Entrevista

Luciano Laspina: "Cada vez es más evidente que la conducción política y estratégica del Gobierno es de Cristina"

Consideró que el Gobierno no tiene un rumbo económico claro y opinó que Fernández actúa como jefe de Gabinete más que como Presidente

"Acá, el problema no es que los alimentos están tan caros, sino que los salarios son muy bajos", aseguró en un mano a mano con El Cronista el diputado Luciano Laspina, una de las espadas económicas del PRO en la Cámara baja y apuntó contra el Gobierno por la falta de rumbo económico.

En tanto, economista afirmó que el presidente Alberto Fernández actúa como el jefe de Gabinete mientras que la conducción política y estratégica está en manos de su vice.

¿Cómo evalúa el plan económico del Gobierno?

No hay mucha claridad respecto al rumbo económico. En los últimos tres meses el discurso de (Martín) Guzmán cambió tres veces. Primero habló de un programa de correcciones graduales, fiscales, tarifarias, una suerte de 'Rodrigazo en cámara lenta'. 

Después, la vicepresidenta Cristina Kirchner dijo que no iba a haber ajustes en año electoral, y él empezó a cambiar su discurso hacia uno de alineación de las variables, en lugar de correcciones. Y en los últimos días, modificó su discurso respecto al dólar. Se pasó de no dejarlo atrasar respecto a la inflación, o sea, se ajustaba el tipo de cambio a la inflación pasada; para pasar a un sistema cambiario en el que se le fija un techo al tipo de cambio.

¿Coincide con la idea de que hay un Gobierno "bifronte"?

Es cada vez más claro que la conducción política y estratégica del Gobierno es de Cristina Kirchner y que el Presidente gestiona esas políticas. En la práctica, funciona más como un jefe de Gabinete que como Presidente. No está ni bien ni mal. Lo que ocurre es que la ciudadanía votó otra cosa, no votó el retorno de Cristina Kirchner al poder, votó el principio de moderación o de no vuelta atrás que ofrecía Alberto Fernández.

¿Qué le parece el proyecto del oficialismo para subir el piso de Ganancias? ¿Alcanza con esta iniciativa?

Estamos a favor de cualquier iniciativa que rebaje la presión impositiva. Tenemos una presión enorme en todos los sectores. Quizás no sería prioritaria porque tenemos una variedad de impuestos más regresivos y distorsivos, como Ingresos Brutos, impuestos al trabajo, que deberían estar al tope de la agenda. Desde que asumió, el kirchnerismo subió 12 impuestos, creó nuevos impuestos y revirtió todas las bajas de impuestos que se habían hecho durante la gestión de Mauricio Macri. Hay que volver a esa senda.

¿Qué opinión le merece las medidas impulsadas por el Gobierno para ponerle un freno a la inflación, poniendo el foco en las cadenas de supermercados y en los productores de alimentos?

Vuelve a errar. Brasil, Nueva Zelanda y Australia exportan alimentos y no tienen cinco puntos de inflación mensual en alimentos. La inflación es un problema macroeconómico, no de la cadena de producción alimenticia. El Gobierno responde a eso haciendo política, pero no haciendo política económica, sino política. 

Desde el primer registro de controles de precios, hace 4000 años en Babilonia, que generó una gran crisis económica, hasta Guillermo Moreno, que terminamos importando carne y soja. Muchas cadenas del rubro alimenticio que operan en la Argentina están en Brasil, que tiene un dígito de inflación anual. Acá, el problema no es que los alimentos están tan caros, sino que los salarios son muy bajos.

¿Y eso a qué se lo atribuye?

Esto tiene que ver con dos cosas: Argentina hace 10 años que no crece, se destruyeron dos millones de puestos de trabajo por la cuarentena y porque esos trabajadores pagan 40% de impuestos en las góndolas. Si el Gobierno quisiera preocuparse por el nivel de precios de los alimentos, debería trabajar para mejorar la productividad, generando inversión, para lo cual los controles de precios son parte del problema, no de la solución. Y bajar los impuestos.

El año pasado, el Gobierno prometió una reforma tributaria, que al final no impulsó: ¿Por qué?

Probablemente porque cualquier reforma tributaria digna requiere bajar la carga impositiva y por tanto forzar una baja del gasto público, que es todo lo contrario a lo que ha hecho y quiere hacer el kirchnerismo. Cualquier iniciativa tendiente a mejorar la estructura tributaria atenta contra lo que es el objetivo del kirchnerismo, que es expandir el rol del Estado en la sociedad para tener control político. Me parece que eso cada vez en más claro, no hay ningún matiz en ese sentido, y lo hace aún a costa de hundir al sector privado. Entre el crecimiento y la política, el Gobierno opta por la política.

¿Qué opina del escándalo del Vacunatorio VIP que se conoció el viernes?

Refleja la forma que tiene el kirchnerismo de ejercer el poder, entender el rol del Estado e interpretar la función pública como apropiación en beneficio propio o de un grupo o un sector. Sumado a la ineficacia y torpeza de no haber conseguido vacunas (como hizo Chile), las pocas que trajeron se las reparten entre los amigos del poder. Sin palabras.


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Comentarios

  • CA

    Claudia Analía

    Hace 2 días

    Se sabía que estaba el ADN de Cristina detrás de todo esto: prepotencia, desconocimiento, resentimiento, errores repetidos, voracidad deskontrolada... .

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