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Fuego cruzado en Boca, la otra presidencial: de Macri a Riquelme, quiénes juegan y qué proponen

Aunque todavía faltan meses, las internas nacionales se entremezclan con la vida partidaria una vez más en los comicios del club de la Ribera. Qué lugar ocupa el expresidente en la contienda. Los proyectos para un nuevo estadio

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El actual presidente asumió en 2019 después de haberle ganado las elecciones al macrismo y está a punto de concluir su mandato. No fue quien arrastró más votos, sino que la figura más taquillera era la del vice. Con el tiempo, y con una gestión que prometía más de lo que cumplió, las internas quedaron expuestas y provocaron renuncias de peso. Ahora, de cara a las nuevas elecciones, el oficialismo se rearma, pero no es claro cuál será su candidato.

Podría ser una descripción de lo que pasa en la Casa Rosada, pero la referencia es a Brandsen 805. La Bombonera. Porque la pelea por la presidencia de Boca Juniors excede al club de fútbol. Si en las últimas semanas Independiente dejó al descubierto el vínculo entre la política y el fútbol, Boca lo había hecho mucho antes. Y lo sigue haciendo.

Que Mauricio Macri logró en el club una popularidad clave para catapultar su carrera política se ha dicho muchas veces. Su gestión, entre 1995 y 2008, logró varios éxitos deportivos que luego no pudieron repetirse. Ahora, varios políticos, incluido el propio Macri, van a dar pelea en las elecciones de diciembre, en donde se renovarán las autoridades.

El presidente Jorge Ameal nunca logró concentrar el poder. La figura más relevante, responsable de las decisiones que se tomaron en torno al fútbol, fue la de Juan Román Riquelme. En el medio quedó eyectada la otra pata de la alianza, Mario Pergolini. 

El conductor y empresario quedó herido y podría volver al ruedo. Por su nivel de conocimiento no necesita una campaña demasiado extensa si quiere jugar. Recién en noviembre cerrarán las listas. Algo similar podría hacer José Beraldi, quien compitió hace cuatro años y logró el tercer puesto, con el 16% de los votos.

Del lado opositor, si bien la figura aglutinante es Macri, el candidato a la presidencia es Andrés Ibarra. Fue gerente general del club durante la presidencia del tandilense. También fue ministro de Modernización en la Ciudad de Buenos Aires y de la Nación, siempre con Macri al mando.

"Mauricio apoyó explícitamente mi candidatura. Va a tener un rol activo, posiblemente esté en la lista de la comisión directiva", cuenta Ibarra a El Cronista. Una de las alternativas que se había barajado es que sea vicepresidente. Es decir, que se postule para ocupar el cargo que hoy tiene Riquelme. 

"Yo no lo veo ahí, no lo veo con un cargo preponderante. Dependerá de él y de su hoja de ruta", responde Ibarra sobre ese punto. Ante una consulta más, revela que "es más probable que sea vocal".

Ibarra tiene una tarea que no es sencilla. Enfrentar al que, para muchos, es el mayor ídolo de la historia del club. "Por Riquelme tenemos un recuerdo y una consideración enorme por todo lo que nos dio en la cancha y eso nunca se va a perder. Pero como dirigente es otra cosa. La gestión de Boca hoy es patética", lanza el candidato opositor.

Ibarra va más allá. Sostiene que "todo funciona mal. El no tener sponsor es un reflejo clarísimo de la falta de gestión. Después está la consideración de que ´Boca es mío´. No hay ningún dirigente ni ídolo deportivo que pueda estar por encima de Boca".

Otro hombre de peso en Boca y en la política nacional es Daniel Angelici. Fue presidente entre 2011 y 2019, alineado con Macri. Ibarra cuenta que el tano "dijo que no va a participar activamente. Pero las agrupaciones que estuvieron con él apoyan mi candidatura".

De esta forma, parece conservarse la relación en mejores términos en el club que en la política partidaria. Angelici, empresario del juego y hombre fuerte de la UCR porteña, es uno de los dirigentes que respalda a Martín Lousteau. La candidatura del economista a jefe de gobierno fue la que despertó la interna entre Macri y Horacio Rodríguez Larreta, que ya escaló mucho más allá que la cuestión del modo de votación.


Qué hacer con la Bombonera

Así como en la política nacional hay dos temas excluyentes de cara a las elecciones -economía e inseguridad-, en la cuestión partidaria del club de La Boca también hay dos temas que acaparan la atención: el tema deportivo y el estadio. Con el primer tema es difícil realizar promesas. Todavía hoy es recordada la del propio Angelici en 2011, que no pudo ser cumplida: "Renová el pasaporte. Del resto, nos ocupamos nosotros".

Pero con la cuestión del estadio es distinta, ya que no depende de si entra o no una pelota en un arco. Boca tiene un estadio para 59.000 personas, bastante menos que la cantidad de socios con la que cuenta. Quedó también rezagado respecto al Monumental, donde entran más de 83.000 personas. Por eso es que todos los candidatos ponen énfasis en esta cuestión.

En más de tres años, el oficialismo no logró demasiados avances en este punto. La promesa era la "Bombonera 360", que implicaría la construcción de la tribuna que falta. Pero para hacerlo es menester adquirir dos medias manzanas de casas que actualmente lindan con el estadio. El presidente Ameal había prometido llevar su propuesta a la legislatura porteña en marzo, para que fuera aprobada. Pero esto no sucedió.

Del lado de Ibarra la estrategia es otra. Ante la complicación de adquirir las 129 viviendas -los propietarios tienen que querer vender; además en algunas hay problemas de títulos-, se exploran otras soluciones. "En 30 días vamos a presentar nuestro proyecto. Va a dar respuesta a las expectativas de la gente de Boca. Va a ser espectacular, pero sobre todo viable y financiable", explica el candidato opositor.

Además de la posibilidad de adquirir las viviendas vecinas, se ha explorado la posibilidad de construir un nuevo estadio en otro lugar, algo que ha despertado resistencia de parte de los hinchas. Ante este escenario -dificultad de ampliar la Bombonera en el lugar en el que está y resistencia para construirla en otro lugar- se abre otra chance: utilizar el terreno lindero a Casa Amarilla

En 2019, la Justicia avaló la compra de esas tierras, pegadas a la Bombonera, al IVC porteño. Según pudo saber El Cronista, la idea del espacio opositor sería proyectar allí un nuevo estadio.


Tercera vía

Por fuera de los dos grandes polos del club parece haber lugar para otro espacio de cara a las elecciones. Jorge Reale anunció su candidatura y puso el foco en un ambicioso proyecto para construir un nuevo estadio.

Reale es un empresario del mundo publicitario, es mendocino y nunca participó de la vida política del club hasta ahora. "No queremos que el personalismo de uno o de otro nos perjudique, como sentimos que nos ha pasado en todo este tiempo. Unos dicen ´yo estoy acá y que no vuelvan más los que estaban antes´. No sos dueño del club, ¿cómo que no vuelvan más? Y los que estaban antes dicen ´tenemos que recuperar el club´. Yo les digo, muchachos, ustedes tampoco son dueños del club, no tienen nada que recuperar", cuenta a El Cronista.

Ante el peso de los apellidos Riquelme y Macri a uno y otro lado parece difícil que haya un hueco para una avenida en el medio. Reale, por el momento, se manifiesta autónomo y equidistante. "Yo comparto cuando Riquelme dice hay que sacar a la política, tiene razón. Ahora, no me veo laburando con él. No creo que Riquelme te deje laburar en equipo. Pero Macri tiene los mismos problemas. Habla de equipo, pero elige un candidato, Andrés, con el dedo".

El proyecto de un nuevo estadio del otro lado del río

El golpe de efecto de Reale se produjo en las últimas semanas, cuando presentó su proyecto para que Boca tenga un nuevo estadio con capacidad para más de 100.000 personas. El lugar elegido es Isla Demarchi, del otro lado del río. El proyecto fue desarrollado con Enrique Lombardi, el arquitecto que ideó los nuevos estadios de Santiago del Estero y Estudiantes de La Plata.

Aunque no tiene la complicación de las viviendas para comprar, esta alternativa tiene otras: son terrenos nacionales, habría que construir puentes peatonales para cruzar el río y las tierras, bajas, son complicadas para la construcción. Y además cambiaría la locación, lo que siempre genera resistencia.

De cualquier modo, todo indica que en diciembre veremos un nuevo round con Riquelme de un lado y Macri del otro. ¿Recuperará el poder el expresidente o tendremos un nuevo Topo Gigio?

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