Coronavirus: Guzmán confirmó que no se solicitó al FMI línea especial por la pandemia

Así lo manifestó el ministro de Economía en un diálogo con periodistas. La Argentina sí se beneficiaría si avanza la idea del Fondo de ampliar los DEG para todos los países miembros.

La Argentina no solicitó al Fondo Monetario Internacional ninguna de las líneas disponibles para los países afectados por la propagación del coronavirus. Así lo confirmó el ministro de Economía, Martín Guzmán, en un encuentro con periodistas en el que dio especificaciones sobre los lineamientos de sostenibilidad de la deuda pública, en medio de las negociaciones con los acreedores privados.

Sí, en cambio, el país podría verse beneficiado si se produce una ampliación, que sería para los 184 países miembros, de los Derechos Especiales de Giro (DEG), tal como ocurrió en la crisis fiananciera de 2009.

No obstante, hasta ahora el proceso para llegar a que el Board of Governors (conformado por todos los ministros de Economía y Finanzas de los países que son parte del FMI) lo apruebe aún falta. Hasta ahora se trató sólo de una discusión, y restan varios pasos formales para que, eventualmente, ocurra. 

Así  lo confirmaron hoy funcionarios del FMI acerca de los recursos que cuenta el Fondo para ayudar a los países a combatir el COVID-19 (coronavirus). 

En sí, el FMI tiene dos líneas de crédito disponibles ante emergencias de este calibre por las que puede prestar hasta u$s 50.000 millones. Se trata de la Línea de Crédito Rápido (RCF, por sus siglas en inglés) y del Instrumento de Financiación Rápida (RFI, en inglés).

Hasta ahora el organismo recibió poco más de 80 solicitudes que, bajo estas líneas, correspondería aproximadamente a u$s 20.000 millones, según se detalló en la conferencia de ayer. Por este motivo ahora la directora gerente del organismo, Kristalina Georgieva, está pidiendo a las países miembro aumentar los recursos disponibles.

Para ninguno de los dos programas el FMI requiere la presentación de un plan económico, debido a la naturaleza transitoria del shock de la balanza de pagos y a la eventual fragilidad interna que pueda atravesar el país, aunque para el segundo sí puede requerir ciertas condicionalidades, a diferencia del primero.

En la otra posibilidad, la de la ampliación de los DEG, la historia marca que la Argentina se podría de algún porcentaje de recursos: en 2009, la anterior crisis financiera global, se emitió esta moneda del FMI por unos u$s 250.000 millones, de los cuales el país recibió unos u$s 2500 millones. 

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