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La confianza en el rumbo económico argentino se mantiene firme entre los empresarios, incluso subiendo, pero las inversiones parecen estar en otra sintonía, a la espera de que algunas señales se confirmen.

Asó lo reveló el Índice de Confianza Empresaria de Vistage, que alcanzó 94 puntos, cinco más que en el trimestre anterior, y mostró una mejora generalizada en las expectativas sobre la economía, las ventas y la actividad.

Cuando la encuesta pregunta por las inversiones concretas, aparece una diferencia significativa y casi la mitad de los empresarios todavía no piensa aumentarlas.

El contraste muestra que el empresariado empieza a creer que el escenario económico puede mejorar, aunque todavía espera señales adicionales antes de comprometer nuevos desembolsos de capital.

Más confianza, pero inversiones todavía en pausa

El relevamiento, realizado entre 355 CEOs, gerentes generales y dueños de empresas, muestra que el optimismo mejoró respecto del trimestre anterior.

El 57% cree que la economía argentina estará mejor dentro de doce meses, mientras que 53% espera vender más y 20% proyecta una mejora en la rentabilidad de su empresa.

Pero la respuesta cambia cuando la pregunta deja de ser qué esperan y pasa a ser qué harán.

Sólo 31% estima que aumentará la inversión en activos fijos durante el próximo año. En cambio, 49% afirma que mantendrá el mismo nivel de inversión y 20% incluso prevé reducirla.

La diferencia muestra que el cambio de expectativas todavía no alcanzó para transformar el optimismo en una expansión generalizada del gasto de capital.

Y Algo similar ocurre con el empleo. Aunque el escenario económico mejora, 51% de los empresarios no espera modificar su plantilla durante los próximos doce meses.

Apenas 26% prevé aumentarla y 23% cree que será menor.

Qué sigue frenando las decisiones

La encuesta también preguntó cuál es hoy el principal problema de negocios de las empresas.

La respuesta más mencionada fue la incertidumbre económica, con 22%, seguida muy de cerca por los mayores costos y los temas financieros, ambos con 20%.

Más atrás aparecen las dificultades vinculadas con el crecimiento del negocio (13%) y la gestión del personal (10%).

Los resultados ayudan a entender por qué la confianza mejora más rápido que la inversión.

Los empresarios muestran una visión más favorable sobre la economía que hace un año: la proporción que considera que el país mejoró subió ocho puntos porcentuales respecto del trimestre anterior y, al mismo tiempo, cayó en 14 puntos la percepción de deterioro.

Sin embargo, las decisiones que implican comprometer capital siguen atravesadas por preguntas sobre financiamiento, costos y estabilidad del escenario económico.

La encuesta refleja justamente esa transición. Las expectativas de actividad mejoran, pero las empresas todavía priorizan consolidar el negocio antes de acelerar inversiones o contrataciones.

El 52% espera aumentar su facturación durante los próximos doce meses, aunque casi la mitad prevé mantener sin cambios sus inversiones y la mayoría tampoco modificará su estructura de personal.

Sin embargo, apenas uno de cada cinco empresarios cree que sus ganancias crecerán durante los próximos doce meses, mientras que el 44% espera que se mantengan estables y el 36% incluso anticipa una disminución.

En otras palabras, las empresas esperan un mercado más activo, pero todavía no dan por descontado que ese mayor movimiento se traduzca automáticamente en mejores márgenes. Podría darse un fenómeno de “compresión” de la ganancia por muchos motivos, entre ellos, la búsqueda de mayor competitividad.

El empresariado parece haber dejado atrás el pesimismo predominante del año pasado, pero todavía no dio el paso hacia una nueva etapa de expansión. La confianza volvió primero. La inversión, por ahora, sigue esperando.