Alberto impulsa un blanqueo de capitales que genera cruces internos con el kirchnerismo

El Presidente discutió esta idea como parte de su 'Plan Marshall' para reactivar la economía. El ala más radical de su espacio cava trincheras para bloquear cualquier beneficio al mundo empresario.

Tras celebrar con los empresarios más influyentes del país el Día de la Independencia, Alberto Fernández  dejó entrever que su plan de reactivación económica para la poscuarentena -apenas esbozado el pasado jueves en conversaciones informales con los jerarcas del Grupo de los 6 incluiría un blanqueo de capitales  con el que pretende repatriar fondos que sirvan para incentivar la generación de empleo en industrias clave para dinamizar la actividad.

Pero a poco de echar andar esta iniciativa, discutida con el ex presidente Eduardo Duhalde y demandada abiertamente por los grandes desarrolladores agrupados en la Cámara Argentina de la Construcción (Camarco), en pos de animar una nueva exteriorización voluntaria de capitales que se considera imprescindible para insuflar una economía deprimida, las intenciones del titular del Poder Ejecutivo comenzaron a chocar de frente con las trabas que presentan en la oposición y en las propias filas de su gobierno.

El día después del acto en Olivos, el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, atendió a los representantes de Camarco, que le llevaron un plan de tres etapas para la reactivación de la obra privada que incluye, entre uno de sus ejes fundamentales, el desatesoramiento de fondos que se volcarían a fideicomisos inmobiliarios. 

Poco después, el diputado (en licencia) y presidente del Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE), José Ignacio De Mendiguren. El "vasco", ex ministro de Producción entre 2002 y 2003, declaró grandilocuentemente que "la Argentina tiene un PBI entero en el exterior" y sopesó que esta gestión "no tiene que descuidar" la posibilidad de "tentar a los argentinos que se la han llevado para que vuelvan a invertir en este país

En diálogo con El Cronista, De Mendiguren evitó ser concluyente acerca del grado de aceptación que un blanqueo tiene al interior del Frente de Todos y reconoció que hay una discusión ideológica no resuelta. "Yo no me quiero detener en un debate moral, sino que seamos pragmáticos y veamos concretamente de qué manera vamos a salir adelante", concluyó.

Fernández discutió la iniciativa con el ex presidente Eduardo Duhalde
Fuego amigo  

La reunión que el presidente propició con los máximos representantes de la banca, la inversión financiera, el campo, la industria y los servicios perdió fuerza a poco de andar, con una sencilla maniobra de Cristina Kirchner  dando a entender que no será fácil convencerle de impulsar una suerte de perdón a los que eludieron sus compromisos con el fisco.

La vicepresidenta marcó la cancha sobre una posible entente con el establishment con un sugestivo mensaje en Twitter, que le sirvió para hacer propias las palabras del economista Alfredo Zaiat en una columna publicada en Página/12 en la que acusa al "poder económico concentrado" de "combatir el proyecto de desarrollo nacional", por lo que advertía al Jefe de Estado que no se deje confiar por las palabras de esos líderes o, de lo contrario, iba camino a la "decepción".

“La conducción política del poder económico . Zaiat hoy en @pagina12. El mejor análisis que he leído en mucho tiempo. Sin subjetividades, sin anécdotas. En tiempos de pandemia, de lectura imprescindible para entender y no equivocarse. https://t.co/YcMxbUgyUJ

— Cristina Kirchner (@CFKArgentina) July 12, 2020

Por si fuera poco, este martes la titular de Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, le enrostró al presidente la convocatoria al mundo empresario a Olivos y dijo sentirse "agraviada y herida" por "sentar a la mesa a los que explotan a nuestros trabajadores".

Desconfianza opositora

En el bando de Juntos por el Cambio los cañones están puestos en impedir que el proyecto de moratoria fiscal, previsional y aduanera anunciado hace pocos días y que ya debate el Congreso con el objetivo de reprogramar vencimientos por más de $ 270.000 millones, salga tal cual fue remitido desde el Poder Ejecutivo.

El presidente del bloque de la UCR en la Cámara de Diputados, Mario Negri, reveló que la reunión mantenida por videoconferencia con el jefe de Estado no arrojó definiciones de ningún tipo sobre el mentado impuesto a la riqueza, el blanqueo ni la agenda parlamentaria que se preanuncia desde las vocerías gubernamentales.

Sin embargo, en el espacio ya dejaron entrever que la moratoria "está hecha a la medida de Cristóbal López" y otros empresarios amigos del poder, y de igual modo temen que un eventual blanqueo favorezca a "los amigos del poder". Algo así ocurrió con la exteriorización aprobada en la anterior gestión, ya que el expresidente Macri modificó el espíritu de la ley en su reglamentación y avaló que familiares de los funcionarios pudieran acceder al beneficio. Su hermano, Gianfranco Macri, blanqueó u$s 4 millones de una empresa detectada por la investigación de los Panama Papers.

En 2008 primero y luego en 2013, la expresidenta Kirchner envió al Congreso dos proyectos de ley que establecían “sinceramientos fiscales y recogieron cerca de u$s 7300 millones. Al inicio de la gestión de Mauricio Macri, en 2016, el Congreso aprobó otro perdón que captó u$s 116.800 millones, si bien no era obligatorio repatriar los fondos alocados en otras jurisdicciones.

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