El Gobierno observa a las provincias antes de recurrir al llamado 'botón rojo'

En la Casa Rosada preocupa la escalada de casos de coronavirus en el interior mientras la pandemia no cede en el AMBA. El objetivo es mantener la cuarentena como está hoy hasta el 20 de septiembre

Alberto Fernández pospuso su visita de hoy a una Mendoza en la que la positividad del coronavirus acaba de superar el 50%. Mientras crece la preocupación en la Quinta de Olivos por la federalización de la pandemia, que trascendió las fronteras de la zona metropolitana en el último mes, el objetivo oficial es que el Presidente aún no se calce el traje sanitarista, al menos hasta la previa del 20 de septiembre, cuando vence el actual esquema de aislamiento.

Más allá de enarbolar la amenaza del "botón rojo", eufemismo tecnológico para una nueva marcha atrás, el Jefe de Estado continuará esta semana con su agenda pospandémica: tiene previstos "anuncios de inversiones y nuevas medidas económicas", adelantaron fuentes oficiales. Sin viajar, hoy se quedará en Olivos con reuniones de trabajo.

Es en el Ministerio de Ginés González García desde donde, eventualmente, saldrá la alarma para un regreso a Fase 1 generalizado, como el que vienen de decretar en forma puntual los gobernadores Alberto Rodríguez Saá en gran parte de San Luis y el santafesino Omar Perotti, con una provincia que ayer registró 615 nuevos positivos, muy cerca de los 802 de la Ciudad de Buenos Aires.

El mapa de colores que miran en Salud es el del uso de camas de terapia intensiva. Hace apenas un mes atrás, por cada 10 casos nuevos sólo uno era en el interior: ahora son tres. La escalada causa alerta por los sistemas sanitarios que no fueron reforzados como los del AMBA, donde se esperaba (tal como ocurrió), fuera el epicentro de la pandemia. Además de Santa Fe, miran atentos la situación de Jujuy, Catamarca, Mendoza, Salta, Río Negro, Tierra del Fuego, Santa Cruz, Neuquén y La Pampa.

Que la "meseta" del coronavirus no ceda en el AMBA también es motivo de preocupación oficial: primero, porque nacionalizaría otra vez la problemática, paralizando gran parte del país; y segundo, porque impide la administración de recursos sanitarios de un distrito a otro.

"Si vemos que hay vidas en riesgo, volvemos para atrás", adelantó el Jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, al ser consultado por el famoso "botón rojo" presidencial. ¿Es sólo una amenaza para que haya más responsabilidad ciudadana, a la que se apela con mensajes como el cansancio de los profesionales de la salud? "Viene en serio pero nadie sabe cuándo ni cómo", responden en la Rosada.

Una lectura que se hace en la Rosada es que 'la Grieta' se coló en las recomendaciones sanitarias. Por ejemplo la viralización de bares de Palermo colmados durante el fin de semana dividió las aguas virtuales.

Desde la provincia salieron las críticas. "Los que se cuidan menos y que salen a tomar la cervecita, se enferman mucho", apuntó el viceministro de Salud bonaerense, Nicolás Kreplak.

No obstante, a pesar de las últimas diferencias, cerca de Kicillof aclararon que es un reproche a Horacio Rodríguez Larreta: "Es a la irresponsabilidad social la critica".

El gobernador tiene sus problemas: mientras imaginaba la próxima temporada, Mar del Plata se convirtió en la tercera ciudad del país en casos y en Tandil presentará hoy su propio esquema de aislamiento.

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