SER SECUNDADO POR UN HOMBRE CERCANO A CAPUTO

Un abogado buscará darle aire a la construcción y superar los cuadernos K

Julio Crivelli es el nuevo presidente de la Cámara de la Construcción. Medidas de transparencia e impulso para recuperar la actividad entre sus claves

Julio César Crivelli se convirtió en el nuevo presidente de la Cámara Argentina de la Construcción en reemplazo de Gustavo Weiss. Tal como adelantó El Cronista en su edición del 22 de noviembre último, la renovación busca dejar de lado el escándalo de los cuadernos K y comenzar a diseñar estrategias para la recuperación sectorial, golpeado por la crisis económica y el freno de la obra pública.

El flamante titular de Camargo es abogado, titular del estudio jurídico que lleva su nombre, es árbitro honorario del Tribunal Arbitral de las Ingenierías del Centro Argentino de Ingenieros y profesor titular de la Escuela de Posgrado de la Procuración del Tesoro. Además de haber sido consejero de la Bolsa de Comercio porteña, en la cámara que presidirá hasta el año próximo, Crivelli tuvo varias funciones directivas, como presidente de comisión, prosecretario, secretario y consejero.

Lo secundará Teodoro Argerich, un hombre que trabajaba desde 2005 en la constructora de Nicolás Caputo, y que en el proceso de fusión entre la firma del amigo del presidente Mauricio Macri y de TGLT fue designado como gerente en septiembre pasado en reemplazo de Federico Weil.

Argerich será vicepresidente primero; mientras que como vice segundo quedó designado César Borrego; Carlos Folatti (vice 3) y Antonio Pécora (vice 4), mientras que secretario será Ricardo Griot; tesorero será Federico Bensadon; Francisco Paolini como prosecretario. El protesorero será Felipe Weiss, hijo del saliente presidente de la entidad. Con esa designación, se busca abrir el camino a las nuevas generaciones, dijeron en la entidad.

La nueva mesa de dirección de Camarco liderada por Crivelli elaboró un conjunto de medidas para limpiar la imagen del sector y de la entidad misma tras el escándalo que involucró a varios de sus directivos por aparecer en los cuadernos K.

La gestión Crivelli buscará además de una limpieza de cara, impulsar acciones para recuperar la actividad de la construcción en su conjunto, fuertemente dañada por la crisis económica de los últimos meses. Es que, con el plan oficial de déficit cero, el recorte presupuestario frenó los pagos a los contratistas del Estado.

Como informó este diario, la cámara esta estructurada básicamente en tres grupos: los constructores privados, las pymes y las de ingeniería.

Estas últimas son las que están vinculadas con las obras públicas (vialidad, aguas y grandes proyectos). Se trata del sector más afectado por las denuncias de corrupción.

El ex presidente de la Cámara, Ricardo Wagner, titular de la entidad entre 2004 y 2012, confesó un sistema de distribución de obras y de cobros por funcionarios del kirchnerismo. Fueron procesados los ex presidentes Aldo Roggio y Juan Chediak. Todos renunciaron a la Cámara, involucrados por Claudio Bonadio.

Para superar esa situación, Crivelli promueve la contratación de una consultora como auditor de compliance de la cámara. También que haya una comisión de referentes en materia de transparencia para supervisar la actividad de la consultora y de la entidad.

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