Macri pagó caro por no advertir la guerra de Trump ni el peso electoral de Massa

El mandatario y su equipo no vieron las señales de un mercado restrictivo, en 2018. En pleno año electoral, no escuchó a su equipo que le pedía mantener dividido al peronismo.

Mauricio Macri prometió bajar la inflación y la pobreza para llegar al poder en 2015. La suba de ambos indicadores selló su salida de la Casa Rosada este martes.

En el camino el gobierno de Macri cometió varios errores "no forzados". Uno de ellos lo comentó este domingo a la noche, cuando publicó la entrevista que le hizo su equipo, bajo el nombre "Momentos". Macri había optado por el "gradualismo" para bajar la inflación, sin bajar el déficit, y tomando deuda. En esa charla, reconoce que tras ganar las elecciones de medio término, nunca previó que el escenario iba a cambiar en abril de 2018: "El mundo financiaba mercados emergentes y de un dia para otro no financio más. De u$s 107 mil millones (que había para financiamiento) pasamos a u$s 7 mil millones para todos los países que necesitaban prestado. Nosotros solo necesitábamos 30 y pico mil. Ahí fue cuando dijimos 'fuimos'…".

Macri no había leído las alarmas. En noviembre de 2017, varios especialistas, y medios internacionales como The New York Times venían avisando que la Reserva Federal de Estados Unidos subiría las tasas. Y que el presidente Donald Trump se preparaba para una guerra comercial con China, sin tregua. No sólo eso. Entre el 10 y 13 de diciembre de 2017, Macri alojó la 11° Conferencia Ministerial de la Organización Mundial de Comercio en Buenos Aires. Allí, varios especialistas avizoraban el desorden internacional.

Es una paradoja, que el gobierno de Macri, que en política exterior se posicionó dentro del neoliberalismo institucional, no haya previsto cambios en el mercado. Con la soga al cuello, Macri acudió al Fondo Monetario Internacional en mayo y pidió un préstamo por casi u$s 57 mil millones.

Una profundización de la recesión significaría tanto más malestar social como enfrentar un problema de deuda más complicado más adelante. Que es lo que le pasa a los países que se demoran en afrontar los problemas de sostenibilidad de deuda. 4/4

— Martin Guzman (@Martin_M_Guzman) October 31, 2019

El programa demandó una política de austeridad, que tuvo que mantener incluso durante un año electoral. Esto se convirtió en una mochila de plomo. El Presidente firmó el Stand By Arrangement, sin pasar por el Congreso, sin apoyo de la oposición. Esta fue una de las principales críticas del Frente de Todos contra Macri, por firmar un programa que condiciona al país. También vale pensar qué hubiera ocurrido sin el préstamo del Fondo, más allá de sus condicionalidades. 

Con esta política de austeridad y en plena recesión económica, los números empeoraron. La pobreza seguramente roce los 40 puntos en el segundo semestre de 2019 (según el Indec), el desempleo superó los 10 puntos en el segundo trimestre de 2019 y la inflación supera los 50 puntos en lo que va del año.

Con estos números, Macri igualmente apostó en las elecciones a un discurso normativo. Política se equivocó al no buscar mantener al peronismo dividido, ya que consideraba que ganaba la elección. "Massa con ellos o por afuera, no cambia nada", comentó un íntimo amigo de Macri en junio, a este medio. En cambio, la gobernadora María Eugenia Vidal reclamaba que busquen acordar con Massa para mantener la división del peronismo. Ganaron los halcones del PRO y el 11 de agosto Macri se chocó con la realidad.

Más allá de los reveses económicos, el líder del PRO se retira de la Casa Rosada con apoyo de un sector de la base antikirchnerista del país que llegó a 40,8% de los votos en octubre. Sectores conservadores y de derecha dominan este apoyo a Macri, quien parece haberlo notado. En su tramo final de la campaña habló a favor de Dios y de las "dos vidas", en línea con el discurso de los evangélicos. Este puede ser un actor que gane terreno en las próximas elecciones.

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