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La balanza energética volvió a ser superavitaria. La diferencia entre las exportaciones del sector y sus importaciones fue de u$s 1090 millones, y se trata del superávit más alto de la historia para un mes.
A ese número se llega por exportaciones de u$s 1235 millones, con un crecimiento del 23,2% anual, e importaciones por u$s 145 millones, lo que representa una caída del 38,5%.

En el primer trimestre, la balanza comercial fue superavitaria en u$s 2405 millones, y también se trata del más elevado de la historia para un período de tres meses. En ese período, las exportaciones fueron de u$s 2837 millones (suba de 1,9%) e importaciones por u$s 432 millones (caída de 35,7% interanual).
Si bien se esperaba este salto, se creía que podía ser por los mayores precios en el petróleo. Pero no estuvo ese efecto. En el informe de Indec, se indica que marzo refleja operaciones aduaneras iniciadas hasta 45 días antes de la fecha de exportación, por lo que los precios del rubro en cuestión caen en términos interanuales
El mayor efecto en precios del conflicto bélico entre Estado Unidos e Irán probablemente se vea en las exportaciones de abril y las de mayo.
Las cantidades de energía exportadas subieron un 29% en marzo, mientras que el precio disminuyó un 4,5% (reflejo de la tendencia bajista que arrastraba el petróleo hasta el 1° de marzo). En el balance, los ingresos subieron un 23,2%.
Escenarios
En el caso que el petróleo se mantenga -a lo largo del año- en un promedio de u$s 80 por barril, las exportaciones alcanzarían los u$s 13.478 millones durante este año.
En caso que el Brent se ubique en u$s 100 (lo que viene sucediendo desde el primer día de marzo), las exportaciones podrían subir a u$s 16.820 millones. En caso que el Brent se ubique en torno a los u$s 120, los ingresos para Argentina estarían en torno a los u$s 20.218 millones, según una estimación del consultor Nicolás Arceo.
Pero Argentina tiene que importar GNL, por lo cual no tendrá solo ingresos, sino también egresos. En un escenario “precavido”, su superávit sería de u$s 9681 millones. En uno más agresivo, el saldo sería de u$s 12.000 millones. En el extremo, el superávit rondaría los u$s 14.500 millones.
La industria maneja distintas posibilidades sobre el volumen y dinero que alcanzarán los despachos externos en 2030. En un escenario de crecimiento “moderado”, serán más de u$s 22.000 millones. Si el marco es expansivo, llegarán u$s 36.500 millones por energía en 2030. Y en caso de un crecimiento “acelerado”, las exportaciones serían de u$s 51.132 millones.
En una situación de crecimiento moderado, habría transporte de petróleo crudo por 90.000 barriles diarios hacia Chile, y otros 550.000 que se agregarían por el oleoducto VMOS, que construye YPF. La cantidad de pozos enganchados (de shale oil) crece al 5% anual.
Lo que viene
En gas, se ampliaría la capacidad de transporte de TGS (por 14 millones de metros cúbicos a mediados de 2027), también se extendería la traza de Tratayén-La Carlota (en enero de 2030) y estaría el gasoducto que abastece a los buques licuefactores en el golfo de San Matías. Es para julio de 2028.
En ese contexto, las exportaciones de gas natural serían de 10 millones de metros cúbicos diarios a mercados regionales, más 2,45 millones de toneladas anuales de GNL (MTPA, desde septiembre de 2025) y otros 5,95 millones (MTPA) desde septiembre de 2028. Con ese mix, las exportaciones serían de u$s 22.212 millones. Como las importaciones seguirán (dejará de ser gas, pero se traerá gasoil) en u$s 3770 millones, la balanza sería superavitaria en u$s 18.442 millones.

El escenario “expansivo” contempla otras variables. Con la base de todo lo antes descripto, se suma una cantidad de pozos enganchados de shale goil, que incrementarían la producción en un 11%. Además, la capacidad de licuefacción sube a 24 MTPA. El transporte del VMOS se incrementa hasta los 700.000 barriles diarios en 2028 (en el escenario “moderado, eran 550.000 barriles).
Pero hay una posibilidad más; crecimiento acelerado. La cantidad de pozos “enganchados” se acelera hacia 2030, con una fuerte inversión de las empresas (casi u$s 20.000 millones anuales entre 2027 y 2030). Allí, las exportaciones podrían superar los u$s 51.132 millones -más que el campo- hacia 2030. Como aún quedaran importaciones, la balanza sería superavitaria en u$s 47.225 millones.
Para Argentina, el futuro de ingreso de divisas de Vaca Muerta es crucial. En los últimos 50 años, el país atravesó múltiples crisis cambiarias. El problema casi siempre es el mismo: los argentinos quieren más dólares, y el país colapsa porque no puede abastecer esa demanda.








