SOBERANÍA ALIMENTARIA

Etiquetado frontal de alimentos: la letra chica del conflictivo proyecto que trata Diputados

En un plenario, mañana recibiría dictamen la iniciativa que busca advertirles a los consumidores sobre los excesos de componentes como azúcares, sodio, grasas saturadas, grasas totales y calorías, a partir de información clara, oportuna y veraz.

Casi 9 meses más tarde de su aprobación en el Senado, luego de fuertes campañas para que el Congreso avance con el proyecto de ley y en medio de fuertes críticas y resistencia por parte de la industria, Diputados se prepara para dictaminar mañana en un plenario de comisiones el proyecto de ley de etiquetado frontal de alimentos. Se trata de la iniciativa impulsada por la senadora camporista Anabel Fernández Sagasti que busca advertirles a los consumidores sobre los excesos de componentes como azúcares, sodio, grasas saturadas, grasas totales y calorías, a partir de información clara, oportuna y veraz.

A partir de las 15, las comisiones de Salud Pública, Legislación General, Defensa del Consumidor e Industria se reunirán para firmar el dictamen y dejar listo para tratar en el recinto el proyecto que establece que aquellos alimentos que tengan excesos de componentes como azúcares, sodio, grasas saturadas, grasas totales y calorías lleven un octógono negro que así lo advierta

Esa etiqueta, como se desprende del nombre de la ley, deberá estar ubicada en la parte frontal del envase y su tamaño no puede ser menor al 5% del tamaño del envase.

La iniciativa, que busca promover la prevención de la malnutrición en la población y la reducción de enfermedades crónicas no transmisibles, había sido aprobada en el Senado en octubre del año pasado pero, las fuertes críticas que el texto generó en el sector hicieron que el debate se demorada en la Cámara que preside Sergio Massa. Es más, hay quienes apuntan a que el propio Massa estaba en desacuerdo con la medida. Haber girado la iniciativa a cuatro comisiones no hizo más que reavivar esas sospechas.

Puntos salientes

Entre otros ítems, el proyecto establece que, en el caso de los productos con edulcorantes, el envase debe contener una leyenda precautoria, inmediatamente por debajo de los sellos de advertencia, que señale: "Contiene edulcorantes, no recomendable en niños/as".

Asimismo, los valores máximos de azúcares, grasas saturadas, grasas totales y sodio establecidos deben cumplir con los límites del Perfil de Nutrientes de la Organización Panamericana de la Salud.

En tanto, el texto exceptúa de la colocación de sello en la cara principal al azúcar común, sal de mesa, aceites vegetales y frutos secos. Al tiempo que obliga a las empresas a declarar el contenido cuantitativo de azúcares, entendiéndose como hidratos de carbono simples (disacáridos y monosacáridos), en el rotulado nutricional de los alimentos envasados para consumo humano.

Entre otros aspectos, el proyecto prohíbe que los alimentos y las bebidas analcohólicas que contengan algún sello de advertencia, incorporen información nutricional complementaria; logos o frases con el aval de sociedades científicas o asociaciones civiles; y personajes infantiles, animaciones, celebridades, deportistas, entre otros.

De esta manera, la iniciativa busca garantizar el derecho a la salud y a una alimentación adecuada, a través de la promoción de una alimentación saludable, con información nutricional simple y comprensible de los alimentos envasados y bebidas analcohólicas, para promover la toma de decisiones asertivas y activas.

Fuertes críticas

El proyecto que podría convertirse en ley en la próxima sesión que celebre la Cámara baja despertó fuertes críticas por parte de la industria. Por caso, el Centro de la Industria Lechera (CIL), que representa a pequeñas, medianas y grandes empresas del sector, advirtió que el proyecto "generará asimetrías, problemas legales, productivos y logísticos en el Mercosur"

Además, anticipan un impacto negativo en "las exportaciones de productos lácteos de Argentina".

En tanto, desde la Coordinadora de las Industrias de Productos Alimenticios (Copal) advirtieron que existen "modelos aislados que preconizan la demonización de los alimentos" y alertaron que "lejos de cumplir sus objetivos constituirán un daño en los consumidores al proporcionar información incorrecta, y una traba para una industria que no solo alimenta a argentinos, sino que también exporta al mundo".

Una postura similar expresaron desde Amcham, la representación local de la Cámara de Comercio de Estados Unidos, desde donde también advirtieron sobre el impacto negativo que podría tener la sanción de la ley para la industria, además de señalar que se "demonizan alimentos".


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