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El Gobierno nacional decidió traspasarle la importación de GNL -que hacia el Estado nacional, a través de la estatal Enarsa- a las distribuidoras del sector. Aunque la producción argentina de gas viene creciendo, el país recurre a energía importada durante todos los inviernos.
Vaca Muerta posee la segunda reserva de gas más grande del mundo. Sin embargo, le falta infraestructura para sacar ese gas del subsuelo y llevarlo a distintos lugares del país.

Si bien se avanzó con la construcción del gasoducto Perito Moreno, y está en marcha una obra similar de YPF, todavía queda gas “atrapado” que no sale de la superficie.
Eso hace que, durante los meses pico de invierno, todo el gas disponible en el sistema no alcance para calefaccionar los hogares y se recurran a importaciones.
Argentina viene importando cada vez menos. En 2022, necesitó u$s 2900 millones para comprar gas. Eso fue porque el gasoducto Perito Moreno -que une Neuquén con Buenos Aires- no estuvo operativo hasta 2023.
En baja
Durante la temporada 2025, las importaciones llegaron a un mínimo casi histórico: alrededor de u$s 600 millones.
Esa es la plata que ahorraría el ministro de Economía, Luis Caputo, con la medida.
El objetivo final es que el “el Estado deje de actuar como operador y se enfoque en asegurar reglas y control para el funcionamiento del sistema”, según detalló la secretaría de Energía.
“La medida responde a que no existe actualmente capacidad suficiente de transporte para que todo el gas disponible en cuenca llegue en volumen necesario a los principales centros de consumo, especialmente en el AMBA y el Litoral. Por eso, en invierno es necesario complementar con GNL”, informaron.
Hasta ahora, ese gas lo importaba Enarsa y se lo daba a las distribuidoras, que lo inyectaban entre sus clientes. Eso si, el Estado cobraba a un precio superior al que los hogares pagaban por ese gas, generándole un gasto en subsidios, que vienen siendo decrecientes desde que Javier Milei es presidente.
“Este cambio se inscribe en la decisión de avanzar con la privatización de activos y actividades de Enarsa y de retirar al Estado del rol de empresario e intermediario en el mercado energético, para concentrarse en su función propia: establecer reglas, garantizar transparencia y asegurar el abastecimiento”, comunicó la secretaría de Energía, que depende del ministerio de Economía.
“En línea con ese objetivo, Enarsa deja de importar y comercializar GNL y el proceso pasa a estar a cargo de operadores privados, bajo un mecanismo competitivo”, informó la dependencia oficial.
Subsidios
“Hasta ahora, el Estado compraba GNL a valores internacionales —del orden de 15 a 17 u$s por millón de BTU (la unidad de medida del sector)— y luego lo vendía a valores equivalentes al precio del Plan Gas, alrededor de u$s 2,7 por millón de BTU, cubriendo esa diferencia con subsidios pagados con recursos de todos los argentinos", detallaron.
“El nuevo esquema elimina esa intermediación estatal y traslada la responsabilidad comercial y operativa al sector privado, con reglas claras”, precisaron.
A partir del próximo invierno, habrá una licitación en la que se asignará la la capacidad para acceder a la terminal de regasificación en Escobar. “Quien resulte adjudicado se hará cargo de traer el GNL, regasificarlo e inyectarlo al sistema para abastecer a distribuidoras y generadores eléctricos”, precisó Energía.
La competencia
La secretaría de Energía “definirá las condiciones del proceso y los criterios operativos para asegurar previsibilidad. Si el procedimiento no lograra un resultado, Enarsa podrá intervenir de forma transitoria para evitar cualquier riesgo de faltantes”, aclararon.
“Para evitar distorsiones en un contexto donde la terminal operativa es única y se vuelve un punto crítico del abastecimiento, el esquema incorpora un precio máximo para el gas regasificado durante el próximo invierno”, avisaron desde el Poder Ejecutivo.
“Ese tope se fijará en función de un marcador internacional y un adicional que cubrirá los costos logísticos y operativos —flete, regasificación, almacenaje, comercialización y traslado por gasoducto hasta el punto de entrega en Cardales”, puntualizaron.
El adicional para cubrir los costos operativos se decidirá “mediante un procedimiento competitivo entre empresas, de modo de reflejar eficiencia y asegurar la mejor oferta disponible”, según Energía.








