El viceministro de Economía, José Luis Daza, aseguró en una entrevista en El Cronista Stream que “lo peor ya pasó” para la economía argentina, y afirmó que el país atraviesa “el mejor momento” de las últimas décadas en términos de perspectivas de mediano y largo plazo.
En una extensa charla en el programa Pulso Financiero, el economista defendió el rumbo económico del Gobierno de Javier Milei, sostuvo que si fuera empresario no apostaría a una devaluación, anticipó mejoras en la calificación crediticia de la Argentina, prometió una futura baja de retenciones “cuando las condiciones fiscales se den” y planteó que el crecimiento de los próximos años estará impulsado por las exportaciones y la inversión, más que por el consumo.

También habló sobre el acuerdo con el FMI, el crédito, el empleo, la inflación y el respaldo financiero de Estados Unidos de cara a las elecciones del 2027.
La macro y la micro
-¿Hay diferencia entre cómo está la macro y la micro? Está esa rivalidad de que la macro está bárbaro y la micro un desastre. ¿Cómo ves eso?
-La macroeconomía es una representación de todas las decisiones microeconómicas. Todo es una sola cosa. Entonces eso de que la macro está bien y la micro no, no tiene sentido. Hoy tenemos las mejores posibilidades de iniciar un proceso de crecimiento alto y sostenido que hemos tenido en décadas. Este es un momento bisagra en donde la historia argentina cambió para siempre.
Daza aseguró además que “lo peor ya pasó” y sostuvo que el país atraviesa una situación inédita en décadas. “Lo peor, lo más duro, fue el año pasado. Hoy estamos en el mejor momento desde la perspectiva de mediano y largo plazo que yo he visto en décadas. Mantenemos el superávit fiscal, el desendeudamiento y nos abrimos al mundo. No veo un país que tenga mejores perspectivas que la Argentina”.
—¿Cuál es su expectativa para la actividad económica?
—En 2025 durante las elecciones, las tasas subieron al 150%, el Banco Central aplicó una política de encaje sumamente dura. En cualquier otro país eso te genera una recesión del 3%, 4% o 5%. Esa recesión no se dio. Sí tuvimos un freno muy importante en la actividad, pero así y todo esa recesión no se dio, y hoy están dadas todas las condiciones para que empiece a generalizarse el crecimiento”.
—¿Se imagina que, si fuera necesario, Estados Unidos vuelva a respaldar a la Argentina en 2027?
—No puedo hablar por ellos, porque es su decisión. Lo que les puedo decir es que el apoyo de Estados Unidos no solamente se da en el contexto de un análisis del programa económico. También se da en el contexto de un posicionamiento geopolítico del presidente Milei. Lo que ocurre en Argentina hoy trasciende al resto del continente y Estados Unidos lo ve así”.
—¿Las elecciones de medio término en Estados Unidos pueden afectar a la Argentina?
—No veo en qué nos puede pegar a nosotros en este momento. No veo que vaya a tener impacto”.
Qué datos mira
—¿Qué datos económicos y financieros sigue?
—Trato de mirar la película completa. Lo que vimos en los últimos tres meses es una transición a un equilibrio muy positivo. Bajó la tasa de corto plazo, bajó la tasa de largo plazo, bajaron las expectativas de devaluación y las expectativas de inflación se mantuvieron en 23% o 24%”.
Sobre el crédito, el viceministro sostuvo: “El crédito está estancado, pero definitivamente está empezando a surgir para las familias y las pymes. Pero eso va a llevar tiempo. Tiene que ocurrir todo el proceso de saneamiento, de curar la mora”.
—Sobre el empleo, la impresión que existe es que minería y energía no compensan los empleos que se pierden con la apertura. ¿Cuál es su visión?
—Eso es absolutamente incorrecto. Argentina cuando se abra no va a ser un país de mineros y trabajadores petroleros. Va a ser un país donde esos sectores van a arrastrar a todo el resto. Vas a necesitar médicos, ingenieros mecánicos, profesores. Va a derramar por toda la economía. El estar cerrado no te crea empleo. Hace 20 años que no creamos empleo formal. El estar cerrado te ata a sectores que no son particularmente productivos.
-¿Qué procesos de otros países estudian?
-Tomo otros países de Asia o de Europa oriental que arrancaron con niveles de ingresos mucho menores que nosotros; el caso de Vietnam es bastante emblemático. Se empieza a abrir en 1985; era un país comunista que tenía un 20% del ingreso per cápita de Argentina. Sus exportaciones más importaciones pasan de aproximadamente el 26%, que es algo similar a lo que tenemos nosotros ahora, al 160%.
En ese proceso, los vietnamitas, que tenían una masa de empleos de 20 millones de personas, terminan empleando hoy 45 millones; crearon casi 25 millones de empleos. Lo más interesante es que la mayor parte de los empleos no se crean en el sector transable o exportador, sino que se generan en el resto de la economía. Esto sucede porque el crecimiento del PIB nacional arrastra a todos los demás sectores no transables a través de un enorme multiplicador.
—¿Qué proyecciones tiene para la inflación?
—Yo miro las expectativas del mercado y dicen que en los próximos 12 meses la inflación va a ser aproximadamente 23%. Entonces las expectativas son que la inflación va a seguir bajando. Entendemos las causas de la inflación y estamos absolutamente convencidos de que vamos a converger a lo que es la inflación del resto del mundo: 3% o 4% anual. No sé exactamente cuándo, pero vamos hacia allá”.

—¿Se vienen mejoras en las calificadoras de riesgo?
—Sí, se vienen los ratings upgrades. No sé si en un mes, dos meses o cuatro meses, pero la trayectoria es muy clara. Las calificadoras tenían tres grandes dudas sobre la Argentina y hoy las tres se están despejando. Primero, querían ver si el superávit fiscal se sostenía políticamente. Bueno, el año pasado tuvimos un ciclo político muy duro y aun así se mantuvo. Hoy incluso sectores de la oposición hablan de mantener el superávit fiscal, entonces quedó claro que esto llegó para quedarse.
Segundo, dudaban de la capacidad del Banco Central de acumular reservas de manera genuina. Nosotros este año estamos comprando reservas a una tasa equivalente a u$s 21.000 millones anuales, muy por encima de las proyecciones iniciales. Y tercero, querían ver inversión real. Hoy tenés decenas de proyectos de inversión y más de u$s 120.000 millones esperando aprobación del RIGI en sectores transables, que son dólares que vienen para producir más dólares.
Entonces, cuando vos mirás la trayectoria de la Argentina, con superávit fiscal, desendeudamiento, apertura al mundo, más exportaciones, más inversión y menor volatilidad macroeconómica, los upgrades terminan siendo una consecuencia natural. Argentina era una de las economías más volátiles del mundo y eso está cambiando”.
Consumo, dólar y retenciones
Consumo: “Ahora la economía la empujan las exportaciones y la inversión”
Daza cuestionó además la centralidad que históricamente tuvo el consumo en el análisis económico argentino.
“La Argentina del futuro es una economía en donde la dirigen las exportaciones y la inversión. La inversión aumenta la capacidad de producir más, de pagar salarios más altos. Las exportaciones te permiten tener recursos ilimitados”.
“El crecimiento ahora va a estar impulsado por inversión, exportaciones, incorporación de tecnología y generación de empresas. Eso se va a traducir en aumento de salarios”.
Dólar: “No apostaría a devaluaciones”
Daza sostuvo que el escenario externo y el flujo de inversiones hacia sectores exportadores cambian la lógica histórica argentina.
—“Tenemos una enorme afluencia de capital para invertir en sectores que van a producir más dólares. Están viniendo dólares para producir más dólares”.
—“Si yo soy un empresario en la Argentina no apostaría a que una devaluación me va a salvar. Me prepararía. Si me salva, que me salve, pero no lo esperes”.
Retenciones: “Las vamos a bajar cuando podamos”
—“A la agricultura le tenemos que sacar las retenciones. Cuando las condiciones fiscales se den, se las vamos a bajar. ¿Y qué va a pasar? Vas a tener aún mayores exportaciones”.




