La oposición copia un clásico del PJ: el cambio de domicilio electoral

Cuáles son las motivaciones detrás de cada posible candidato en el armado opositor, desde Massot a Espert.

En 2015, Máximo Kirchner fue electo diputado nacional por Santa Cruz, provincia en la que vivió en buena parte de su vida. Cuatro años después apareció en las boletas de la provincia de Buenos Aires, su lugar de nacimiento. Pero el presidente del bloque del Frente de Todos en la Cámara de Diputados no fue el primero ni será el último en postularse en diferentes distritos entre una elección y otra.

De hecho, el ejemplo más cercano lo tenía en su casa: Cristina Fernández de Kirchner fue senadora nacional tanto por Santa Cruz como por Buenos Aires. El caso de Daniel Scioli es conocido: mientras era Vicepresidente y se preparaba para postularse a jefe de gobierno porteño, Néstor Kirchner descubrió que estaba habilitado para presentarse en suelo bonaerense. El propio patagónico aprovechó su mudanza a Olivos, en 2009, para ser candidato lejos de la Patagonia.


En el actual turno electoral, el anuncio de Elisa Carrió de que competirá para volver a ser diputada fue el más resonante hasta el momento. Oriunda de Chaco, había obtenido dos veces bancas por ese distrito en representación de la UCR, en 1995 y 1999. Luego fue cuatro veces electa diputada por la ciudad de Buenos Aires: 2005, 2009, 2013 y 2017.

Instalada en Capilla del Señor, unos 80 kilómetros al norte de la ciudad de Buenos Aires, Carrió legalmente ya no podría ser candidata porteña. Según la Constitución, son necesarios dos años de residencia inmediata -los tiene en la provincia- o haber nacido en el distrito, que en este caso es Chaco.

Igualmente, han existido habilitaciones a candidaturas que no se condecían exactamente con el artículo 48 de la Constitución Nacional, en el que se detallan esos requisitos. Por eso es que la voluntad de la líder de la Coalición Cívica va más allá de la cuestión legal y tiene un tinte político: quería involucrarse en el distrito más poblado del país. Durante estos meses terminará de definirse el armado de Juntos por el Cambio y se verá si encabeza o no la lista de diputados nacionales.

El otro candidato confirmado, también por la provincia de Buenos Aires, es José Luis Espert. El economista se había postulado a la presidencia en 2019, cuando obtuvo el 1,5% de las adhesiones. Es decir, la única vez que se había postulado lo hizo a nivel nacional, por lo que no sería en rigor un cambio de domicilio. De hecho, en esas elecciones votó en Palermo. Pero como nació en Pergamino, está habilitado a postularse por la provincia.

Uno de los casos más llamativos es el de Nicolás Massot. El ex diputado del PRO, cercano a Emilio Monzó, había sido elegido por Córdoba en 2015. Hace dos años, sin embargo, se instaló en Don Torcuato, partido de Tigre, en el norte del conurbano bonaerense. En ese distrito comenzó a hacer política local y planea dar pelea: no descarta postularse a concejal este año y a intendente en 2023.

El vicejefe de gobierno porteño, Diego Santilli, es otro de los que podría cambiar de distrito. Acompaña en el cargo a Horacio Rodríguez Larreta desde 2015, por lo que no podría postularse en ningún lugar de la fórmula en 2023. Consciente de que tiene que buscar nuevos rumbos, comenzó el año pasado sus recorridas por La Matanza, lo que abrió la puerta a las especulaciones sobre su futuro electoral.

Quien ya cruzó una vez la General Paz -y podría volver a hacerlo- es María Eugenia Vidal. Es oriunda del barrio porteño de Flores pero se mudó luego a Castelar, partido de Morón, en el oeste del conurbano. Lo hizo con Ramiro Tagiaferro, su ex marido y ex intendente del distrito. Después de cuatro años como vicejefa de gobierno porteño, se postuló y ganó como candidata a la gobernación bonaerense. Por el momento no definió su futuro político. Así como no se puede descartar que se postule este año, tampoco se puede desterrar la chance de que vuelva a hacerlo en la Ciudad.

Finalmente, otros dos eternos posibles candidatos que siguen construyendo pero que no definieron aún. Uno es Alfonso Prat-Gay. El ex ministro de Hacienda mostró en más de una ocasión sus intenciones de ser gobernador de Tucumán, pero por ahora no estuvo en ninguna boleta.

Un caso similar es el de Rogelio Frigerio, quien también tuvo sus años de mayor exposición política en la ciudad de Buenos Aires en cargos nacionales, en este caso, como ministro del Interior. De forma simultánea construyó políticamente en Entre Ríos y no se descarta que pueda cruzar el Paraná para candidatearse.

Por el momento, y como suele ocurrir, existen más movimientos del lado de la oposición, que ya trabaja en el desarrollo de la estrategia electoral. El Gobierno, por su parte, sabe que la mejor forma de llegar a una elección es con buenos indicadores de gestión, por lo que la atención se mantiene allí. El tiempo dirá si en el oficialismo también veremos o no cambios de domicilio para llegar a las boletas.

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