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“Teniendo en cuenta que veníamos con un marcador de más o menos un millón de goles en contra y que, en un corto espacio de tiempo, hemos metido... ¿qué número le gusta? Veinte goles... Los metimos. Son 20 contra un millón y hay muchísimo trabajo por delante, muchísimo. Pero los últimos goles los venimos metiendo nosotros”, afirma el senador Agustín Monteverde, timonel de una de las comisiones claves del Senado en los días por venir.

Elegido con Patricia Bullrich por la Ciudad en 2025, el economista describe la transformación productiva que atraviesa la Argentina de la mano de Javier Milei. Anticipa una recta final legislativa cargada y sostiene que el oficialismo recién empezó su camino para desmontar una estructura construida durante décadas.

Monteverde trabajó de consultor durante buena parte de su trayectoria profesional. Es doctor en Economía por la Universidad de Buenos Aires, titular del estudio Massot, Monteverde & Asociados y consejero académico de la Fundación Libertad y Progreso. También desarrolló actividad docente en la Universidad del CEMA.

Hoy ocupa uno de los lugares más sensibles de la Cámara alta: preside la Comisión de Presupuesto y Hacienda y la Bicameral de Supervisión Parlamentaria de la Oficina de Presupuesto del Congreso, otro de los flancos calientes del Legislativo.

En diálogo con El Cronista, Monteverde habla del debate por el Presupuesto que aún transita por la cámara vecina, la reforma política y el empleo, pero también de la Iglesia y la inminente llegada del Papa, la batalla cultural y el escenario opositor. “La autoridad no está hoy”, dice sobre el peronismo y, cuando se le pregunta específicamente por Cristina Kirchner, responde: “Creo que el caso de la señora ya fue

—Entramos en la última recta de las sesiones ordinarias y se habla de extraordinarias. ¿Cuál es hoy la prioridad legislativa?

—Yo descontaría que, por los tiempos que tenemos y sobre todo con la visita de Su Santidad, extraordinarias vamos a tener. Eso desde ya, y más conociendo al Presidente. Las prioridades son varias porque tenemos muchas cosas por delante. Pero lo que nos va a correr con los tiempos, porque seguramente la vamos a tratar en extraordinarias, va a ser el Presupuesto, como pasó también el año pasado. Cuando arribé a la Cámara el año pasado, me tocó votar el Presupuesto sobre el último día hábil de diciembre. No estoy diciendo que vaya a repetirse pero, por los tiempos de Diputados y por la visita de Su Santidad, es muy probable que lleguemos bastante ajustados.

—¿Puede influir la visita del Papa y su prédica sobre la vulnerabilidad en la discusión del Presupuesto?

—No creo que influya mayormente en ningún punto. La visita del Sumo Pontífice, ante todo, nos ilumina espiritualmente. Tiene todo el derecho de opinar sobre cualquier tema que se le ocurra: la libertad es libre. Pero no veo que eso vaya a influir. Por supuesto que Su Santidad siempre es una guía para todo aquel de buena voluntad.

El senador Agustín Monteverde preside la comisión de Presupuesto en la Cámara alta
El senador Agustín Monteverde preside la comisión de Presupuesto en la Cámara altaEl Cronista

—Hace un tiempo dijo que preferiría que el Episcopado no se metiera en cuestiones económicas. ¿Mantiene esa posición?

—Probablemente esté levemente cambiada la frase (por el medio citado). Creo que fue a raíz de una pregunta expresa, porque generalmente no opino ni me interesa opinar sobre las opiniones del Episcopado. Cada obispo tiene plena libertad para pensar lo que se le ocurra. Me preguntaron qué opinaba yo como senador y contesté. Pero no como senador ni como economista, sino, en todo caso, como simple feligrés. Los feligreses esperamos de los pastores de la Iglesia aquellas enseñanzas que nos dejó Nuestro Señor, las que tienen que ver con lo que es del Señor y no con lo que es del César. Para escuchar opiniones sobre el mundo de los hombres, de la política y de las cosas del César hay muchas voces, y cada uno atenderá la que más concuerde con su forma de ver el mundo.

—Pero la Iglesia también tiene una tradición de pensamiento político y económico: San Agustín, Santo Tomás de Aquino...

—Sí, es cierto, también están los teólogos de la Escuela de Salamanca, que han defendido y han sido precursores de la libertad de mercado, por ejemplo. Eso realmente me tiene sin cuidado. A los pastores los tengo para que me lleven al cielo.

—¿Y cuál sería el “llegar al cielo” para este Gobierno?

—Este Gobierno lo único que trata de hacer es salir del infierno. Al cielo no pretende llevarnos, no pretende ser mesiánico. Pero sí, al menos, sacarnos de este infierno terrenal en que nos dejaron décadas de estatismo, de pobrismo, de venderle a la gente la silla de ruedas después de haberle pasado con el coche por encima de las piernas. Recuerdo que, cuando votamos la modernización laboral, algunos —tal vez no pocos— nos dijeron que realmente tenía sabor a poco. Mi lectura fue exactamente la inversa. Si me preguntan por mis deseos, tiene sabor a menos que poco, a menos que poquísimo. Ahora, si lo evaluamos en función de la historia, fue el primer desmontaje de más de 80 años de pobrismo, distribucionismo, etcétera, bajo el pomposo nombre de justicia social.

Agustín Monteverde, uno de los economistas que libra la "batalla cultural" de Milei
Agustín Monteverde, uno de los economistas que libra la "batalla cultural" de MileiEl Cronista

—¿Por qué todavía no se logra revertir la falta de creación de empleo? ¿Falta confianza empresaria o hacen falta más reformas?

—La Argentina está viviendo un proceso de transformación como no vivía desde hace muchas décadas. Hay una transformación de la matriz productiva y de la matriz geoeconómica del país. En ese proceso se transparentan las vulnerabilidades y los horrores de lo que nos dejaron: pseudonegocios, pseudoindustrias que ni ganaban plata ni industrializaban nada, sino que simplemente vivían de succionarle sangre al pueblo argentino. Es lógico que este proceso de transformación deje a la luz del sol aquellos sectores y negocios que solamente vivían del subsidio que les daban los pobres. Y, al mismo tiempo, surgen con fuerza otros sectores y otras áreas geográficas que han quedado relegadas y pisoteadas durante mucho tiempo. Se acabó el Buenos Aires todopoderoso, crecido a la vera de pseudonegocios o de un Estado todopoderoso. La Argentina tiene que desarrollarse más en la periferia, en el interior profundo, en nuestra Pampa Húmeda, donde las industrias y los negocios no solamente son viables, sino sumamente competitivos.

—¿Esa relocalización económica también puede debilitar las bases tradicionales del peronismo en la provincia de Buenos Aires, los sindicatos y el cordón industrial?

—No sé si es funcional a eso. Seguramente no. Lo que sí es seguro es que tiene que ser funcional a que la Argentina retome la senda de la prosperidad. Y la prosperidad tiene que venir de producir valor agregado. Tan simple como eso. Devolverle a la Argentina el juego de los mecanismos de precios, que es lo que funciona en cualquier lugar civilizado del mundo y lo que hizo crecer al mundo, es una tarea importantísima.

Monteverde subraya que la relocalización de la industria del conurbano al interior del país forma parte del nuevo modelo económico que impulsa Milei
Monteverde subraya que la relocalización de la industria del conurbano al interior del país forma parte del nuevo modelo económico que impulsa MileiEl Cronista

La estrategia detrás del Presupuesto, las “mezquindades” de los aliados y la hipótesis sobre el peronismo en 2027

—¿La intención es que las principales negociaciones por el Presupuesto queden resueltas en Diputados y que llegue al Senado con pocos cambios pendientes?

—Habrá que analizarlo según cómo se vayan dando las cosas. En principio, lo lógico sería que todos los requerimientos de los distintos sectores en juego, los gobernadores y demás, se traduzcan lo antes posible para llegar con todo bastante resuelto. Y que, en todo caso, quede una lista corta de cosas para tratar, discutir y debatir. La intención de discutir sobre cosas que sirvan a la Argentina siempre la vamos a tener. Ahora, nuestro límite es no defraudar a la gente. No vamos a embaucarla generándole nuevamente sectores parasitarios ni sobrecostos escondidos bajo inflación, impuestos o protecciones de distintos tipos.

—¿Volverán a pasar funcionarios de Economía por las comisiones para defender el proyecto?

—Sí, seguramente. Eso se va a hacer.

—Otro de los proyectos centrales en agenda es la reforma política y electoral. ¿Está en condiciones de aprobarse este año?

—De acuerdo con lo que puedo conocer y con lo que he conversado con integrantes de la Mesa Política, pero particularmente con el jefe de Gabinete, esto está avanzado y, yo diría, en condiciones de salir. Por supuesto que el diablo mete la cola por los más distintos recovecos, pero, en principio, está en condiciones de salir.

—¿Puede quedar atada a la discusión del Presupuesto?

—En la política se discuten hasta las cosas más mezquinas para postergar aquello que interesa al bienestar del pueblo. Déjeme estar escéptico con eso.

—La reforma incluye PASO, financiamiento y reglas para los partidos. ¿El Gobierno quiere avanzar con el paquete completo o limitarse a lo indispensable dado el momento del año?

—Nosotros no engañamos. Somos transparentes, decimos lo que pensamos. El mejor ejemplo es el Presidente. ¿Ustedes vieron al Presidente alguna vez simular? No vinimos a simular. Lo que pretendemos es lo que estamos transmitiendo. Por supuesto que las mezquindades no empezaron ahora: comenzaron antes de Cristo. Van a estar. Pero nosotros pretendemos eliminar el grillete que significa para el ciudadano común tener que bancar con su plata y con su cuerpo seis elecciones en el mismo año, que cuestan millones de dólares del bolsillo de la gente. También está la fiesta de que los partidos tengan sus espacios, además ridículos, donde ni siquiera alcanza a entenderse lo que dicen en el tiempo que se les concede. Y tantas otras cosas que contempla la reforma. Lo que nosotros proponemos es todo eso. No hacemos un giro a la derecha para después girar a la izquierda.

—Menos a la izquierda...

—Desde ya

Monteverde desarrolló parte de su trabajo entre la consultoría y la docencia antes de ingresar a la vida política
Monteverde desarrolló parte de su trabajo entre la consultoría y la docencia antes de ingresar a la vida políticaEl Cronista

—Que el peronismo hable ahora de evitar el déficit, ¿es parte de esa batalla cultural ganada..?

—¿Le cabe alguna duda? A ver, más que una batalla cultural, creo que el hecho de que el peronismo y otras fuerzas —no solamente el peronismo— hablen del horror del déficit o del exceso del gasto, seguramente en parte lo es, eso seguro. Y otra parte es una exhibición de la hipocresía criolla llevada al extremo, porque muchas veces los veo llenarse la boca con eso mientras uno observa cómo se malgastan los recursos de la gente.

—Si el peronismo logra unificarse detrás de un solo candidato en 2027, ¿puede ser competitivo contra Milei?

—El peronismo, no hay duda, siempre ha tenido vocación de respeto a una autoridad. La autoridad no está hoy.

—¿Cristina Kirchner ya no cumple ese papel?

—Está visto desde La Plata que no es la única autoridad. En segundo lugar, autoridades con tobillera... no sé, qué sé yo. La verdad es que creo que el caso de la señora ya fue, sinceramente. Hace todos los ejercicios que corresponden para mantenerse en el candelero, y es comprensible, pero de ahí a que ocurra... Por supuesto, una parte de ese rebaño la atiende ella; hay otras partes del rebaño que no la atienden. Tal vez se junten. Si se juntan, no sé si no es incluso mejor para LLA. Sinceramente, es un problema de ellos. Nosotros sabemos lo que tenemos que hacer y vamos a seguir haciendo lo que tenemos que hacer.