EXPORTACIONES Y RETENCIONES

Distribución de la riqueza: los motivos por los que el kirchnerismo se despega

El diputado Máximo Kirchner tiene en manos un informe sobre el crecimiento de las exportaciones de la mano de una baja de retenciones. No hay problemas de producción sino de distribución de la riqueza, creen en el kirchnerismo. Las críticas de Cristina Kirchner.

El kirchnerismo está convencido de que la Argentina no tiene problemas en la producción de bienes y servicios que impidan retomar la senda del crecimiento económico sostenido.

Más bien, como repitieron en varias ocasiones durante los últimos meses y hasta admitió el presidente Alberto Fernández, "el problema es la distribución".

Frustrados por no poder torcer el rumbo de la gestión, en los últimos días el ala izquierda de la coalición del Frente de Todos se corrió y se despegó del ministro de Economía, Martín Guzmán, a quien lo acusan de ejecutar las mismas políticas que el gobierno de Mauricio Macri. Le dieron vía libre en el manejo de los precios y las tarifas, pero también le cargarán la responsabilidad si la situación empeora, como creen que sucederá más temprano que tarde.

Fue la vicepresidenta Cristina Kirchner la que hace tres semanas, cuando recibió el Doctorado Honoris Causa de la Universidad Nacional del Chaco Austral (UNCAUS), planteó a cielo abierto lo que tantas veces se discutió puertas adentro en la coalición oficialista.

Durante su exposición, la ex jefa de Estado mostró por qué, según considera, la emisión monetaria no es causante de la inflación pero, en cambio, es una herramienta de política para torcer el rumbo de acumulación de riqueza y distribuirla.

En el cuadro que hizo público la vicepresidenta, preparado por asesores económicos, se exhibe que los agregados monetarios cayeron en términos de Producto Interno Bruto (PIB) entre 2015 y 2021, período en el que la inflación saltó del 25% al 51% y ya corre a un ritmo del 86% anualizado.

Los datos son obviamente criticados por la ortodoxia, que encuentra evidencia histórica de la relación entre monetización del déficit fiscal y aumentos sostenidos de los precios. Cristina Kirchner, en cambio, piensa que el problema el funcionamiento de "economía bimonetaria", en la que conviven el peso y el dólar y donde los precios se mueven en línea con la evolución del tipo de cambio.

Aunque no sirvió para frenar la inflación en 2021, el dólar fue un ancla, junto a las tarifas (otro elemento "distributivo"), el año pasado y en su última presidencia, en general.

La ex mandataria también criticó el modelo orientado a la producción y las exportaciones que propugnan Guzmán y el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, ya que necesariamente -evalúa- va atado a salarios bajos; el modelo kirchnerista es de consumo y satisfacción del mercado interno, que requiere de salarios altos en dólares, como pasó hasta 2015.

En el acto por el Día del Trabajador a principios de mes, el diputado Máximo Kirchner habló ante sus compañeros del PJ Bonaerense, que preside, leyó un informe sobre las exportaciones agropecuarias y los derechos de exportación. "Los trabajadores son socios de los pequeños y medianos productores en el crecimiento. Ellos no son el problema, sino los grandes complejos cerealeros y terratenientes", disparó.

Ese informe, al que accedió en exclusiva El Cronista, dejó la conclusión en el entorno del ex jefe de bloque del oficialismo de que "el discurso de bajar las retenciones para producir más alimentos y que la comida llegue a la mesa de todos los argentinos se demostró que no funciona; se produce más pero cada vez es más caro comer". Sin embargo, aclaran en su círculo que ellos no hablan ni proponen activamente una suba de las retenciones.

Los datos confirman que a menores alícuotas de retenciones crecen las exportaciones de carne bovina, trigo, maíz, soja y girasol.

Y también sustentan la crítica del kirchnerismo, que señala que mientras se multiplica la producción, los alimentos cuestan más en el mercado interno, con salarios alicaídos.

Una muestra: de acuerdo a la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (CICCRA), el consumo de carne vacuna descendió en abril de este año a 46,5 kilos anuales por habitante, desde los 58 kilos de 2015, período de seis años en el que se triplicaron las ventas al exterior.

La ausencia de un giro de timón es lo que explica por qué el kirchnerismo se empezó a abrir de los resultados del Gobierno.

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