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El economista Miguel Boggiano analizó el escenario económico argentino y sostuvo que una parte del consumo que existió durante los últimos años no volverá, mientras cuestionó el peso de los impuestos provinciales sobre el costo del financiamiento. En particular, apuntó contra los gobernadores por el impacto de Ingresos Brutos y lanzó una definición contundente: “Están cobrando el 9% de nada”.
Boggiano hizo estas declaraciones en “Nada Personal: el debate de la semana”, por El Cronista Stream, conducido por Mariana Brey, con un panel integrado por Antonio Aracre, Mariano Gorodisch y Agustín D’Attellis. El economista también había participado el 21 de agosto en otro envío de El Cronista Stream, donde analizó el impacto de las políticas del Gobierno y sostuvo que una parte importante del consumo impulsado por la emisión “no va a volver”.

El consumo que no volverá
Consultado sobre qué necesita la economía para recuperar el consumo masivo, Boggiano planteó que el punto de partida es reconocer que algunas pautas de consumo del pasado no regresarán.
“Me parece que una parte importante para entender es que hay algunas cosas del consumo que no van a volver”, sostuvo.
La definición retomó una idea que ya había desarrollado en su anterior participación en El Cronista Stream. En aquella oportunidad, Boggiano había señalado que “una parte grande del consumo antes era fogoneada por emisión, eso no va a volver”.
En el nuevo análisis, el economista planteó que la salida no depende necesariamente de una nueva medida puntual, sino de que distintas variables económicas continúen moviéndose en una misma dirección.
La crítica a los gobernadores por el crédito
Uno de los puntos centrales de su exposición fue el costo del crédito. Boggiano consideró que algunas medidas recientes pueden contribuir a ampliar el financiamiento, aunque advirtió que el plazo de los depósitos constituye una limitación.
Mencionó, entre otras iniciativas, las colocaciones a largo plazo vinculadas al Fondo de Garantía de Sustentabilidad y señaló que “el 85 por 100 de la plata colocada a plazo fijo está en menos de 90 días”. Según explicó, con esa estructura “no se hace fácil que haya crédito en una economía en esas circunstancias”.
También se refirió a la posibilidad de ampliar los préstamos en dólares, que antes estaban más restringidos. En ese caso, planteó que habrá que observar qué actores pueden acceder a ese financiamiento además de exportadores e importadores.

“Esas son medidas que definitivamente van en la dirección correcta”, afirmó, aunque aclaró que el impacto dependerá de la velocidad con la que esos créditos puedan colocarse.
Pero su principal cuestionamiento apuntó a la carga impositiva que enfrenta el crédito. Boggiano señaló que, además del IVA, tiene un peso particularmente importante Ingresos Brutos, un tributo cuya recaudación corresponde a las provincias.
“Los gobernadores están haciendo difícil que haya crédito en Argentina”, afirmó.
Para el economista, el problema adquiere una dimensión particular porque los impuestos recaen sobre una actividad que ya tiene una base reducida. “No tenés base imponible, porque justamente no tenés crédito y le querés cobrar un impuesto a algo que no hay”, sostuvo.
En esa línea, argumentó que una reducción de esos impuestos podría contribuir a ampliar el volumen de crédito disponible. Según su explicación, entre la tasa que cobra el banco y el costo financiero total que termina afrontando quien toma el préstamo se acumulan diferentes cargas.
Su conclusión fue directa: “Señores gobernadores, están cobrando el 9 por 100 de nada”.
El gasto de las provincias y los impuestos
Durante el intercambio, también apareció el argumento de que las provincias necesitan esos recursos para sostener su recaudación ante la reducción de transferencias.
Boggiano respondió que la discusión sobre la baja de impuestos debe estar acompañada por una reducción del gasto. “¿Querés bajar impuestos? Tenés que bajar gastos”, afirmó, en referencia a la necesidad de preservar el resultado fiscal.
Según planteó, la Nación fue el nivel de gobierno que redujo el gasto público, mientras que las provincias y los municipios no siguieron el mismo camino.
También señaló que varias jurisdicciones compensaron la reducción de transferencias mediante mayores ingresos por Ingresos Brutos. En ese punto, mencionó a la Ciudad de Buenos Aires y a las provincias como parte de una dinámica que, según su interpretación, terminó elevando la presión tributaria.
Boggiano también planteó que una eventual reforma podría avanzar hacia una mayor competencia fiscal entre provincias, aunque advirtió que ese mecanismo tendría límites porque las empresas no pueden trasladarse con facilidad de una jurisdicción a otra.
Qué dijo sobre Milei
Consultado sobre Javier Milei, a quien había visto en Olivos el mes anterior, Boggiano aseguró que lo encontró con la misma energía que había observado en su primer encuentro.
“Lo vi igual”, dijo, y agregó que ser presidente es una actividad “demoledora, más que cansadora”.

Según Boggiano, Milei prácticamente no se toma vacaciones y permanece abocado a su tarea presidencial.
Presupuesto 2027: inflación y crecimiento
El economista también fue consultado por las proyecciones del Presupuesto 2027, que contemplan un crecimiento del 4% y una inflación del 18%.
Boggiano sostuvo que los presupuestos suelen incorporar cifras “un poco más optimistas” y consideró que la proyección de inflación también puede cumplir una función en la formación de expectativas.
“Sirve para intentar anclar expectativas”, explicó.

Sin embargo, consideró que la Argentina puede beneficiarse del escenario internacional, especialmente por el ciclo de las materias primas y el precio de la energía.
En ese punto, planteó un cambio en la composición de los motores de la economía argentina: “Hoy el petróleo es más importante que la soja para Argentina”.
Según Boggiano, esa importancia será todavía mayor el año próximo y continuará creciendo después, en función de los volúmenes de producción.
Vaca Muerta y el nuevo perfil exportador
Para explicar ese cambio, Boggiano puso el foco en el desarrollo energético de Neuquén y Río Negro y en los proyectos vinculados con Vaca Muerta.
Mencionó específicamente Vaca Muerta Sur y Southern Energy, vinculados a la producción y exportación de petróleo y gas, y sostuvo que estos desarrollos pueden darle a la Argentina un papel internacional cada vez más relevante en el mercado energético.

En ese sentido, consideró que el crecimiento de la producción y de la infraestructura asociada a Vaca Muerta puede modificar el peso relativo de la energía frente a otros productos tradicionales de exportación.
Su planteo sobre el consumo, el crédito y la energía parte así de una misma idea: la economía argentina atraviesa un cambio en sus fuentes de crecimiento, con menor espacio para algunas dinámicas del pasado y una mayor relevancia del financiamiento y de las exportaciones energéticas.
