Poder de compra

Los alimentos subieron 335% en cuatro años: cuánto perdieron los salarios

El aumento de productos básicos fue mucho mayor en la región del Noreste y donde menos impactó fue en la Patagonia, de acuerdo a las cifras del IARAF. Subas por arriba de la inflación, de 310%.

La inflación general acumulada entre marzo de 2017 y marzo de 2021 fue de 310,6%, de acuerdo a un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF). El mayor pico fue entre marzo de 2018 y marzo de 2019 y, los alimentos y bebidas treparon por encima de esa cifra

En más de una ocasión el Ministro de Economía explicó que uno de sus objetivos para este año electoral es bajar la inflación para así poder recuperar el poder adquisitivo del salario. De todos modos, la meta de desaceleración de los precios parece cada vez más difícil de cumplir, con un primer trimestre que acumula una inflación 13%

Aunque el Gobierno logre recortar este año la caída del poder de compra, el bolsillo de las personas trabajadoras no podrá empatarle a la pérdida acumulada en los últimos años. 

De acuerdo a los datos del estudio del IARAF, los alimentos y bebidas subieron un 335,2% en los últimos cuatro años. Las frutas lideraron las subas con un avance de 437,7% y, las siguió la carne con un 389,6%. 

"En el último año, la carne explicó un 45,7% de la inflación de alimentos de ese período, el porcentaje más alto de los últimos cuatro años", detalló el informe, y agregó: "los alimentos que menos subieron fueron las aguas minerales y bebidas gaseosas con un 262%, hay 176 puntos porcentuales de diferencia con las frutas". 

El impacto de la inflación por regiones, también es disímil: por un lado, porque cambia el avance de los precios y, por otro, porque las canastas de consumo se componen de diferente maneras. Por ejemplo, la participación de "carnes y derivados" en el Noreste es del 37,7%, mientras que en Gran Buenos Aires (GBA) es del 29,9%

Nadín Argañaraz, director del Iaraf, conversó con El Cronista y dijo: "la dispersión de la tasa de inflación entre la región que más creció y la que menos fue de 29 puntos porcentuales. Fue entre el Gran Buenos Aires, que los precios crecieron 11,2% menos que el promedio nacional y, la región Cuyo donde crecieron un 17,9% porcentuales más que el promedio nacional". 

De esta manera, en el Noreste la inflación de alimentos fue de 369,7% en los últimos cuatro años, mientras que en la Patagonia fue de 314%. "No se trata de diferenciales de precios entre una región y otra, sino de diferenciales de suba de precios", de acuerdo al estudio. 

"Esto marca un desafío significativo que tenemos por delante. Argentina no sólo tiene que encontrar la manera de bajar sostenidamente la inflación, sino también debe bajar la dispersión de la inflación entre regiones", señaló el especialista.

"Si se mira la suba de precios de alimentos, fue de 56 puntos porcentuales la brecha entre el NEA -donde más crecieron los precios de alimentos y bebidas- y la Patagonia donde menos crecieron los precios. La dispersión de la inflación de alimentos fue prácticamente el doble que la dispersión del índice general", agregó Argañaraz.

¿Cuánto perdieron los salarios?

"La disparidad de evolución de precios, en la medida que no sea compensada con una evolución de salarios de igual magnitud genera cambios en el poder adquisitivo", hace hincapié el informe. 

Tal y como lo señala la célebre frase "los precios suben por el ascensor y los sueldos por la escalera", en estos cuatro años, las negociaciones paritarias siempre quedaron por debajo del avance de la inflación. 

Los salarios reales en Argentina caen desde 2017. Actualmente, el Gobierno intenta que este año recuperen el poder adquisitivo los asalariados con la pauta de inflación anual del 29% y, acuerdos salariales levemente por encima de ese valor.

"La caída promedio de salarios reales entre el año 2017 y 2020 estuvo en el orden del 19%. Los trabajadores más afectados fueron los informales, con una caída real que se aproxima al 25%, hasta fines del año pasado", explicó  Argañaraz.

Es relevante remarcar, que estos son valores promedio, la situación de cada persona es distinta. Además, los sectores informales -de los que no hay datos- no suelen tener ajustes de sus salarios en la misma cuantía que los trabajadores registrados, por lo que el impacto es mayor. 



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