Defensa militar de objetivos estratégicos: ¿a qué apunta la gestión Macri?

Un decreto de la era Kirchner ya permitía el apoyo operativo en fronteras. El temor de las organizaciones de DD.HH.

El presidente Mauricio Macri volvió hoy a la carga con su idea de redifinir el rol de las Fuerzas Armadas, una insinuación que había hecho hace poco más de un mes y que generó todo tipo de suspicacias entre los organismos de DD.HH. ante la posibilidad de que los militares terminen realizando tareas de seguridad interna. El proyecto, difuso aún, despertó fantasmas que permanecen frescos en la memoria colectiva y puso en guardia a los organismos de DD.HH.

Más allá de los dichos públicos del Presidente, lo que faltan son precisiones sobre el proyecto oficial. La intención del Gobierno sería por lo pronto que los uniformados realicen apoyo logístico en la zona de frontera para colaborar en la lucha contra el narcotráfico, el terrorismo, la trata de personas y el contrabando. Es decir, que las FF.AA. realicen algún tipo de control, seguimiento y aporte de información de inteligencia y comunicación, además de la cobertura y custodia de objetivos estratégicos como represas, radares y satélites, hoy en manos de Gendarmería.

Pero eso no basta para despejar las dudas. Es que si bien la Ley de Seguridad Interior prohibe a los uniformados patrullar las calles, pedir el DNI, detener personas ni perseguirlas, contempla el empleo de medios militares en la seguridad interior para algunos casos puntuales, tales como que esté en peligro colectivo la vida, la libertad y el patrimonio de los habitantes; se encuentren amenazados las instituciones o los derechos constitucionales en todo el país o una región; o existan situación de desastre en los términos de defensa civil.

“Si se da algunas de esas circunstancias, se debe crear un Comité de Crisis y entonces, según artículo 27, las fuerzas armadas pueden aportar sus servicios de arsenales, intendencia, sanidad, veterinaria, construcciones y transporte, así como de elementos de ingenieros y comunicaciones, para apoyar las operaciones de seguridad interior. Con la declaración de emergencia de seguridad que hizo el Gobierno en enero de 2016 puede ya ocurrir esto , remarcaba el especialista Diego Gorgal, consultado por El Cronista en junio pasado cuando el Presidente habló por primera vez del tema en público sin dar detalles.

También en estado de sitio, elementos de combate de las FF.AA. pueden ser empleadas en el restablecimiento de la seguridad interior. Pero además, el apoyo operativo en las fronteras ya está contemplado en el decreto 1091/2011 del Escudo Norte implementado por Cristina Kirchner. Justamente, durante el kirchnerismo se emplearon medios militares en operaciones de seguridad interior. El gobierno kirchnerista pasó de negar el problema de la droga a emplear soldados en procedimientos contra el tráfico de drogas.

Mediante el operativo “Escudo Norte y “Fortín II (Resolución 590/2011) se utilizaron efectivos militares para patrullar y vigilar la frontera con Paraguay. En dichas operaciones policiales realizadas por los militares, durante el primer semestre del 2015 el Ejército Argentino decomisó marihuana por el equivalente al 10% de lo decomisado por Gendarmería Nacional y Prefectura Naval.

La pregunta que se impone es: si el Gobierno piensa en modificar la legislación vigente para que se refuercen las fronteras, ¿está pensando en que los militares investiguen, por caso, los delitos cometidos en atentados terroristas o por narcotráfico, potestad del poder Judicial y la fuerzas de seguridad nacional?

Otro temor de los organismos de DD.HH. es que detrás del proyecto exista la intención de controlar la protesta social en momentos de tensión económica y conflictividad creciente.

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