Así como el sueño del Mundial está atado a lo que haga el cuerpo técnico y los jugadores, la posibilidad de que Vaca Muerta traccione a más sectores y regiones está atada a lo que haga el gobierno nacional con la infraestructura vial, entre otras medidas. Como ejemplo, el caso de la ruta nacional 151, en pésimas condiciones, se está transformando en un cuello de botella que afecta el abastecimiento crucial de insumos para el yacimiento como así también la salida de otros productos hacia el resto del país.
Mientras el gobierno nacional espera que las licitaciones de diversos tramos de la red vial comiencen a movilizar máquinas de la mano de la inversión privada, el muy mal estado de la ruta nacional 151, en el tramo que conecta Cipolletti, en Río Negro, con el límite de la provincia de La Pampa, empieza a ser un problema serio para la llegada de arena de fractura, maquinaria pesada o tubos sin costura, todos insumos cruciales para la explotación petrolera.
Vaca Muerta se ha consolidado como un sector que ya aporta dólares a la balanza comercial durante todo el año y, de acuerdo con los programas de inversión con incentivos que está aprobando el Ministerio de Economía, la tendencia se va a profundizar. Pero sin embargo, el encadenamiento hacia el resto de los sectores y provincias está en duda. Por un lado, porque cada vez entran más productos críticos importados. Y por otro, porque el estado de las rutas amenaza el envío de cualquier producto nacional.

De acuerdo con los relevamientos técnicos de la Federación del Personal de Vialidad Nacional (Fepevina), “el tránsito pesado circula habitualmente con un exceso de carga de entre 2 y 5 toneladas por eje por encima de los límites permitidos, con el fin de abaratar costos logísticos de las operadoras”.
Esto se debe al crecimiento exponencial de la actividad no convencional en la cuenca neuquina. Tal situación ha modificado drásticamente el flujo y el tonelaje del transporte terrestre en la zona norte de la Patagonia. Un reporte de la Federación recuerda que la ruta nacional 151 fue concebida originalmente para el tránsito vecinal y frutícola, y que ahora soporta “una presión de carga para la cual no fue diseñada”.
Ante tal situación, la provincia de Río Negro comenzó el proceso formal para asumir la administración de la traza como “única salida estratégica” para garantizar la seguridad vial y la sustentabilidad macroeconómica de la región, indicaron fuentes al tanto. Desde Vialidad Nacional vienen aplicando parches en tareas de bacheo pero que tienen corta duración.
“La deformación de la sub-base asfáltica exige una reconstrucción total con refuerzo estructural profundo, dado que el pavimento actual se pulveriza a las pocas semanas de ser reparado”, explican desde la entidad que nuclea a los empleados viales.

De acuerdo con el relevamiento de la Fepevina, hay tres consecuencias graves del mal estado de la traza 151:
- Siniestralidad frontal severa: El tramo comprendido entre las localidades de Cinco Saltos y Catriel ha registrado un incremento sostenido de colisiones de frente graves. “La causa recurrente identificada en los peritajes viales es la maniobra de evasión inesperada ante “cráteres” en la calzada”, indica el trabajo, además de “la inexistencia de banquinas consolidadas y el desnivel del asfalto, que expulsa a los vehículos menores hacia el carril contrario o hacia la banquina descalzada”.
- Destrucción del material rodante: a lo largo de julio, los servicios de emergencia de Río Negro reportaron picos de hasta seis vehículos varados por día a la vera de la ruta 151, “con destrucción total de neumáticos, llantas y sistemas de dirección tras caer en deformaciones de la calzada”, se detalló.
- Asfixia a la fruticultura: El mal estado de la ruta 151 también daña directamente la competitividad del Alto Valle, encareciendo los fletes e incrementando las “pérdidas por rotura” de fruta fresca durante el transporte hacia las terminales de exportación.
Ante la alarmante situación vial y los desafíos para región, desde la provincia de Río Negro plantean -tras varias instancias de reclamo administrativo y judicial- reclamarle a la Nación el traspaso definitivo de la administración, el mantenimiento y la explotación de los 560 kilómetros que corresponden a la ruta nacional 151 así como también un tramo de la ruta 22, siempre dentro del territorio del distrito.
La alternativa que plantea Río Negro no difiere de lo que han hecho otras provincias como por caso Santa Fe, que también terminó asumiendo con presupuesto propio los arreglos que dejó de resolver el gobierno nacional. Desde la llegada de Javier Milei a la Presidencia, se suspendieron todas las obras públicas en favor de conseguir el superávit fiscal. Pero sin tampoco hasta ahora haber licitado trabajos de mano de capitales privados, el deterioro de la infraestructura vial llegó a un estado límite e incluso empieza a complicar el derrame de los rubros “estrella”.
Así, desde Río Negro plantean la posiblidad de crear un “esquema propio” para intentar captar financiamiento específico, que podría incluir la instrumentación de peajes sectorizados que únicamente pague el transporte de escala industrial, entre otras alternativas.

