abaratamiento de la producción local dado el costo del gas. “Va a ser más barato producir en Neuquén”, deslizó en ese momento, en referencia al potencial para la producción de fertilizantes.

Sin embargo, de esto se tomaron algunos que especulan que los incentivos se volcarán a la tecnología. Recordaron en ese momento los anuncios de inversiones que habían hecho Open AI y Salesforce, por u$s 20.000 millones y u$s 500 millones respectivamente, para apoyar el desarrollo de Argentina como un hub de Inteligencia Artificial e instalar centros de procesamiento de datos en regiones con baja población.

Les resonó entonces las declaraciones de Milei a fines de 2024: “Nosotros tenemos energía de sobra, tierras frías e inhóspitas y recurso humano de calidad. No por nada somos el país con más unicornios tecnológicos per cápita de la región. Estos tres factores combinados forman una tormenta perfecta para atraer inversiones de altísimo grado en inteligencia artificial. Que nadie se sorprenda si la Argentina se convierte en el próximo hub del mundo. De hecho, no es casualidad que las mayores empresas del mundo estén evaluando proyectos en el país”.

El anuncio se hizo en el viaje de vuelta del mandatario desde Estados Unidos, donde participó de la conferencia anual del Instituto Milken. El canciller, Pablo Quirno, contó que en paralelo tuvieron reuniones con empresas como Chevron, Bitso, Brightstar, Nvidia, Visa, que “son compañías que terminan invirtiendo en Argentina”. También participó del encuentro Robert Citrone, dueño del fondo Discovery Capital y cercano al secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent.

También coincide con la estadía por dos meses de Peter Thiel, fundador de la tecnológica especializada en armamento y seguridad, Palantir. Colorida coincidencia con la mención del presidente al B2 Spirit, el bombardero “invisible” que usa Estados Unidos para los ataques a Irán.