Líderes religiosos le reclamaron a Larreta que permita la reanudación del culto

El cardenal Mario Poli, el gran rabino de la Argentina y otros referentes pidieron que se contemple la celebración de servicios a la brevedad; denunciaron que "se intenta invisibilizar a Dios".

Referentes de diversos credos difundieron una declaración conjunta dirigiendo un reclamo a las autoridades nacionales y de la ciudad de Buenos Aires para que contemplen la reanudación de los servicios religiosos, algo que definieron como "una necesidad vital" antes que "una actividad esencial", y a su vez denunciaron que la clase politica "intenta invisibilizar a Dios".

El cardenal Mario Poli, arzobispo de Buenos Aires y primado de la Argentina; el gran rabino y referente de la AMIA, Gabriel Davidovich, y los prelados de las iglesias ortodoxa griega y armenia, Iosiph Bosch y Pablo Hamikian, se quejaron porque "las costumbres y expresiones religiosas de una gran mayoría del pueblo argentino no forman parte de la escala de prioridades" de las autoridades, y señalaron puntualmente al Ejecutivo de Horacio Rodríguez Larreta.

Los líderes religiosos interpretaron que "en la distintas fases de la cuarentena , la flexibilización de las medidas preventivas tomó en cuenta varios criterios, pero "una y otra vez no se reparó en los valores espirituales y trascendentes que conforman el alma de la vida cotidiana de nuestro pueblo", y afirmaron: "La práctica de nuestros credos no son una actividad esencial, sino una necesidad vital para la población"

El gran rabino de Argentina suscribió la carta dirigida a Rodríguez Larreta.

Los jefes espirituales de católicos, judíos y ortodoxos en la ciudad de Buenos Aires también elevaron una queja por la ingratitud que perciben de parte de las autoridades tras poner todos sus resortes al servicio del combate del Covid-19, al asegurar que "el apoyo de las comunidades religiosas es fundamental para que el Estado pueda aplicar con éxito las medidas para enfrentar la emergencia".

Los firmantes también aseguraron estar "profundamente preocupados por cómo se intenta invisibilizar a Dios", sugirieron que "se lo ha corrido de la escena como si la superación de lo que nos desafía solamente estuviera en manos de un estado omnipotente".

Lejos de blandir exigencias, los religiosos expresaron "no pedir privilegios ni nada que ponga en riesgo la salud; solo coherencia y una mirada integral del ser humano". 

Rodríguez Larreta y su secretario general, Fernando Straface, mantuvieron semanas atrás una videoconferencia con líderes religiosos, y esta misma carta con expresiones duras hacia la dirigencia porteña fue entregada en mano al Jefe de Gobierno, que que visitó este miércoles al cardenal Poli en su despacho del arzobispado, en Plaza de Mayo.

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