INFORME DE UNCTAD

La economía argentina crecerá este año 6,7%, menos de lo que prevé el Gobierno

El organismo de Naciones Unidas para el Comercio y el Desarrollo (UNCTAD) presentó su informe de estimaciones económicas, previendo un rebote de 5,3% a nivel mundial. Para 2022 proyecta 3,6% en términos globales y 2,9% en Argentina.

La economía global atravesará su recuperación más rápida en casi cinco décadas en 2021 y la Argentina, pese a las restricciones financieras generadas por el endeudamiento previo a la pandemia, crecería este año 6,7% y 2,9% en 2022, según indicó un informe la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (Unctad).

Pero para poder cumplir con la proyección de 2022 será necesario poder acordar un cronograma de pago para sus obligaciones financieras, en obvia alusión a la negociación con el Fondo Monetario Internacional (FMI), otros organismos internacionales y el Club de París

Además, en la visión del organismo, el Banco Central deberá evitar una espiralización de aumentos precios-salarios, algo que el país ya vivió en el pasado.

En su análisis el informe puntualizó que Argentina se encuentra con "restricciones financieras como consecuencia, en su mayor parte, de su endeudamiento previo a la pandemia".

"El Gobierno tuvo una flexibilidad limitada para atenuar el shock producido por la pandemia. En 2021, el incremento en los precios de las commodities, redujo el constreñimiento en las finanzas del país y se espera que ayude a la economía a crecer un 6,7%", considera el reporte.

Al respecto, explica: "Asumiendo que el Gobierno pueda acordar sus obligaciones financieras y el Banco Central evita una espiral de aumentos de salarios-precios, se estima que la economía crezca un 2,9% en 2022, un buen indicador considerando el desempeño previo a la pandemia".

Datos globales

El informe de la UNCTAD pronostica que este año la economía mundial rebote un 5,3%, el mayor ritmo en casi cinco décadas. Esto gracias a políticas "radicales" de intervención y campañas exitosas de vacunación en los países desarrollados, señala el Reporte de Comercio y Desarrollo 2021 del organismo multilateral.

En cuanto a las estimaciones para 2022, el documento prevé un crecimiento del 3,6% a nivel global, en tanto que los ingresos se ubicarán 3,7% por debajo de los niveles previos a la pandemia de coronavirus.

Pese a estos datos relativamente auspiciosos, el reporte advierte que la recuperación es desigual entre regiones, sectores e ingresos, y que la desaceleración en el crecimiento luego del rebote podría ser aun mayor si se retornan a "políticas de desregulación y austeridad".

El análisis distingue entre las políticas y el margen de acción que tienen los países desarrollados y las naciones en desarrollo. 

Así, tras asumir que la pandemia derivó en el fin de las políticas de reducción del gasto en los países desarrollados; el informe admite que en el caso de los países en desarrollo, diversos reglamentos y prácticas internacionales los restringen a respuestas "pre-pandémicas", en un momento en el que muchos de ellos resultaron golpeados de forma más grave que en la crisis financiera de 2008.

Pero además, esto se suma a la falta de autonomía monetaria y la dificultad en acceder a las vacunas, que terminan siendo barreras para el crecimiento en los países en desarrollo.

"Esta ampliación en la desigualdad, tanto domestica como internacional, son un recuerdo que, si no se modifican las condiciones subyacentes, los lujos del crecimiento serán disfrutados por cada vez menos personas", manifestó Rebeca Grynspan, secretaria general del Unctad.

Ta, vez uno de los aspectos más novedosos y relevantes del informe es que la entidad hizo algunas propuestas en base a las lecciones de la pandemia de coronavirus. Entre otras, se incluyen acuerdos para aliviar las deudas e incluso la cancelación en algunos casos; la revisión de la política fiscal y asistencia en la obtención de vacunas en los países en desarrollo. 

Y respecto de los precios de los alimentos, la UNCTAD advierte que los aumentos en los últimos meses podrían representar una amenaza seria en el hemisferio sur, que es una zona de por sí golpeada por la crisis sanitaria.


Tags relacionados

Compartí tus comentarios