

Directo desde Nueva York, el presidente Javier Milei llegó este miércoles a Valparaíso para participar de la asunción de José Antonio Kast como nuevo presidente de Chile. De esta manera, se refuerza la representación de los líderes de derecha en la región, un objetivo que ya quedó plasmado en la foto del fin de semana en el Escudo de las Américas.
El jefe de Estado argentino asistió acompañado por su hermana y secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y el canciller Pablo Quirno. La comitiva arribó al Congreso chileno minutos antes del mediodía luego que se suspendiiera la bilateral que tenían planeada para las 9.10 como primera actividad de Kast.
Finalmente, la visita fue breve y a las 15 estaba previsto que despegue el vuelo de Milei, para estar de regreso en Buenos Aires a las 17. Antes, se aspiraba a conseguir una foto con Flávio Bolsonaro, uno de los hijos del exjefe de Estado preso en Brasil y el principal candidato de la oposición de Lula Da Silva para las elecciones presidenciales de octubre. El mandatario brasileño de hecho no asistió a la asunción.

En caso de ganar las elecciones, Flávio Bolsonaro ha prometido dar prioridad al acercamiento con líderes afines como Milei y Kast, lo que convertiría a Brasil en el tercer vértice del eje conservador del Cono Sur. Por ahora, ese escenario depende del resultado de unos comicios en los que Lula y Flávio aparecen en empate técnico según los últimos sondeos.
El pasado sábado 7 de marzo, Milei y Kast ya habían coincidido en el Trump National Doral Golf Club para la Cumbre del Escudo de las Américas, convocada por el presidente estadounidense Donald Trump con un objetivo preciso: lanzar una coalición militar multinacional para coordinar operaciones de inteligencia, desmantelar los cárteles de la droga en el hemisferio y reducir la influencia de China en el continente.

Trump fue directo: “Venimos para anunciar una nueva coalición militar para erradicar los carteles”, y llamó a usar “fuerza letal” contra las redes narcoterroristas. Argentina firmó junto a otros doce países americanos y fueron notablemente ausentes fueron Brasil, México y Colombia, que en conjunto representan más de la mitad del PBI regional.
La cumbre de Doral definió también el mapa político del hemisferio tal como lo entiende Washington. La convocatoria fue dirigida exclusivamente a mandatarios alineados con la agenda de Trump, y la iniciativa es presentada como la versión actualizada de la Doctrina Monroe.
La asunción de Kast fue la continuación natural de esa dinámica. El nuevo mandatario chileno, exdiputado de 60 años y líder del Partido Republicano, se convirtió en el primer presidente abiertamente pinochetista de Chile desde la recuperación de la democracia, tras vencer en el balotaje a la candidata del Partido Comunista en su tercer intento por la presidencia.
Se conoció con Milei en 2022 en la Conferencia Política de Acción Conservadora en São Paulo, y cuando visitó la Casa Rosada en diciembre pasado, tras imponerse en el balotaje al otro lado de la Cordillera, ya habían delineado prioridades comunes en seguridad, combate al crimen organizado transnacional y fomento del comercio bilateral.

El contraste con la Era Boric no podría ser más marcado. Durante dos años, Milei y el saliente mandatario chileno apenas intercambiaron saludos fríos en cumbres del Mercosur. Con Kast la sintonía es total: libre comercio, seguridad fronteriza, alineamiento con Washington y una postura común frente al avance de China en la región.
La escala en Santiago fue un puente entre dos tramos de agenda internacional intensa. Milei llegó desde Nueva York tras la Argentina Week y el sábado 14 viajará a España para cerrar la jornada del Foro Económico de Madrid en el Palacio de Vistalegre. La Mesa Política retomará la actividad a su regreso con foco en las reformas legislativas pendientes: la próxima reunión será el lunes.





