El conflicto en Medio Oriente y la llegada del invierno presionan sobre el precio del gas y la industria se prepara como puede para una etapa difícil. Este martes la Unión Industrial Argentina (UIA) se reúne con el ministro de Economía Luis Caputo y el tema promete estar en la mesa.
Los repuntes que se vieron en marzo del nivel de actividad y del uso de la capacidad instalada le dieron un respiro a un sector que venía golpeado. Sin embargo, hacia el invierno, las luces amarillas del sector pueden complicarse principalmente por el costo y acceso al gas.
Las industrias se dividen entre aquellas que tienen contratos que pueden interrumpirse y las que no. En la primera ola de frío en el mes de abril, algunas estaciones de servicio debieron suspender la venta de gas debido a la suba de la demanda. Ante esto, la industria encendió sus primeras alertas ante los limitados avances en las licitaciones para importar gas natural licuado (GNL).
Sin embargo, ENARSA este jueves colocó subastas para conseguir nueve buques de GNL. Según informó el sitio especializado Econojournal, el combustible comprado supera por cinco el valor promedio del gas distribuido. También informó que las compras se realizaron por un valor superior al que habían ofertado los privados cuando el Gobierno intentó dejar en manos de los privados las compras al exterior. En ese momento, los privados habían ofrecido un precio de u$s 4,50 por millón de BTU, dado el aumento internacional del precio del GNL. La oferta fue rechazada por ser superior a la que estimaba ENARSA, en u$s 3,50. Finalmente, las compras se anunciaron por u$s 5,16.
Esta compulsa ya tenía el interrogante por el frente industrial, porque no se detallaba qué precio pagarían finalmente. Este nuevo contrato no llevó calma a esas dudas.
Desde la industria destacan que tienen principalmente dos interrogantes. Por un lado, el de garantizar el abastecimiento, y por el otro, el caso de pagarán.
“Lo vemos con preocupación. En Santa Fe hay 76 contratos interrumpibles o firmes que van a sufrir cortes, entre 45 y 60 días. Complejo, pero no es un tema exclusivamente de este Gobierno”, dijeron desde la Federación Industrial de Santa Fe sobre el gas de red.
Pero la preocupación principal para por el GNL: “Los tiempos son muy ajustados y la gestión no es la mejor. Respecto a infraestructura, el déficit de este año en distribución comparado con el año pasado es de 9%, falta mucha infraestructura”.
Las estimaciones del sector indican que para el invierno deberán importarse entre 20 y 25 buques para abastecer la demanda. Las compras comenzaron, pero aún resta saber cuándo llegarán los demás buques, y a qué valor se pagarán.

“A raíz del conflicto en Medio Oriente, se duplicó el precio internacional del GNL. Al mismo tiempo, el Gobierno decidió retirarse gradualmente tanto de la importación como de la comercialización. Eso implicó dejar atrás el esquema de acompañamiento que venía existiendo para la industria”, dijeron desde la UIA.
La expectativa se centra en que el GNL llegue en tiempo y forma y se garantice el abastecimiento, cosa que aún no se sabe porque no se alcanzó el pico de demanda esperado para el invierno.
La otra duda es sobre el precio. “Nosotros entendemos la posición del Gobierno de avanzar hacia un esquema sin subsidios, pero nos encontramos ante una situación excepcional, y totalmente ajena al sector industrial, que elevó los valores a 20 a 23 dólares por millón de BTU”, explicaron.
Es que el aumento del costo energético impacta fuertemente en el esquema de gastos de las compañías, con amplia variación entre los sectores según su uso y peso en la producción. “Pero con esos valores prácticamente no hay industria en condiciones de absorber el impacto”.

Desde la UIA hicieron una propuesta al Gobierno para enfrentar este escenario: asumir el costo del GNL, aunque sea muy alto, pero encontrar un esquema transitorio de acompañamiento para evitar el traslado íntegro a las empresas del shock que generó la guerra.
“No estamos discutiendo volver a un esquema permanente de subsidios, sino evitar que un evento internacional excepcional termine afectando seriamente la producción industrial”, agregaron.






