

La inflación de diciembre en la Ciudad de Buenos Aires fue del 2,7%, según el Instituto de Estadísticas porteño.
Se trata del mayor registro mensual desde marzo, cuando anotó un 3,2% de suba.
Así, 2025 cerró en la Ciudad con un 31,8% anual de suba de precios. Esto implicó un recorte de 0,8 puntos respecto de la medición interanual de noviembre. Sin embargo, respecto de la medición interanual de diciembre de 2024, implica una baja de más de 100 puntos, dado que en ese mes la variación fue de 136,7%.
Las subas del último mes del año las explicaron los aumentos en transporte, seguros y servicios financieros y restaurantes y hoteles.
El indicador porteño suele ser superior al promedio nacional, ya que tiene mayor ponderación del costo de los servicios. Aunque no anticipa el dato nacional, permite una aproximación a cómo será el indicador que entre en vigencia en enero, cuando Indec difunda la canasta actualizada con la que releva la inflación.
Si bien el dato nacional de diciembre se conocerá el próximo martes, la canasta actualizada se difundirá para el dato de inflación de enero.
El transporte fue la división que tuvo el mayor aumento, dado que registró una suba del 5,5% y tuvo una fuerte incidencia en la suba del indicador general.
La variación se explicó por la actualización de los precios de los combustibles y lubricantes y el valor del boleto de colectivos urbanos. También contribuyeron las subas de los precios de los autos y de los pasajes aéreos.
Le siguieron los seguros y servicios financieros que, aunque con menor peso en el total, aumentaron un 4,5%. Hoteles y restaurantes, con fuerte estacionalidad por el comienzo del período vacacional, tuvieron un aumento del 4,3%.
En términos de relevancia, la división con mayor peso es vivienda, agua, gas, electricidad y otros combustibles. Este segmento tuvo una suba en el mes de 2,1%.
La explicación de la suba radicó en los aumentos de los alquileres de los gastos comunes por vivienda.
Alimentos y bebidas no alcohólicas, la división que tiene la segunda mayor incidencia dentro del indicador, tuvo un aumento de 2,4% en el mes.
Al interior de la división de alimentos y bebidas no alcohólicas, “el principal impulso provino de Carnes y derivados (7,4%). Le siguieron en importancia, Pan y cereales (2,0%) y Frutas (3,7%). En sentido contrario, las caídas en Verduras, tubérculos y legumbres (-5,9%), contribuyeron a quitar presión sobre esta división”, marcaron desde el instituto porteño.
Recreación y cultura tuvo una variación negativa de 0,7%, aplicada por la caída de los valores de los paquetes turísticos.
Los bienes registraron un aumento del 2,5% mientras que los servicios treparon un 2,7%.
La dinámica de los Bienes respondió a las subas de los alimentos, principalmente por el aumento de la carne, los panificados y las frutas, y los combustibles.
La suba de los servicios estuvo explicada por la suba de restaurantes, bares y casas de comidas, alquileres y medicina prepaga.
En términos interanuales, seguros y servicios financieros lideró la suba (58,4%), seguido por educación (41,8%) y cuidado personal y protección social (38,6%).
Las menores subas interanuales las registraron equipamiento y mantenimiento del hogar (14,8%) y prendas de vestir y calzado (15,4%).
“En términos interanuales, los Bienes se aceleraron hasta 25,1% interanual (+0,8 p.p. respecto del mes previo), mientras que los Servicios disminuyeron su ritmo de aumento hasta 36,1% anual. (-1,9 p.p.)”, explicaron desde el organismo oficial.
Quizás en esto último radica la polémica que atravesó durante todo el año el dato de inflación nacional. Los aumentos registrados en los servicios superaron por amplio margen el de los bienes, lo que explicaba en parte que el dato de inflación no diera cuenta de las variaciones del costo de vida percibido.





