En medio del reordenamiento económico y el ajuste de las cuentas públicas, tres gobernadores clave volvieron a plantear en la ExpoEFI la necesidad de avanzar en una reforma fiscal integral. Además, plantearon la infraestructura como un nuevo eje que gana peso en la discusión federal para sostener el crecimiento y mejorar la competitividad.
Durante el panel de jefes provinciales, compuesto por los gobernadores de Mendoza, Catamarca y Corrientes, hubo elogios a la gestión nacional. Sin embargo, un punto clave de debate llegó de la mano del gobernador de Corrientes, Juan Pablo Valdés.
El flamante mandatario del Litoral advirtió que el esquema económico actual necesita incorporar una mirada más federal para que sectores como la minería y el oil & gas puedan traducirse en desarrollo concreto.
“Necesitamos esa mirada para desarrollar el país”, sostuvo, y remarcó que sin obras clave las provincias quedan fuera de esa expansión.
En ese sentido, subrayó la importancia de la logística y la energía. “Hablábamos con Jalil y Sturzenegger del tren. Si tenemos la suerte que tuvo Santa Fe y Entre Ríos de tener gas, podríamos ser competitivos”, afirmó durante su exposición.

Además, cuestionó el destino de los recursos generados en el interior. "Terminamos exportando, se llevan los impuestos y no vemos que se vuelque en la infraestructura que necesitamos para ser productivos, tener trabajo y desarrollar viviendas”, remarcó.
El reclamo incluyó un llamado directo a discutir el esquema impositivo: “Discutamos la reforma fiscal, queremos ser competitivos”.
Por su parte, el gobernador de Catamarca, Raúl Jalil, puso el foco en el aporte de las provincias al equilibrio fiscal nacional y en el impacto del recorte de partidas sobre la obra pública. “El superávit que ha logrado la Nación lo hemos aportado muchísimo las provincias y los municipios, al no enviar partidas que antes teníamos de transporte y vivienda”, señaló.
El aliado de la Casa Rosada respaldó la necesidad de estabilizar la macroeconomía, pero advirtió que la discusión fiscal debe contemplar quién sostiene los servicios y la infraestructura en el territorio. “El 90% de los servicios los hacen las provincias: educación, seguridad. Hubo un retiro del Estado Nacional”, afirmó.
En ese marco, el catamarqueño planteó la necesidad de rediscutir responsabilidades, incluyendo rutas y energía. “Casi todos los servicios los hacemos nosotros. Hay que rediscutir la infraestructura”.
Desde Mendoza, Alfredo Cornejo coincidió en que el rumbo económico es el correcto, pero advirtió que aún faltan reformas estructurales. “El Gobierno está siendo pragmático en modificar la economía”, sostuvo, aunque remarcó que “falta una reforma fiscal integral”.
El mandatario apuntó contra los impuestos distorsivos y el sistema de coparticipación. “Si no se tocan lo previsional y los impuestos nacionales como combustibles o el cheque, el esquema sigue siendo inequitativo”, planteó, y cuestionó que el sistema actual “incentiva a algunas provincias a no tener sector privado”.
Además, alertó que el proceso avanza a menor ritmmo que el deseado: “Va muy lento”.
En materia de infraestructura, Cornejo respaldó la participación privada, pero advirtió sobre los límites del esquema en el corto plazo. “El Gobierno tiene razón en que debe ser con inversión privada, pero en la primera etapa no puede retirarse de golpe porque no hay financiamiento suficiente”, explicó.
Además, el mendocino agregó que varias provincias están cubriendo parcialmente ese vacío: “Algunos hacemos esfuerzo en rutas nacionales, pero estamos a mitad de camino”.
Los gobernadores también coincidieron en que la transición económica presenta tensiones en distintos sectores productivos. Valdés señaló que actividades como la yerbatera y forestal atraviesan un momento complejo, aunque confió en que las inversiones en agregado de valor permitirán mejorar su competitividad.
Jalil, en tanto, sostuvo que “lo peor de la crisis ya pasó” y que el país puede beneficiarse de una “nueva era geoeconómica”.
Cornejo, por su parte, llamó a sostener el rumbo con ajustes puntuales. “No hay que cambiar el rumbo, pero sí estar abiertos a pequeños ajustes”, insistió. Y mencionó el crédito para pymes y el tipo de cambio como variables a revisar. “Volver para atrás sería un suicidio”, cerró.



