LA RELACIÓN BILATERAL, ANTE UN INMINENTE ENCUENTRO CON TRUMP

Tras la elección en EE.UU., Macri ansía sumar nuevas inversiones

Luego de los comicios de medio término, la Casa Rosada aspira a concretar el interés creciente que hay en Vaca Muerta, pero sin mayores expectativas en el plano comercial

Con una notoria moderación respecto a la elección de 2016, el Gobierno prefirió el bajo perfil en la relación bilateral con los Estados Unidos y la administración de Donald Trump de cara a los comicios legislativos con los que este martes el republicano plebiscita su mandato.

Tras las elecciones, el Gobierno se entusiasma con proseguir en buena sintonía con la Casa Blanca a partir de un especial foco en las inversiones, y sin muchas expectativas de resolver los principales pendientes en materia comercial.

Fuentes gubernamentales y del mercado reseñaron el amplio interés que el gobierno de Trump tiene por lograr el ingreso de compañías estadounidenses en condiciones ventajosas en la exploración y explotación del de Vaca Muerta. La punta de lanza de esta estrategia no es otra sino la petrolera Chevron, cuya ambición podría verse frustrada, más allá de la venia nacional, por los propios intereses en juego en Neuquén, con YPF por un lado y las organizaciones ambientalistas que, desde el reciente derrame, reforzaron las críticas al proyecto extractivo.

A pesar del triunfo de Jair Bolsonaro en Brasil y las primeras impresiones de mutua simpatía con Trump, la Casa Rosada confía en seguir siendo el principal aliado estratégico de la Casa Blanca en la región, a partir del perfil confrontativo con el que el macrismo encara desde mediados de 2017 la crisis en Venezuela.

Independientemente del resultado que puedan tener los comicios, en la City aseguraban ayer que Washington seguirá apostando por la Argentina y dándole soporte en los organismos multilaterales de crédito, donde Trump ya mostró deferencia para con el país mediante el crédito stand by por más de u$s 57.000 millones sellado con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

En paralelo, y pese a la reciente reunión de la comisión bilateral sobre Comercio e Inversiones, no hay expectativa en que la agenda de intercambios muestre mejoras sustanciales. El Gobierno no logró revertir los aranceles prohibitivos que Washington impuso para frenar los envíos de biodiesel al considerar que su precio de venta estaba subvencionado, y tampoco hay mucha esperanza, de momento, en lograr la reapertura de los envíos de carne vacuna al hemisferio norte, algo a lo cual ya se había comprometido la gestión del ex presidente Barack Obama, pero que sin embargo sigue frenado dado que ninguna delegación técnica vino al país para certificar a los frigoríficos con capacidad de exportar. Del mismo modo, si bien se reabrió el mercado del limón, aún no hay un flujo constante de envíos.

Macri y Trump se verán nuevamente el próximo 29 de noviembre, cuando el mandatario norteamericano llegue al país en vísperas de la Cumbre de Líderes del G20. Se espera que, antes de abrir el foro internacional, se vean a solas para aceitar la agenda bilateral.

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