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El petróleo ya cambió el mapa económico de la Argentina y, en los primeros ocho meses de 2026, las exportaciones de Combustibles y Energía crecieron 48,9% interanual, más del doble que el promedio de las ventas externas del país.

Dentro de ese salto, el petróleo crudo explicó por sí solo u$s 2341 millones adicionales respecto del mismo período de 2025. El dato muestra la magnitud que está tomando Vaca Muerta, pero también abre la pregunta sobre cuánto negocio puede generar más allá del petróleo.

Un informe del Centro de Estrategias Internacionales de Gobiernos y Organizaciones (CIG) de la Universidad Austral plantea que el verdadero desafío para la Argentina no es solamente aumentar las exportaciones de hidrocarburos, sino construir capacidades productivas alrededor de ese crecimiento.

La idea es que la expansión de Vaca Muerta pueda generar empresas proveedoras, ingeniería, tecnología, empleo calificado y servicios que, con el tiempo, también puedan venderse al exterior.

El trabajo habla de “ecosistemas productivos basados en recursos”, es decir, una red de empresas, instituciones y capacidades que se desarrolla alrededor de una actividad extractiva y que permite generar conocimiento, innovación y nuevos negocios.

No se trata solamente de tener proveedores para las petroleras, sino de lograr que algunos de esos proveedores desarrollen capacidades propias y puedan competir en otros mercados.

El paso para ir del pozo de Vaca Muerta a la construcción de una red de empresas

El desarrollo de Vaca Muerta ya creó una demanda importante de servicios. La perforación y terminación de pozos no depende únicamente de la petrolera que extrae el crudo: requiere fracturación hidráulica, perforación direccional, bombeo de presión y registros de pozos, entre otras actividades.

En ese proceso ya participan compañías internacionales y proveedores locales. Pero el informe identifica áreas en las que la Argentina podría avanzar un paso más.

Una de ellas es la fabricación de bienes de capital. Bombas, válvulas, compresores y equipos de perforación forman parte de la infraestructura que necesita la industria petrolera y pueden convertirse en una oportunidad para empresas industriales locales.

De Vaca Muerta al mar:
VMOS, el proyecto que aportará
u$s 15 mil millones de divisas y
cambiará la industria argentina
De Vaca Muerta al mar: VMOS, el proyecto que aportará u$s 15 mil millones de divisas y cambiará la industria argentinabsgold

Otra está en los servicios de ingeniería. El desarrollo de Vaca Muerta requiere capacidades para modelar reservorios, interpretar información sísmica y optimizar la producción. Son actividades en las que el conocimiento técnico puede convertirse en un servicio exportable.

El tercer espacio aparece en la tecnología con la automatización de procesos y análisis de datos. A medida que la operación se vuelve más compleja, la información generada por los pozos y las instalaciones puede transformarse en una herramienta para reducir costos, anticipar problemas y mejorar la productividad.

El negocio de Vaca Muerta empieza en Neuquén pero puede terminar en otra cuenca

La posibilidad de exportar esos servicios es, justamente, una de las claves del informe.

Si una empresa argentina desarrolla una tecnología para mejorar la perforación, un sistema de automatización o una capacidad de ingeniería especializada para Vaca Muerta, el mercado potencial no necesariamente termina en Neuquén.

Las capacidades competitivas, podrían eventualmente abastecer otras cuencas de shale de América Latina.

Exportar petróleo genera dólares mientras se extrae y vende el recurso. Exportar tecnología, ingeniería o servicios permite que parte del conocimiento desarrollado alrededor del recurso se convierta en otra fuente de divisas.

Y Argentina ya está viendo algo de ese cambio en su estructura exportadora. Entre enero y agosto, las Manufacturas de Origen Industrial crecieron 23,9%, mientras que Combustibles y Energía lo hizo 48,9%.

El informe sostiene que la estructura exportadora no está reemplazando al agro por energía, sino agregando nuevos motores sobre una base que sigue siendo predominantemente agroindustrial.

Qué hicieron Noruega y Australia con sus recursos naturales y qué puede aprender la cuenca neuquina

Noruega es el ejemplo petrolero. Cuando descubrió petróleo en el Mar del Norte a fines de los años 60, prácticamente no tenía una industria petrolera doméstica. El país decidió desarrollar capacidades locales a través de una empresa estatal, requisitos de colaboración entre compañías extranjeras y firmas noruegas, inversión en investigación y formación técnica.

Con el tiempo surgió una red de proveedores y empresas de ingeniería que terminó desarrollando tecnología para la industria offshore.

Australia ofrece otro caso. Allí la minería impulsó el desarrollo de un sector de proveedores conocido como METS —Mining Equipment, Technology and Services— que reúne empresas dedicadas a equipos de perforación, software geológico, automatización y monitoreo ambiental.

Según el informe, el sector reúne más de 1.500 firmas, emplea a más de 200.000 personas y genera ingresos superiores a A$90.000 millones anuales.

Qué falta para que Vaca Muerta genere ese ecosistema

De Vaca Muerta al mar:
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De Vaca Muerta al mar: VMOS, el proyecto que aportará u$s 15 mil millones de divisas y cambiará la industria argentinabsgold

El CIG identifica varios obstáculos. Entre ellos aparecen la volatilidad macroeconómica, la incertidumbre regulatoria y las dificultades de financiamiento para pequeñas y medianas empresas.

También menciona la fragmentación de las regulaciones provinciales y la debilidad de los vínculos entre empresas e instituciones de investigación.

El informe plantea políticas de asistencia técnica, capacitación y certificación para que las empresas locales puedan alcanzar los estándares necesarios. Destaca además la importancia de la educación y la investigación, de la infraestructura y de reglas estables para que las compañías estén dispuestas a hacer inversiones de largo plazo.

Para las provincias patagónicas, una de las propuestas concretas es desarrollar programas de “Proveedores para Vaca Muerta” que identifiquen oportunidades de exportación en ingeniería, mantenimiento y logística.

Vaca Muerta ya está modificando las exportaciones argentinas. Neuquén pasó de representar apenas 0,3% de las exportaciones del país en 2015 a 9,2% en 2026 y se convirtió en la cuarta provincia exportadora. Por eso, el próximo capítulo de Vaca Muerta no se va a medir solamente en barriles, sino en cuántas empresas proveedoras aparecen, cuánta ingeniería queda en el país, cuánta tecnología se desarrolla, cuántos empleos calificados se crean y cuántos de esos servicios consiguen venderse afuera.