EMPLEO Y PANDEMIA

Estanflación y poca creación de empleo: los riesgos que ve un think tank sindical

Un informe del Instituto Germán Abdala pone el foco en la aceleración inflacionaria y la débil recuperación de puestos de trabajo, en especial en los sectores informales.

Uno de cada tres trabajadores informales que perdió su empleo en el contexto de la pandemia, aún no pudo volver a reinsertarse en el mercado laboral. Es parte de la coyuntura que no se ve pero se siente en las calles.

La recuperación de los niveles de empleo prepandemia será muy difícil en un escenario de mejora heterogénea de los niveles de actividad según los diversos sectores de la economía y una aceleración inflacionaria, que comenzó a fines de 2020 y se consolida en el comienzo de año.

Esto es parte del análisis que hace el Instituto de Trabajo y Economía (Itega), perteneciente a la Fundación Germán Abdala. En su abordaje de coyuntura económica, el documento destaca que en el segundo trimestre de 2020, en el peor momento de la pandemia, se perdieron en Argentina 2,5 millones de empleos, al menos en forma transitoria, y las tasas de actividad y empleo "se ubicaron en mínimos históricos".

Tras recordar que el efecto de la pandemia fue muy dispar en las distintas categorías ocupacionales, con mayor impacto en los sectores más vulnerables, cabe esperar que "en la medida en que la recuperación económica no sea íntegra y sostenida, el empleo se mantendrá por debajo de su nivel prepandemia". 

Las perspectivas no son alentadoras a nivel de empleo asalariado registrado privado, "que mostraba serias dificultades ya desde antes de la irrupción del Covid-19 y que aún presenta un bajo dinamismo", señala Itega.

Pese a los beneficios del programa ATP (Asistencia al Trabajo y la Producción) y los acuerdos sectoriales, el golpe en el mercado de trabajo fue duro. Pero mucho mayor en los sectores no formales. 

"Por cada puesto de trabajo asalariado registrado perdido hubo cinco asalariados no registrados y casi tres cuentapropistas menos", destaca el documento. La recuperación parcial del tercer trimestre del año tuvo algún efecto positivo, pero de nuevo fue dispar. 

El informe apunta que "mientras el empleo asalariado registrado continuó en caída, el empleo asalariado no registrado recuperó aproximadamente un tercio de los puestos de trabajo perdidos y el trabajo cuentapropista se recuperó íntegramente". 

Así, es posible suponer que, "en la medida en que la recuperación económica no sea íntegra y sostenida, el empleo se mantendrá por debajo de su nivel prepandemia", sostiene. 

Además, se registra un bajo nivel de entrada al mercado laboral formal (nuevas contrataciones) , muy por debajo del promedio de los últimos 20 años y en línea con los años 2001-2002. "El bajo nivel de la tasa de entrada anticipa más lentitud en la recuperación del empleo", pronostica Itega.

Todo esto sin hablar de la postergada recuperación de los salarios de los que sí pudieron mantener sus empleos. "Durante el 2020, el RIPTE cayó un 2,8% en términos reales respecto de 2019, año en el que se había ubicado un 14,7% por debajo del 2015", destaca el informe.

En un escenario aceleración inflacionaria, como el que se observa desde agosto de 2020, la macroeconomía tampoco da señales alentadoras. Más bien lo contrario. 

El informe de la Fundación Germán Abdala afirma que "Argentina ingresa en 2021 con riesgos no menores de estanflación". 

La coyuntura remite a la posibilidad de un rebrote doméstico de Covid, pero también al "impulso de los precios de los alimentos y la existencia de presiones para corregir los precios regulados", una asignatura pendiente para cuando se avance en especial en el descongelamiento de las tarifas de los servicios públicos.

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