Entrevista a Gabriel Katopodis: "Nadie se pregunta por Macri a la hora de pensar cómo saldremos de esta pandemia"

El ministro de Obras Públicas de la Nación criticó duramente la marcha opositora del 17A, pero advirtió que el Gobierno no cederá a las presiones. Se mostró optimista con la recuperación de la economía tras la pandemia y defendió la reforma judicial

Profundamente crítico del rol opositor en medio de la pandemia, el ministro de Obras Públicas subrayó la gestión del Presidente y su determinación de extender la cuarentena. En una entrevista con El Cronista, defendió la reforma judicial y se mostró expectante con la recuperación de la economía.

¿Cómo ve la gestión del Gobierno mientras se extiende la cuarentena?

El Gobierno logró que, con medidas tomadas en forma temprana, la pandemia no le pegue de frente a la Argentina. Es un merito de todos los argentinos y de la actitud del Presidente. Es la gente que elige cuidarse. Lo determinante va a ser la disciplina que tengamos en estas medidas sanitarias, que buena parte de la sociedad sigue manteniendo. La gente puede haber perdido el miedo a la pandemia y que se haya derrumbado esa situación de temor pero sigue habiendo una preocupación colectiva de que esta pandemia mata.

¿Y cómo recrear esa expectativa en el futuro cuando hay cansancio con la situación?

La primera convicción es no ceder a las presiones, la autoridad del Presidente de mantener firme una línea y garantizar que esa decisión sea compartida por la mayor parte de ciudadanos. Esto va a pasar, lo vamos a superar y habremos tenido la suficiente firmeza para no ceder a las presiones. Si hubiéramos cedido hace 45 días esto sería mucho más grave. Está claro que el comportamiento de este virus es irregular, que hay rebrotes, una segunda oleada con la que vamos a tener que convivir.

Una presión fue la marcha del otro día, ¿tomaron nota?

Es una marcha convocada por la oposición, tiene un registro claro de una oposición que gobernó hasta hace poco tiempo y lo hizo bastante mal, la gente lo recuerda. Es un sector de la oposición que dice esta democracia no es democracia, que estamos en dictadura, que una mafia gobierna la Argentina. Es una manifestación que apeló a que el Gobierno entre en esa grieta a los gritos y el Gobierno está preocupado en otras cuestiones. No sentimos que esas expresiones, que fueron muy diversas, unidas sólo por ponerse enfrente al Gobierno, sean representativas de la sociedad. Y nos hubiera encantado que parte de esa oposición que convocó a la marcha nos hubiera preguntado ¿"en qué podemos dar una mano?". Que el expresidente (Mauricio) Macri además de tuitear a favor de la marcha, hubiese preguntado en estos 5 meses en qué podía ayudar. La impronta de Macri y sus voceros es que son poco empáticos con la voluntad de la sociedad.

¿Pero ese sector opositor no está cooptando al resto?

Son ruidosos, son intensos, operan en ese microclima, pero tienen poca base de representación social. Y definitivamente son una expresión minoritaria. Esta protesta se hace en la peor semana de la pandemia. Y es grave romper las reglas y que mucha de esa gente se contagie. Que se contagie una enfermera que enfrenta a la enfermedad es grave, pero que se contagien por imaginar que están defendiendo a la Patria cuando no es así, es preocupante. Van a terminar usando un respirador que probablemente necesitemos para otros. Además, es una marcha que puede ocurrir en este país porque no colapsó el sistema, no hubo muertes en los pasillos de los hospitales, si era así no había marcha. Ahora se van a volver a convocar contra la reforma judicial. Encontraron un sistema de expresión que para nosotros opera más en el interior de su interna. Revive a Macri, reaparecen las figuras de los Fernando Iglesias, de las Patricia Bullrich, y genera una disputa entre ellos.

Hay irresponsabilidad...

Romper reglas, convocar una marcha en el pico y poner en riesgo la salud es irresponsable.

¿No hubo en la marcha demandas atendibles?

El Gobierno siempre tiene que escuchar, no importa cuál sea la expresión ni cuántos son. Lo que no va a pasar es que el Gobierno ceda a esas presiones, que modifique sus prioridades, que plesbicite cada medida que tiene que tomar en el marco de esta emergencia.

¿La situación económica está mejor de lo que esperaban a esta altura?

No. Estamos viviendo la crisis más profunda de la historia de nuestro país y en la medida de que podamos salir más rápido en lo sanitario, saldremos más rápido en lo económico. Estamos en emergencia y la atendemos, después nos ocuparemos de recuperar la economía. Los países que abrieron la cuarentena también experimentaron una crisis económica. Lo único que está en claro en esa disputa es que la pandemia no produce demanda de macrismo. Nadie se pregunta cómo nos hubieran cuidado con las medidas que ellos tomaron en sus 4 años, con hospitales cerrados. Nadie se pregunta por Macri a la hora de pensar en cómo saldremos de esta pandemia.

¿Cuándo se anunciará el plan de las 60 medidas y qué supone para el área de obra pública?

Hubo un primer objetivo para empezar a ordenar la macro. Despejar la incertidumbre de la deuda, poder sacarnos esa mochila, y ordenar las variables económicas lleva su tiempo. Vamos de cara a presentar el primer presupuesto de este gobierno en unas semanas. Ahí definimos los lineamientos para la pospandemia. Necesitamos fortalecer y reconstituir el mercado interno. La obra pública es una de las claves, porque responde rápido a los estímulos fiscales, tiene un despliegue federal importante, y genera mano de obra intensiva. Debe ser una palanca.

Mencionó recién la reforma judicial ¿por qué cree que genera tanto rechazo?

Porque hay un interés muy claro que es teñirla de lo que no es. Es buscar construir la idea de que está pensada para la impunidad de la expresidenta cuando no hay un solo artículo que avale o justifique esa posición. Además han decidido no debatir la reforma, que no sea el Congreso el ámbito donde discutir un tema que está claro que es necesario que hay que discutir. Porque si hay un dato es que el sistema judicial no es creíble, no es confiable, no es independiente y eso es lo que está en discusión.

¿Era este el momento ideal para discutir la reforma?

Nunca es el momento para muchas de estas reformas y es una decisión del Presidente llevarla adelante. Nos parece que es importante avanzar porque es importante garantizar una mejor calidad institucional de sistema de justicia en la Argentina.

Si no se hubiese incluido a Beraldi en la comisión…

Hubiesen encontrado otro argumento, otro integrante, el objetivo estaba construido, fuertemente articulado por los medios de comunicación y con un propósito muy claro que era identificar la reforma judicial con la búsqueda de impunidad.

¿Cómo está funcionando este Frente de Todos societario entre Alberto y Cristina?

La coalición que gobierna se tiene que seguir ampliando porque cada vez que nos ganaron las diferencias, los que perdieron fueron los argentinos. En general hay una convicción que es que Alberto y Cristina le hacen bien a los argentinos, que de manera conjunta es lo que necesita la Argentina para transitar la crisis y para encarar la etapa que viene.

¿Cristina no cree que a veces tiene una agenda distinta a la de Alberto?

Está bien que en una coalición haya expresiones y diferencias y está bien que esas diferencias las termine saldando Alberto, que es quien lidera hoy los destinos de este frente.

¿Por qué no se puede pensar en la creación de un 'albertismo'?

No vamos a hacer el albertismo porque no vamos a construir una parte cuando podemos representar y construir el todo.

¿No es necesario en algún momento considerando lo presidencialista que es la sociedad?

Lo que es necesario es que todos los días se garantice como lo hace Alberto la toma de decisiones, después de escuchar a Cristina, como corresponde y de escuchar a los gobernadores y a muchísimos otros.

¿Que viabilidad tiene hoy 'la grieta'?

La grieta es la cancha de ellos y a la que no tenemos que entrar. Es donde ellos se sienten cómodos, es eficaz para unificar a la oposición, pero nosotros no nos vamos a distraer en esa discusión.

¿Qué está pasando con la inseguridad, sobre todo en el conurbano?

Es un problema que viene desde hace muchos años y en el que hay una convicción tanto del Presidente como del gobernador de atender, de encarar, de coordinar todos los días, buscando como tener mejores resultados para un tema que es preocupante y en el que los resultados no vienen siendo buenos en los últimos 20 años. Es un problema que se fue agravando y que requiere mucha coordinación entre Nación, provincia y municipios, mucha decisión política, medidas que se sostengan en el tiempo, repensar cosas que no vienen funcionando bien como que una fuerza de 90 mil hombres se maneje desde un escritorio en La Plata.

¿Y qué impacto tienen los cortocircuitos públicos entre Frederic y Berni?

No pierdo ni un segundo en comentar o analizar ese tipo de internas. Se tienen que sentar el tiempo que haga falta y coordinar y articular un diálogo claro.

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