Después de Cristina se abre el debate: ¿Deben vacunarse los políticos primero?

Durante estas primeras semanas ya se vieron distintas estrategias en torno a la vacunación de los políticos. Para algunos deben vacunarse para dar el ejemplo, pero para otros no son grupos prioritarios. El debate en el Congreso.

Axel Kicillof, gobernador de la provincia de Buenos Aires, fue uno de los primeros vacunados con la Sputnik V. Tras la aprobación para mayores de 60 años, el presidente Alberto Fernández también recibió la dosis, y ayer se sumó Cristina Fernández de Kirchner. En la ciudad de Buenos Aires, mientras tanto, los principales funcionarios optaron por no vacunarse, por lo que se abrió el debate: ¿Deben los políticos ser grupos prioritarios para ser vacunados?

De un lado de la biblioteca se argumenta que quienes tienen mayor visibilidad y responsabilidad por sus cargos ejecutivos deben vacunarse para dar el ejemplo y generar confianza en la sociedad. Está claro que la efectividad de la vacunación depende de que se realice de forma masiva para que se avance hacia la inmunidad de rebaño.

Esto es lo que creen tanto en el gobierno nacional como en el bonaerense, y por eso se vacunaron los máximos referentes. "Creo que los que cumplen funciones importantes deberían vacunarse urgentemente" sostuvo Kicillof en una entrevista con Página 12.

Esta frase estaba dirigida a las autoridades porteñas. Es que Horacio Rodríguez Larreta optó por no vacunarse, ya que se privilegió continuar con el plan original. De hecho, según había informado el ministerio de Salud de la Nación, se privilegiaría en las primeras etapas al personal de salud, a las fuerzas de seguridad, al personal educativo -docentes y no docentes-, adultos mayores y adultos en grupos de riesgo. Es decir, no se mencionaba a los políticos. Igualmente, Alberto Fernández había avisado con antelación que cuando estuviera habilitado él se vacunaría, tal como lo hizo.

De hecho, allí se escudan las autoridades porteñas. "Seguimos los protocolos fijados por Nación. Por ahora, sólo se vacuna el personal de salud expuesto al Covid-19", confesaron desde el entorno de Rodríguez Larreta. Es decir, no se puede esperar en el corto plazo la foto del jefe de gobierno siendo vacunado.

Kicillof, igualmente, no fue el único gobernador en recibir la Sputnik V. El neuquino Omar Gutiérrez, el pampeano Sergio Ziliotto, el chaqueño Jorge Capitanich, el catamarqueño Raúl Jalil y el correntino Gustavo Valdés también lo hicieron. De hecho, Valdés es parte de Juntos por el Cambio, por lo que no parece ser una cuestión partidaria.

En definitiva, no existe un acuerdo sobre quiénes son más o menos esenciales. Lo mismo se puede ver en la Cámara de Diputados. José Luis Ramón, presidente del Interbloque Federal, presentó un escrito a Sergio Massa, presidente de la Cámara, para que se considere a los diputados personal esencial y sean vacunados. El legislador mendocino, si bien no pertenece al Frente de Todos, ha acompañado en reiteradas ocasiones al oficialismo durante el último año, tanto para dar quórum como para sancionar leyes.

El plan de Ramón es vacunar a todos los diputados y al personal mínimo requerido para el funcionamiento de la cámara. "Creemos que la inmediata vacunación de todos los diputados y del personal esencial para el funcionamiento de este cuerpo, a los fines de garantizar el trabajo de la HCDN, se vuelve prioritario", sostiene en el escrito.

Sin embargo, no existe un consenso sobre el tema. La diputada Claudia Najul, de Juntos por el Cambio, criticó la propuesta de su coprovinciano. "Primero tienen que vacunarse todos los trabajadores esenciales que han permitido que la Argentina siga funcionando. No creo que ningún diputado tenga que tener un privilegio", consideró.

Fuentes cercanas a la presidencia de la Cámara de Diputados observan pocas posibilidades de que el planteo de Ramón tenga asidero. Desde el inicio de la pandemia, el cuerpo adaptó y actualizó los protocolos según la información epidemiológica que surgía. Además, se ha ido avanzando constantemente en la presencialidad, del tal forma que a fin de año sesionaron más de la mitad de los diputados en el recinto.

Además, se prevé que tanto los legisladores como el personal que participa de las sesiones deban realizarse un test PCR unos días antes de la sesión. A ese mecanismo se agregó el rastreo en los casos en los que alguno haya tenido un contacto estrecho con un caso positivo. De esta forma, se ha logrado contener posibles brotes dentro del Congreso de forma efectiva, según creen desde la presidencia del cuerpo. Por eso es que no sería necesario privilegiar a los diputados por sobre otros trabajadores esenciales.

Igualmente, el actual protocolo para el funcionamiento de la cámara tiene vigencia hasta el 12 de febrero y ya existe consenso mayoritario para que se vuelva a extender.

Mientras tanto, la vacuna Sputnik V avanza lentamente hacia un mayor reconocimiento internacional. La semana pasada se inició el proceso para la aprobación por parte de la EMA, el ente regulador de la Unión Europea. Una de las críticas que recibía es que no se había iniciado el proceso allí ni en Estados Unidos, ante la FDA. Mientras tanto, se sigue aguardando la publicación de los resultados de fase 3 en revistas científicas para que pueda realizarse una revisión dentro de la comunidad, del mismo modo que sucedió con las fases 1 y 2.

Igualmente, ya hay un país de la Unión Europea que autorizó la vacuna, Hungría, ya que el ente regulador de ese país aprobó el uso de emergencia. El resto de las naciones en las que está aprobada la Sputnik V son Argelia, Argentina, Bielorrusia, Bolivia, Emiratos Árabes Unidos, Palestina, Paraguay, Rusia, Serbia, Turkmenistán y Venezuela.


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