ENFOQUE

Todos los esfuerzos del oficialismo hacia las elecciones del cuarto trimestre

Todos los esfuerzos del oficialismo hacia las elecciones del cuarto trimestre

Por Eduardo L. Fracchia, Director del Área Economía del IAE Business School.

La economía tambalea subordinada a las elecciones de medio término. Llama la atención la improvisación para cambiar fechas, replantear las PASO, intentar nuevas figuras como la ley de lemas. Cierta debilidad institucional queda visiblemente expuesta.

Por la coalición gobernante se fortalece la figura de Máximo Kirchner, que puede ser candidato presidencial en 2023. Massa está siempre presente. Con baja imagen positiva pero vigente, también aspira a ir como presidente respaldado por La Cámpora. No hay muchas figuras con potencial electoral en las filas del oficialismo, faltan "primeras espadas" en la coalición gobernante. El peronismo no kirchnerista está opacado y no suma candidatos. Por supuesto que se deberían considerar la propia Cristina y Kicillof.

La medida de no cobrar el impuesto a las ganancias a más de millón de personas, es una clara medida electoral, un buen guiño de Massa a la clase media. Un millón doscientas mil personas dejarán de pagar el impuesto, lo que además afecta marginalmente al consumo.

La reiterada tensión con el campo, fortalece la relación amigo-enemigo que es tan propia del kirchnerismo, aunque conlleve el riesgo de rebelión en el sector agropecuario. A la pampa húmeda, tan relevante por los dólares que genera, hay que cuidarla más. Ya salió mal en 2009 con la 125, es una jugada peligrosa tensar la cuerda en el mismo sitio.

Si bien la oposición luce unida, no está exenta de naturales tensiones internas. Macri presente y activo, pero sin ser candidato en medio término. Está muy unido a Patricia Bullrich y la promueve. Tal como lo manifiesta en su libro, seguramente querrá pelear la elección presidencial, aunque muchas voces planteen que el ciclo Macri ya terminó por su fracaso de gestión económica.

Larreta se muestra sólido, atacado por el oficialismo, que es lo mejor para un candidato que "puede barrer en la avenida del medio". Prudente, gestor, maratonista, y con un buen equipo de apoyo, pareciera que ha crecido en política, Seguramente aspira a posicionar a Santilli en la elección de la provincia de Buenos Aires, o a Quirós en Ciudad, que constituyen un cuadro valioso emergente de la pandemia.

Y aquí se presenta un dilema, ¿quién va a CABA como primer diputado de la oposición?

María Eugenia Vidal es un enigma. Es en cierto sentido lógico su silencio, pero es una figura a la que quisiéramos escuchar por su gran relevancia, trayectoria y carisma.

Por el lado del radicalismo, se dispone de una decena de políticos de primer nivel. Sanz sostiene que el partido va a plantar un candidato a Presidente. Cornejo habla fuerte y tiene presencia. Lousteau es una figura de peso para disputar CABA en 2023. Veremos cómo entra en el juego de la UCR. No le fue bien en la elección partidaria de la provincia de Buenos Aires. En lo que respecta a Carrió, su lucha es contagiosa, siempre presente y generando política. Ayuda a unir y da entidad a Juntos por el cambio. No pretende poder, pero está abierta a competir.

Cerrando el espectro, los libertarios son marginales -quizás llegan a un segmento joven de clase media- y le quitan votos a la oposición. La izquierda dura no existe. Cristina sigue dominando con baja imagen positiva (ídem Macri) la política, y el Poder Judicial no la sacará de la cancha. Es muy difícil que la justicia avance sobre la expresidenta, a pesar de la evidencia de la corrupción generada en su clan familiar.

Resta saber qué papel jugará el nuevo esquema del Consejo Económico Social en búsqueda de consensos. Se espera poco de esta institución, suena a una propuesta más bien "voluntarista".

Sin la pandemia, esta elección de medio término era cantada para el peronismo que está unido, pero el Covid la complicó por el desastre de la economía en el plano fiscal, monetario, inflación, pobreza e inversión. Situación generalizada que se traduce en incertidumbre y vías de polarización de cara a las elecciones de medio término.

Habrá que monitorear de aquí a fin de año el posicionamiento de los políticos. La fecha de la elección no es afortunada porque va a embarrar - de hecho, ya lo está haciendo- la línea de accionar más ortodoxa y racional del ministro Guzmán. Si el dólar se dispara como a fines del 19 con Macri Presidente, tendríamos una elección muy difícil para Cristina. Muy diferente sería un marco para las elecciones con una inflación que hoy -relativamente bajo control- se prevé del 4 % mensual, que con una inflación disparada al 7% o más.

Golpearán en el electorado la pobreza, la inflación, la recesión, el desempleo, la falta de IFE y ATP. Tampoco es un tema menor como está asolando la inseguridad en todo el país, pero especialmente en el Gran Buenos Aires En cambio, Juegan a favor del oficialismo el clientelismo, la demagogia, el fracaso de Macri en economía, y el apoyo sindical y de intendentes del conurbano.

En cuanto al contexto regional, la política está balanceada, casi podemos decir "empatada" entre centro izquierda y centro derecha. Aún no sabemos si estamos en presencia de un bipartidismo Cristina-Macri o Peronismo K-Cambiemos. Es posible que así termine resultando, pero todavía es posible nos sorprenda otra configuración. A la par de la incertidumbre generalizada, las preguntas también abundan en el escenario político.

¿El kirchnerismo estará vivo después de CFK? ¿La Cámpora será una institución de peso en el largo plazo? ¡Seguirá con su eficacia organizativa en la formación de cuadros y ocupación sistemática del gobierno? ¿Los gobernadores podrán tener más masa crítica para influir en el sistema? ¿Se abrirá más Cambiemos a otras fuerzas como siempre quisieron Monzó y Frigerio? ¿Seguirá profundizándose la grieta o alcanzaremos una convivencia más armónica entre los dos espacios? ¿Se desarrollará un tercer movimiento que fracasó con Lavagna 2019, hacia una zona alternativa? ¿Cuál es el futuro de Massa, el mejor preparado para ser Presidente según Alberto Fernandez? ¿No quedará ninguna herencia del Albertismo?.

En definitiva, la elección de octubre se juega entre las vacunas y la inflación, el gobierno va lento en ambos frentes. Desde las empresas, sólo es posible ir monitoreando el entorno sociopolítico.

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