Empleo: para salir del 'triple cepo' proponen una flexibilización de emergencia

Daniel Funes de Rioja y Julián De Diego participaron del 13vo. Encuentro de los Líderes y abogaron por un régimen especial de contratación que permita reactivar el mercado ocupacional tras la cuarentena. Cuestionaron la ley de Teletrabajo y valoraron el acuerdo de suspensiones de UIA y CGT.

Con un desempleo situado en 13% y cerca de 3,8 millones de puestos de trabajo menos que en 2019, el mercado ocupacional encontró su punto más bajo a mediados de año, de acuerdo con los datos del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec), por lo que una de las principales incógnitas de la pospandemia pasará por cómo podrá reactivarse una de las aristas socioeconómicas que se tornaron más críticas de la última década.

En ese plano, dos especialistas en derecho laboral como Daniel Funes de Rioja y Julián De Diego plantearon cuáles deberían ser las claves y factores a los que deberían atender las medidas para que logren robustecer el empleo formal del sector privado, en su participación en el 13vo. Encuentro de los Líderes organizado por El Cronista.

Los expertos en la materia coincidieron en el diagnóstico y remarcaron que el ya menguante empleo privado registrado fue el más golpeado por lejos durante la pandemia y la cuarentena, a pesar de las medidas restrictivas del Gobierno como la doble indemnización o la prohibición de despidos, en contraste con el incremento del desempleo, del trabajo informal y de los puestos en el sector público.

En ese sentido, ambos enfatizaron la necesidad de la creación de un régimen de flexibilización laboral de emergencia para que más gente pueda introducirse en el mercado formal de trabajo sin que insuma costos estratosféricos para las empresas.

"Hay que generar un modelo de contratación para la emergencia, que puede ser por unos tres años,  por el que las empresas puedan contratar sin cargas sociales y que la indemnización sea reemplazada por subsidios para el desempleo, en pos de agilizar la contratación", expresó Funes de Rioja, fundador del estudio jurídico Funes de Rioja y Asociados, que también propuso un mecanismo de jubilación y prejubilación para los trabajadores mayores de 60 y de 65 años que lleven un año inactivos por la pandemia para el ingreso de trabajadores más jóvenes.

Además, quien también es titular de la Copal y dirigente de la Unión Industrial Argentina (UIA) señaló que la doble indemnización, la prohibición de despidos y la prohibición de suspensiones constituyen un "triple cepo" en el mercado laboral. "Se ha llegado a niveles de suspensión del 75% en este ciclo y cuando se levanten las suspensiones hay que generar un mecanismo de acceso al mercado de trabajo que no tiene que ser gravoso para que entren las pymes", señaló.

Por su parte, De Diego, que es profesor universitario de Derecho al Trabajo y director de posgrado en la UCA, distinguió una etapa de transición tras la pandemia y una posterior etapa de reconstrucción de la economía y del mercado laboral, que en algunos sectores ya comenzó y que podría generalizarse no antes del segundo cuatrimestre de 2021 que exigirá una salida "gradual" del triple cepo laboral al que se refirió Funes de Rioja.

"En algún momento este enemigo invisible que es el coronavirus va a estar retrocediendo lo suficiente como para que comience la reconstrucción. Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en el mundo ya se perdieron 1500 millones de empleos en el mundo, por lo que necesitamos un régimen laboral especial que permita canalizar las contrataciones con un bajo costo, que respete los derechos de los trabajadores pero que no tenga toda la cobertura que está fijada en la legislación", indicó De Diego.

Y agregó: "Va a ser muy importante el paquete de medidas para salir del cepo laboral: doble indemnización, prohibición de despidos. No lo vamos a poder hacer de forma instantánea, pero tiene que comenzar en breve. Este cepo tiene costos laborales hundidos que las empresas no pueden soportar. Esto puede tener que ver mucho con la supervivencia en el sector privado."

 

Teletrabajo y pacto UIA-CGT

De Diego y Funes de Rioja también coincidieron en su mirada sobre los perjuicios de la ley de Teletrabajo que entrará en vigencia 90 días pasada la emergencia y en el optimismo que les generó el convenio de suspensiones acordadas entre la UIA y la Confederación General del Trabajo (CGT) que fue aprobada por el Gobierno a fines de abril.

Respecto a la regulación sobre el trabajo remoto, una de las innovaciones más generalizadas en el sector privado para mantener la actividad, De Diego cuestionó que la ley represente una serie de objeciones a esta modalidad, mientras que Funes de Rioja directamente manifestó que debería corregirse en su reglamentación o incluso votarse un proyecto que la reemplace por la "gran cantidad de errores" que contiene.

En cuanto al acuerdo entre la UIA y la CGT, De Diego señaló que se trata de un "acuerdo histórico" que puede ser el escalón inicial de un eventual "pacto social", debido a que generó una pacificación en momentos de grandes tensiones en el mercado de trabajo.

Funes de Rioja coincidió en que el arreglo fue auspicioso, porque permitió esquivar la prohibición de suspensiones a través del artículo 223 bis de la Ley de Contratos de Trabajo y permitir una distinción entre los asalariados que trabajaban con respecto a los que no, para que estos últimos reciban una asignación no remunerativa equivalente al 75% de su sueldo.

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