Grabois: "No creo que Venezuela sea una dictadura, ni Maduro dictador"

El líder social habló con El Cronista sobre el gobierno de Maduro, del que, no obstante, se diferencia con cuestionamientos. La aparición de Guaidó, el rol de Argentina y la crisis actual del país caribeño, en la agenda del hombre que escucha el Papa.

En medio de la crisis que atraviesa Venezuela, en la que el opositor Juan Guaidó se autoproclamó presidente, con el apoyo de numerosos países de la región, el dirigente social, que en los últimos meses se mostró cercano a la ex presidenta Cristina Fernández, Juan Grabois, habló sobre este tema con El Cronista.

Entre otras cosas, el líder cercano al papa Francisco destacó la postura que tomó el presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador, advirtió que una intervención de Estados Unidos podría arrastrar a Venezuela a una situación similar a la que atraviesa Siria y aseguró que quieren controlar los pozos de petróleo venezolano. 

En estos días, estuviste hablando sobre Venezuela. Planteás que lo ideal es ir por el camino del diálogo... ¿cómo sería?

Es lo que planea México, lo que plantea Uruguay, la Santa Sede, lo que trató de hacer Zapatero, el ex presidente de España y que, desde luego, no está funcionando. Pero, para mí, la actitud que tomaron Bolsonaro, Macri y Trump primero, responde a intereses geopolíticos y económicos de EE.UU., porque yo no me creo que Trump está muy preocupado por la democracia y los derechos humanos en Venezuela. Creo que está preocupado por el petróleo. Y, si sigue ese camino intervencionista, la situación va a terminar como Siria, no con 200 o 300 muertos, que es una barbaridad y que es un montón. Sino con 3000, 5000, 10.000, 100.000...

Pero, ¿es posible un diálogo con Venezuela?

Colombia estuvo 40 años en guerra civil, y logró un diálogo, con la intervención del papa Francisco, etcétera. 

O sea, ¿hay que esperar 40 años?

No, yo creo que se puede hacer ahora, porque hay contexto para hacerlo. Yo no conozco bien la situación puntual, pero entiendo que hay una situación de extrema polarización, porque hoy tenés, por lo menos, el 30% de la población apoya a Maduro -esto me lo decía hoy un periodista; vamos a decir que hay un 50% de la población que es fanáticamente anti Maduro, y un 20% que está en el medio. Bueno, es un montón de gente de cada lado. Si eso no se resuelve con diálogo, se resuelve con una guerra. No hay otra posibilidad. Porque de un lado está el ejército y gente armada, y del otro lado, también hay gente armada, o gente dispuesta a armarse, y países dispuestos a darles armas. Entonces, si eso no se resuelve políticamente, se termina en una guerra civil, después, no importa si la culpa es de Maduro o de Trump. 

¿Creés que Maduro está dispuesto a iniciar un diálogo?

Sí, yo creo que sí. Pero no porque sea bueno o malo, sino por una cuestión de sentido común. Y creo que Guaidó también debe estar dispuesto a iniciar un diálogo. ¿Sabés quiénes creo que no quieren iniciar un diálogo? Los norteamericanos. 

Pero ellos son los principales compradores de petróleo...

Sí, pero no lo quieren comprar al precio que lo compran. Ese es el problema, y quieren controlar los pozos, no comprarlo. Porque también le compraban petróleo a los países que invadieron. Ellos tienen una estrategia geopolítica igual que en Siria. Es una pelea de intereses de grandes potencias donde lo peor que le puede pasar a los pueblos es dejarse arrastrar a la guerra. 

¿Cómo definirías al gobierno de Maduro? ¿Como una dictadura o como una democracia?

No, yo no creo que sea una dictadura. Creo que es un Estado en crisis. No lo calificaría como dictadura, no creo que la situación de, por ejemplo, lo que sucedió en Brasil, con la proscripción de Lula sea menos grave que lo que sucedió en Venezuela, con las elecciones medio raras que se hicieron al final. Pero, tampoco soy un experto en el tema. Evidentemente, cuando ves movilizaciones de la masividad que tienen en Venezuela, y situaciones de polarización extrema como la que hay, está claro que hay una porción muy importante del pueblo que está en contra. Y eso, le pongas el calificativo que le pongas, lo tenés que resolver. Y no se puede resolver a los tiros, ni de un lado ni del otro. Es como, por suerte, cuando fue lo de la 125, acá en la Argentina, a nadie se le ocurrió agarrar un revólver. Ni al gobierno ni a los del campo. 

Pero no es lo mismo lo que está pasando en Venezuela con Maduro que la 125 durante el kirchnerismo...

No, pero había una situación de polarización. Entonces, están las condiciones para que se desarrolle una guerra. Lo que hay que entender es que en Venezuela no se está discutiendo entre la democracia sueca, la finlandesa y la alemana. Sino, guerra o no guerra. Esa es la discusión: si hay una solución política o no la hay. Nadie discutía, cuando era el diálogo con las FARC, si eran narcotraficantes, tenían un poquito de razón, mucha razón o nada de razón. Querés darle una solución política a un problema que hay. 

¿Y qué debería hacer la comunidad internacional?

Lo que hizo López Obrador, que es el tipo más brillante que hay hoy en América latina. Que es decir: "Yo no me voy a poner a opinar si Maduro esto o lo otro"...

Pero, mientas tanto, el 10% de la población ya migró, faltan alimentos, medicamentos...¿qué pasa con esa gente?

Siempre que se intentaron usar situaciones humanitarias para justificar intervencionismo externo, las cosas salieron mal. Entonces, lo que dice López Obrador, que es del más absoluto sentido común, es poner a disposición el Estado mexicano, para buscar una solución dialogada. Después, otra cosa que me parece importante es quién pone la agenda de cuáles son las violaciones importantes. La agenda te la ponen los norteamericanos. Ellos quieren que se hable de Nicaragua, Venezuela. Lo que está haciendo Estados Unidos es romper el orden público internacional, como hace siempre, sobre todo en la era Trump y con dos aliados que son patéticos, como Macri y Bolsonaro, que Bolsonaro, directamente, es un fascista infame, un tipo que su signo de campaña es una pistola. ¿Ese señor va a hablar de la democracia y los DD.HH.? No tiene ninguna autoridad moral. 

¿Y a Maduro cómo lo definís?

Mirá, no tengo una definición exacta. No me gusta lo que están haciendo en Venezuela, pero no tengo una definición. Si la definición es dictador o no dictador, no lo defino como un dictador. ¿A Macri cómo lo defino? Como un presidente que no me gusta, qué sé yo. No me gusta lo que está pasando, pero, claramente, el presidente de ese país es Maduro, y no este muchacho. Porque sino yo mañana me proclamo presidente y, sin ningún tipo de justificación legal, porque no me gusta Macri. O sea, es un antecedente tan malo, para el orden público internacional. Y, aparte, le va a venir en contra, a muchos. Porque si vale para un lugar... porque ¿cuál es el estándar para aceptar la violencia política de la sociedad civil?

Tags relacionados