Cae el consumo en supermercados y sube en los mayoristas

Son datos oficiales de agosto. A precios constantes, las ventas en supermercados cayeron un 5,7% interanual y aumentaron un 3,4% en los mayoristas. Se hacen menos compras más grandes. Los shoppings casi no facturaron en el AMBA y vendieron 52,5% menos que hace un año en el interior.

En medio de la crisis económica que atraviesa el país, los datos oficiales de agosto muestran una caída de las ventas de los supermercados y un nuevo incremento de la facturación, a precios constantes, de los mayoristas, mientras que los shoppings, todavía entonces casi sin operaciones a raíz de la cuarentena, mantenían un nivel de ingresos prácticamente nulo en el Área Metropolitana de Buenos Aires y muy bajo en el interior.

En el octavo mes del año, los supermercados monitoreados para el reporte mensual del Indec facturaron $ 80.498 millones de pesos, un 34,7% más que en el mismo mes del año pasado que sin embargo, a precios constantes, implican una caída en las ventas del 5,7%.

Del otro lado, los autoservicios mayoristas registraron ventas por $ 14.038 millones, lo que representa un 43,8% más que en agosto del 2019 a precios corrientes y un 3,4% más que hace un año a precios constantes.

En el acumulado de los primeros ocho meses del año, las ventas en supermercados tienen un incremento a precios corrientes del 1,5%, frente al aumento del 7,3% en el canal mayorista. 

Mientras que en los supermercados, como viene ocurriendo en este año signado por la pandemia de coronavirus, se dispararon un 308% las ventas online, que ya representan el 5,2% del total, en los mayoristas cayeron un 57% a apenas $ 47 millones (apenas un 0,33% de la facturación total).

Lo que sí se nota en ambos canales es la suba del ticket promedio: en los mayoristas aumentó un 49,5%, mientras que en los supermercados se disparó un 87,4%. El aumento mucho mayor del ticket promedio que del total facturado implica menos ventas pero más grandes.

En cuanto a los medios de pago, en los supermercados el efectivo representó el 30,9% de la facturación; la tarjeta de débito, el 26,3%, y la de crédito, el 37,1% (con un 5,7% de otros medios de pago).

En los mayoristas sigue primando el efectivo con el 47%, frente al 19% de los pagos con débito, el 16,6 de las tarjetas de crédito y el 17,4% de otros medios de pago.

Medido a precios corrientes (lo que puede implicar o no un crecimiento en volumen ya que no tiene en cuenta la variación de precios), lo que más aumentó en los supermercados fue el gasto en electrónicos y artículos para el hogar (65,4%) y en verdulería y frutería (49,3%), mientras que, con los ciudadanos pasando más tiempo en sus casas, la venta de alimentos preparados y rotisería cayó un 10,3%. En los mayoristas, el gasto en electrónicos y artículos del hogar se disparó un 202,8% interanual y en indumentaria, calzado y textiles para el hogar creció un 92,3%, mientras que cayó un 1,7% en verdulería y frutería.

En cuanto a los shoppings, el informe muestra un desplome promedio del 79% a precios constantes a nivel país, pero con caídas del 94,2% en la facturación en el GBA y del 52,4% en el resto del país. En agosto aún permanecían completamente cerrados todos los shoppings del AMBA que no fueran a cielo abierto.

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