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La política descubre a Ibai y piensa en un pacto

La campaña que apela al "voto streamer". La nueva chance para un gran acuerdo nacional y el juego de diferencias entre Lacunza y Guzmán. Rodríguez Larreta sondea ex funcionarios. ¿Shock post 2023 pero con tierras para los movimientos sociales?

Hay dos grandes temas que van surcando esto que hemos dado en llamar campaña electoral en tiempos de ¿final? de la pandemia y recuperación con malaria.

Uno, más visible, es la pelea por el voto streamer, que se expresa en el intento de los dirigentes tradicionales por empatizar con las nuevas figuras de la comunicación y la cultura

El otro, más en la sombras y sin mucho tráfico en los portales de noticias, está marcado por la búsqueda de acuerdos extra grieta, ya sea para después de las elecciones o con miras a 2023, una especie de Consenso No Queda Otra entre los que pueden tener que hacerse cargo de este balurdo llamado Argentina en algún momento de las próximas décadas.

Tal vez, ambos mundos están más conectados de lo que parece.

No se sabe si fue producto de encuestas, si se los dijo algún consultor de tono gringo o si es el olfato de la calle ante la irrupción de figuras antisistema que hablan de que todo está podrido por culpa de "la casta política" en plena era de viralización y redes sociales, pero de algún modo la caza del voto se juega en lo que las figuras de más de 50 años que se disputarán las bancas creen -creemos los periodistas también- que es el circuito de la juventud.

La pelea por el voto joven: cómo está la economía de los desencantados sub 24

Así, aparece un día la vicepresidenta Cristina Kichner y suelta el ya mitológico caso del uso de una notebook del Estado por parte del músico "Elegant". Genera "conversación" pisando huevos en Instagram porque resulta que era L-Gante y hasta la mamá del rapero se lo corrige. 

Al mismo tiempo, ahí anda también el presidente Alberto Fernández tratando de hablarles a los jóvenes y tira que tiene un "gen revolucionario que no se apaga" mientras cita a Lito Nebbia y les pide a les chiques que le "piquen el boleto" a los falsos libertarios, con una jerga tal vez rara para el público objetivo dado que los tickets de los bondis se eliminaron a fines de los 90.

A su vez, el jefe de Estado es entrevistado por Julio Leiva en el ciclo Caja Negra en YouTube por donde pasan las estrellas de Internet y las redes sociales. La excursión es peligrosa: dejó grabado ahí que no hubo reuniones sociales en Olivos justo dos días antes de tener que pedir perdón porque sí festejó un cumpleaños. Veremos cómo se llevan jóvenes y mentira. 

Ahora aterriza la candidata a diputada del Frente de Todos, Victoria Tolosa Paz, en el programa on line "Saliendo que es Eléctrica" de Pedro Rosemblat y Martín Rechimuzzi y se relaja con lo de que en "el peronismo siempre se garchó".

Al mismo tiempo, allá se lo ve al jefe de gobierno Horacio Rodríguez Larreta haciendo TikToks con su candidata moderada luego endurecida María Eugenia Vidal. Antes había sido el ex presidente Mauricio Macri el que había viralizado un mechón de pelo rojo de Diego Santilli al comienzo de la campaña en Juntos en la provincia de Buenos Aires. 

Su retador Facundo Manes irrumpió también con un video casero vertical grabado con el celular. La izquierda produce avisos que parodian series de Netflix. Todo mientras las apariciones de la derecha más extrema y ruidosa de Javier Milei son una máquina de generar tendencias en Twitter.

¿Arroba qué?

Es que ya no basta con campañas pagas en Facebook o Twitter para alimentar las burbujas confirmadoras de juicios previos como en las elecciones en modo Cambridge Analytica. Parece que ya no sirve tener discusiones acaloradas en paneles de televisión en horario central, del tipo Vidal-Brancatelli 2017. 

Un consultor que hace dos elecciones armaba juntadas de políticos con figuras como Beto Casella para tratar de entender "qué piensan los pibes", ahora se desespera por entender quiénes son esas estrellas del streaming que con un posteo llegan a millones.

Un día ven que hay un tal Ibai Llanos, de 26 años. Español. 5,3 millones de seguidores en Instagram. ¿Se puede llegar a hacer algo con él? Mmm, difícil. ¿Y alguno de acá? ¿Lo tenés a Coscu? No lo encuentro. Es que es @martinpdisalvo. Es argentino. 3,2 millones de fans en IG. ¿Arroba qué? Son preguntas nuevas en los centros de campaña. 

¿Cómo es que tienen entre los fans al Kun Agüero? ¿El mismísimo Lionel Messi los invita a cenar a su casa antes de irse del Barcelona? ¿Qué es Caja Negra? ¿Dijiste Julio qué? ¿Tomás Rebord de dónde es? ¿Ese Pedro era el "El Cadete"? ¿Tienen un programa solo en la web? ¿Y ese Julián Serrano qué piensa? Si descubren que la revista Times acaba de hacer un especial de Martin Luther King en el juego Fortnite se caen de culo.

Caer en la cuenta de que darle una nota a Marcelo Longobardi que tiene el 50% del share de la radio AM ya no alcanza es la revolución más fuerte que se está viviendo detrás de este flujo de apariciones bizarras de nuestros dirigentes de ayer y de hoy. Y el resultado es incierto, al menos hasta el 12 de septiembre, cuando las primarias hagan la única gran encuesta exenta de humo. Mientras tanto, los medios tradicionales se llenan de títulos salidos del mundo digital.

Saltar aviso / SKIP AD

Si es cierto que hay siete millones de votantes de entre 16 y 25 años, los llamados centennials de los que hablan los asesores, encuestadores y consultores que al mismo tiempo tratan de conocerlos y entenderlos, captar su apoyo, o aunque sea un poco de su atención, es apenas el comienzo de un desafío mayor: darles algún horizonte de esperanza sobre su futuro. No hay mucho tiempo. Les empezás a hablar giladas, y te abandonan. Es la generación que salta las intro. Los reyes del "skip ad".

Por eso, hay algún tipo de registro nuevo entre los actores que no piensan sólo en cómo estará el Congreso para ver cómo se frenan o aceleran las causas judiciales. En un punto, hay que conseguir que la economía genere 250 mil puestos de trabajo por año sólo para absorber el crecimiento vegetativo de la población. Justamente, producir alternativas que matcheen con una juventud que además llega con una educación cascoteada, dispar y desactualizada. Es subir al Himalaya para cualquier fuerza política, por derecha y por izquierda.

Pobreza entre los chicos y desempleo entre los jóvenes son la SUBE hacia un país peor. Por eso nadie en la carrera de los presidenciables con chances en alguno de los próximos cinco mandatos puede creer que la va a poder enderezar solo. Es ahí donde se empieza a hablar de "gran acuerdo nacional"Detectores de humo on. Pero algo hay. Una especie de "vení y hablemos posta de qué producir, cómo exportar, qué empleo generar, qué carreras estimular" y dejemos aunque sea por un rato el entretenimiento entre majules y sylvestres que nos va hundiendo. Porque así no va más.  

Algo hay. Una especie de vení y hablemos posta de qué producir, cómo exportar, qué empleo generar, qué carreras estimular

Los jóvenes son la clave para crear un mejor futuro

A veces parece que es una idea que alienta la propia Cristina, con sus cartas donde habla de plan conjunto para salir del bimonetarismo, o para aprovechar "la última oportunidad" de encontrarle la vuelta. ¿Habrá algo de eso en un gobierno intervenido con intendentes en el gabinete después de noviembre, con acuerdo con el Fondo Monetario Internacional? ¿Máximo Kirchner y Wado de Pedro están adelantando algo de eso? ¿Incluye esa mirada algo de un macrismo residual?

Macri, es cierto, no lo sintoniza en su mundo de ponele-populismo-a-todo. Pero sí lo está mirando Horacio Rodríguez Larreta, que habla con Luis Caputo y Gabriel Martino sobre el escenario económico e imagina un eventual gobierno con figuras peronistas adentro en dos años. "Shock económico y tierras para los movimientos sociales en un gran acuerdo", ya adelantó por ahí.

Rodríguez Larreta ya sondea figuras para la carrera presidencial y un eventual gobierno post 2023

La trampa de los rebotes gana-elecciones tocó un límite, y esa parece que empieza a ser la cuestión en la que coinciden los que no comen vidrio a un lado u otro de la grieta cuando dejan de tribunearla. Se escucha en los tonos de fondo cuando habla Emmanuel Alvarez Agis, cuando opina Carlos Melconian, en los escenarios donde habla Fernando Navajas, en los trabajos de Marina Dal Poggetto. 

¿Cuántas diferencias puede haber sobre cómo enderezar la cosa a brocha gorda entre Hernán Lacunza y Martín Guzmán, una vez que salen de la chicana de la deuda? Después habrá diferencias. Más impuestos, menos subsidios. Más a la derecha, más a la izquierda. Pero con los problemas básicos resueltos.

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