Nuevas medidas

El Gobierno impedirá que ingresen movilizaciones a la Ciudad: qué dicen los piqueteros

Lo confirmaron desde el Ministerio de Seguridad y lo atribuyeron a motivos sanitarios. Sin embargo, se mantiene la conflictividad.

A la puerta de nuevas restricciones impuestas por el gobierno nacional, las autoridades de Seguridad evalúan también sus estrategias para el actual contexto. En este sentido, ayer se reunieron representantes de esa cartera de Nación y de Ciudad de Buenos Aires para coordinar el accionar.

Una de las preocupaciones del Gobierno son las movilizaciones y protestas, ya que pueden contribuir al aumento de contagios. En este sentido, confirmaron que no se reprimirán, pero sí existirán diversos mecanismos para desalentarlas.

"Conversamos con todos y logramos que muchas protestas no se realicen. Son más las que no se hacen que las que se hacen, algunos son más receptivos que otros. Respetamos el derecho a protesta, no pasa por ahí, sino porque pueden generarse contagios", revelan desde Nación.

La primera barrera para desarticular las protestas sociales será el diálogo. Pero en el caso de que fracasen las negociaciones, otro elemento disuasorio será que no podrán ingresar los movimientos encolumnados. "No vamos a prohibir el acceso a ninguna persona de forma individual. Pero no vamos a dejar que ingresen movilizados y organizados, no podrán cruzar grupos grandes a la ciudad", añaden, ya que esto no cuadra con los protocolos sanitarios.

"No podrán ingresar manifestaciones de gente movilizada desde provincia a capital. Si lo hacen, que sea en medios de transporte. Igualmente, hay una realidad: existe mucha capacidad de movilización dentro de la ciudad", reconoce otra fuente del gobierno nacional.

Igualmente, la efectividad de estas medidas difícilmente sea total si se mantiene el actual nivel de conflictividad social. Eduardo Belliboni, dirigente del Partido Obrero, reconoció a El Cronista que están preocupados por esta estrategia del Gobierno, ya que "no han dado respuesta a reclamos muy elementales".

En este sentido, aseguran que no se movilizan para quebrar la cuarentena y que son respetuosos de las medidas sanitarias, pero que "si no hay medidas que acompañen las restricciones de movimiento, es imposible". El dirigente recordó que el año pasado se habían lanzado medidas de contención social, como el IFE, que si bien eran insuficientes tendían a acompañar a las personas para que puedan permanecer en sus hogares.

Una de las principales quejas que planteó Belliboni es el salario mínimo vital y móvil anunciado por el gobierno, que en febrero del año que viene llegará a $29.160. "El piso de ingreso para un trabajador está por debajo de la canasta de indigencia, ni siquiera de pobreza", graficó.

El dirigente troskista añadió que "en otra época, este Gobierno hubiera sido calificado como neoliberal, aplica todas las recetas de los Chicago Boys. Hizo un ajuste en medio de una pandemia. (Martín) Guzmán se vanagloria de haber bajado 6 puntos de déficit fiscal, y fueron recortes a los salarios de trabajadores de salud y a la comida de los hospitales".

En cuanto a los pasos a seguir, avisó que seguirán movilizándose aunque "no de la misma manera, no serán miles de personas. Pero seguiremos haciendo acciones si el Gobierno no retrocede en aplicar un ajuste en medio de una pandemia". 

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