Entrevista a Patricia Bullrich: “Hoy el kirchnerismo está muy apagado

La presidenta del Pro critica la gestión sanitaria y de seguridad del gobierno. Dice que Juntos por el Cambio es alternativa de gobierno y que eso reduce las tensiones internas. Además, da su visión sobre el pasaje utilizado para ir a Córdoba.

Patricia Bullrich tiene una extensa carrera política. Militó en la JP, fue ministra de la Alianza –de Trabajo y de Seguridad Social–, de Cambiemos –de Seguridad–, fundó su partido Unión por Todos y fue diputada durante 12 años. Actualmente es presidenta del Pro y es una de las voces más representativas de las críticas al gobierno.

Especialmente durante los banderazos que se realizaron en los últimos meses. El pasado domingo viajó a Córdoba para participar desde ahí. Lo hizo con un pasaje innominado de la senadora Laura Rodríguez Machado, lo que generó suspicacias. Bullrich explicó que “fue medio rápido, fue una confusión. Pido disculpas y voy a devolver el dinero. Si bien es legal el mecanismo, no lo considero ético .

En diálogo con El Cronista, analiza la interna de Juntos por el Cambio, las políticas del gobierno y anticipa la Argentina de la pospandemia.

- ¿Qué expresan estas marchas contra un gobierno que empezó hace menos de un año?

- Se han ido centrando en que haya justicia y que no haya impunidad. Luego hubo coyunturas: presos, Vicentin, defensa de la propiedad privada. Después de perder las elecciones recuperamos una idea de movilización en torno a ideas, que fue light durante el gobierno. También seguramente participa mucha gente que votó a este gobierno, que siente que iba a ser más moderado. Pero que ve con incertidumbre lo que hace con la economía, la seguridad, la propiedad privada o la cuarentena tan larga.

- Dentro de Juntos por el Cambio se ven distintas visiones entre los “duros y los “moderados . ¿Pueden escalar las tensiones o las diferencias podrían ser útiles para contener a más votantes?

- No hay espacios que no sean flexibles en el mundo. En coaliciones como la uruguaya o la chilena se va desde el centro hasta la ultraderecha o hasta la ultraizquierda, pasa en todos lados. El mundo de las coaliciones es en el que hoy se expresa la política. Me parece que la capacidad de coalicionar es un tronco central de ideas, y luego vienen diferenciaciones o tonalidades. En nuestro caso, las diferencias están más en la metodología que en el tronco de ideas.

En cuanto al fondo, quizás la diferencia más grande es si uno entiende que hay que ser peronista para gobernar. Si creés eso, andate al peronismo. Eso no quiere decir que Juntos por el Cambio no pueda tener peronistas que quieran aportar a un cambio republicano y de libertad, claro.

- ¿Cómo se traduce esto en la coyuntura de Juntos por el Cambio?

- El tema es lo que predomina en la coalición. Por ejemplo, (Carlos) Menem se comió a la Ucedé, no al revés. El peronismo predominó sobre el liberalismo en ese momento. En una coalición esa es la pregunta. En nuestro caso, lo dominante es que somos republicanos, creemos en la libertad, en una economía de orden fiscal, en un Estado inteligente y en la cultura del trabajo.

¿Quiere acercarse el peronismo? Se tiene que acercar a estas ideas. Algunos dirigentes dicen que tenemos que acercarnos al peronismo. Pero lo importante es que nuestras ideas tienen que ser las dominantes. Si no puede pasar como Gerardo Zamora en Santiago del Estero. Era una fiesta cuando ganó el radicalismo, pero se cambió Juárez por Zamora y fue lo mismo. El tema es si cambiás la realidad o si la cultura política dominante te cambia a vos. No quiero que el sistema domine a nuestra coalición.

- Hubo tensiones entre dirigentes importantes sobre la mirada acerca de lo que se hizo en el gobierno. ¿Lo ves con preocupación, puede haber una fuga de dirigentes?

- El hecho de que una fuerza política tenga la posibilidad de volver al gobierno hace que la tensión para dividirse sea menor. Si estás lejos del gobierno, vas a tener muchas islas, cada una con un jefe. Nosotros somos alternativa, entonces el incentivo a mantenernos juntos es grande. Supongamos que el día de mañana puede haber cinco candidatos a presidente en Juntos por el Cambio. Todos van a preferir quedarse y no ir por afuera para sacar un 3, 4%.

Hoy el kirchnerismo está muy apagado. Alberto Fernández no expresa esa fuerza mística que tuvo Néstor, que lo seguían. A nosotros, en cambio, la derrota nos generó una mística fuerte.

- ¿Cómo ves a las expresiones políticas que están a la derecha de Juntos por el Cambio, como José Luis Espert o Ricardo López Murphy? ¿Podrían perderse votos hacia ahí?

- Cada vez hay más sectores, sobre todo jóvenes, que se pueden definir como liberales, de derecha o conservadores, que están entendiendo que la soledad política no sirve. Nosotros estamos pescando mucho en esa pecera. Algunos quedarán afuera, como pasó con Espert, pero otros son más realistas. Las ideas abstractas quedan para la universidad. Si sacás el 3% de los votos sos la contracara de la izquierda: tenés razón pero no votos. Tenemos que juntar la razón con los votos.

Lo mismo le pasa al peronismo. Podrán estar camuflados, pero hay un montón de conservadores. Como gobernadores o senadores. Por otro lado, la idea del kirchnerismo utópico está bastante desarmada y envejecida. En la nueva generación hay más jóvenes que adhieren a las ideas de libertad de Juntos por el Cambio que a las ideas kirchneristas. No están entrando en los jóvenes.

- Como sí lo lograron en otros momentos.

- Sí, claro, con fuerza. Hoy el kirchnerismo está muy apagado. Alberto Fernández no expresa esa fuerza mística que tuvo Néstor, que lo seguían. A nosotros, en cambio, la derrota nos generó una mística fuerte.

- Dentro de Juntos por el Cambio y de cara a las elecciones, ¿están trabajando en nuevas reglas de juego y de toma de decisiones?

- Sí. En el Pro estamos trabajando para que todo aquel que sienta que pueda ser candidato pueda serlo. Teníamos un sistema manejado por una mesa política, donde pesaban los funcionarios, que decían “vos vas, vos no . Algunos pocos se animaban a hacer unas PASO. Ahora estamos trabajando para que todos tengan la mayoría de edad y decidan por sí mismos y que no haya una centralidad que decida por ellos. Eso te da una fuerte madurez en el partido y en la coalición.

- Se habla de las discusiones en torno a quién es el jefe de la oposición, por más que esa figura no exista. ¿Es una disputa que existe realmente puertas adentro?

- El modelo de pensar en un único dirigente lo tomamos del peronismo, que pone a uno en la cúpula y aplasta a todos los demás. Ahora no les está pasando, evidentemente la constitución del poder que han hecho es anómala.

Nosotros no tenemos el modelo de liderazgo único. Por supuesto que cuando estás en el gobierno, el presidente tiene una responsabilidad enorme. Nosotros queremos cuidar mucho a nuestro expresidente, nos parece que así debe ser en los partidos políticos. Es nuestro legado, es lo que hicimos, con las buenas y con las malas, y es lo que nos va a permitir volver al gobierno. Esa discusión está saldada. Lo que no se puede hacer es negar la existencia de alguien, el “este ya fue, no está . O que quiera venir alguien nuevo al espacio y diga “yo estoy si no está fulano . El poder de veto no puede existir.

- Hubo una gran interna de Seguridad hace unos meses entre Sabina Frederic y Sergio Berni. ¿Cómo analizás la política de Seguridad del gobierno?

- El ruido fue muy fuerte. Pero esas diferencias no se sostuvieron en el tiempo. Berni bajó mucho el perfil y Frederic tuvo muchos golpes políticos: los presos, el sur, las tomas, los policías muertos. Quedó muy a la defensiva. No te sabría definir la política de Seguridad del gobierno. ¿Es garantista, antigarantista? No lo sé. Está en la misma incertidumbre que en otras políticas. Berni venía más definido y cayó también en esa indefinición.

- Más allá de las diferencias que tenga con Berni, mostró una clara defensa a la propiedad privada y en su discurso busca defender a las fuerzas de seguridad como usted. ¿Puede tener algunos puntos de contacto con Berni?

- Toda persona razonable que haga política de Seguridad en cualquier parte del mundo tiene que tener eso en claro. Berni es bueno declarando. Pero luego le falta acentuarlo en su gestión. Si quiere defender a las fuerzas de seguridad tiene que darles protocolos más claros. No sé si choca con su espacio político, con el gobernador, pero no termina de concretar aquellas cosas que dice.

- En relación a la pandemia, ¿cuáles serán las consecuencias para el país que hoy no vemos?

- Fue muy alto el costo social para tener un resultado sanitario malo. Alberto Fernández dijo que Macri hubiera querido 10.000 muertos. Sería genial, ya vamos por 32.000. La reconstrucción será muy dura.

- ¿Ve un plan del gobierno de recuperación en la pospandemia?

- En este momento están yendo a un modelo bien ortodoxo. Veremos si esto dura, si lo bancan los sectores del gobierno. Veo a Guzmán bien ortodoxo, con el Fondo Monetario, seguramente con un aumento de tarifas.

- Dice que quiere bajar el déficit, ¿es parecido a ustedes?

- Si hubiéramos tenido una colaboración lo habríamos podido hacer con más tranquilidad. Pero bueno, veremos qué hacen ellos. Hay que ver si tienen el suficiente apoyo político para hacerlo.

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