Enviada especial a Nueva York — El presidente Javier Milei cierra este jueves su agenda en Estados Unidos en el marco de la semana de la ONU con una exposición ante el Economic Club of New York, uno de los ámbitos históricos de encuentro de la dirigencia empresarial y financiera de Estados Unidos.
“Todos en el mundo libre saben que si somos reelectos, el 2028 va a ser el mejor año económico de la historia argentina”, aseguró el mandatario apenas comenzó su alocución. “Argentina está creciendo, llevamos 27 meses de crecimiento sostenido y hoy el país crece a un ritmo que productiva el promedio histórico del antiguo país. Es un crecimiento que se reparte en casi toda la economía”, agregó.
El mandatario repasó sus logros de gestión en términos de PBI, inflación, exportaciones y deuda pública: “Nosotros estamos encarnando la ardua tarea de restituir la confianza en nuestro país y este aumento de credibilidad lo vemos reflejado en la caída de la tasa de interés”, les dijo a los empresarios.
Fundado en 1907, el Economic Club of New York es una organización no partidaria que funciona como foro de discusión sobre cuestiones económicas, políticas y sociales. Entre los personajes destacados que disertaron en el foro estuvo Winston Churchill en 1932, cuando habló sobre la crisis económica mundial. Entre las figuras actuales que también disertaron se encuentran Donald Trump, Hillary Clinton y Jamie Dimon.
El evento, reservado para invitados de alto nivel, comenzó al mediodía en un salón del University Club ubicado entre la Quinta Avenida y la calle 54, sin transmisión en vivo. Los miembros se ubicaron en mesas redondas y numeradas. La Centennial Society tuvo su lugar reservado: se trata de los integrantes que hicieron donaciones mínimas de u$s 10.000 adicionales a sus cuotas anuales de membresía, destinadas al fondo especial del club denominado Centennial Fund.

El mandatario llegó a las 12:17horas (hora local). Después de su alocución, se sentó junto al editor global de Bloomberg y socio del club, John Micklethwait, quien estuvo a cargo de moderar una serie de preguntas. Cuando terminó su discurso, los invitados lo aplaudieron de pie.
En esa misma línea, El Cronista observó que los invitados se reían y se miraban sorprendidos y sonrientes por los comentarios osados del jefe de Estado, que surgían especialmente cuando mencionaba a la oposición. “No podemos volver a los cavernícolas” y “el enano soviético”, en referencia al gobernador Axel Kicillof, fueron solo algunos ejemplos.
También festejaron las defensas del primer mandatario ante las preguntas relacionadas al comercio con China y la liberación del cepo cambiario. Sobre lo primero, dijo: “yo soy liberal, no tengo por qué decirles a los argentinos qué autos tienen que comprar”, y generó aplausos. “It’s true (es verdad)”, le dijo uno de los invitados a su acompañante. Con las restricciones de capital, Milei defendió: “Yo sigo siendo igual de anarquista que siempre, pero tengo una responsabilidad con los argentinos. Parezco loco, pero no como vidrio”, aseguró.
El jefe de Estado llevó su programa económico directamente ante ejecutivos, inversores y referentes de las finanzas. “Desde nuestro Gobierno, lejos de intervenir y arruinar todo como acostumbraba ser el Estado, hicimos lo que teníamos que hacer, mejorar las condiciones macroeconómicas haciendo que las tasas de interés bajen y hagan posible la refinanciación”, dijo.
Y prometió: “El crecimiento de nuestra economía y de nuestras exportaciones que ya vivimos, va a quedar más minúsculo al lado del verdadero potencial de la Argentina. Los argentinos estamos listos para ser protagonistas de este nuevo mundo”. “Hoy nuestra economía ya tiene acceso a casi el 30% del producto mundial. Nuestra meta es alcanzar el 80% y vamos a trabajar sin descanso hasta lograrlo”, agregó.

En ese sentido, describió: “Tenemos Vaca Muerta, uno de los yacimientos de Shell más grandes del mundo. Tenemos un campo de primer nivel que supo mantenerse altamente competitivo, incluso con brecha a cambiar y retención a ridículas, las cuales ya hemos bajado de valoración. Tenemos litio, cobre y uranio en cantidades que nos ubican entre los países con mayores reservas del planeta, en un mundo donde las cadenas de suministro de minerales críticos se volvieron un frente más de la disputa entre las naciones libres”.
“No tenemos los problemas que el mundo libre tiene, no tenemos conflictos étnicos ni religiosos, no tenemos que lidiar con invasiones masivas procedentes de Estados fallidos, ni estamos cerca de zonas de conflicto, ni estamos empecinados en llevar a cabo regulaciones agresivas que hagan imposible la innovación”, sumó.
Puso a España como “caso emblemático”, justo el día después de que Kicillof se había reunido con el jefe de Gobierno español, Pedro Sánchez, y el alcalde demócrata de la ciudad estadounidense, Zohran Mamdani. “Un país contando por ofrecer sometido un régimen socialista que lo está destruyendo. La situación que ahora mismo se está viviendo en el de ellos. Un gobierno que ha traicionado a su propio pueblo abriendo las puertas a invasores que la están convirtiendo en una zona de caos y violencia. El gobierno socialista español es una mezcla curiosa entre anarquía y tiranía. Los invasores hacen lo que quieren, roban, matan, violan”, sostuvo.
Al cierre, en la entrevista, volvió a defender el reclamo de las Islas Malvinas —“no le digas Falklands, son Malvinas”, le corrigió al entrevistador. Ante la pregunta sobre qué hacer con los isleños que habitan el archipiélago, Milei resaltó que los habitantes no pertenecen a pueblos originarios y que a ellos la Argentina les brindará un “trato digno”, diferente al que recibieron los pueblos originarios cuando fueron invadidos por Gran Bretaña -“los sacaron a patadas”—. Hubo aplausos, aunque no de parte de todas las mesas.
La exposición de Milei se produjo después de su paso por la Asamblea General de las Naciones Unidas, donde el Presidente volvió a defender su programa económico y reclamó un cambio en el funcionamiento de los organismos internacionales. A la tarde, tendrá como última actividad una bilateral con el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu. Luego, participará junto a él en un Encuentro de Líderes de América Latina.




