“Tardé en perdonarlo , la carta abierta de Franco sobre Mauricio

La escribió a principios de 2016, poco después de que su primogénito se convirtiera en Presidente. 

Entre Franco y Mauricio Macri hubo durante años una relación tirante y años de distanciamiento, sobre todo mientras el hijo se concentró en la presidencia de Boca, primero, y en la jefatura de Gobierno porteña más tarde.

Ya reconciliados, dos meses de la asunción de Mauricio como Presidente de la Nación, llegó la confesión del hoy fallecido Franco Macri en una carta abierta que hizo pública a principios de 2016: "Debo reconocer, haciendo honor a la verdad, que siempre pensé que mi hijo Mauricio iba a reemplazarme un día en el manejo de mis empresas".

El empresario escribió en esa extensa carta abierta sobre su relación padre-hijo, las expectativas con el primogénito, su autocrítica y el "disgusto" que le generó saber que el hoy Presidente no seguiría sus pasos.

Pero era un mensaje reconciliatorio, en el que destacó que esas "fricciones" ya habían quedado atrás.

El texto, que contenía una semblanza de Mauricio, exponía la perspectiva de Macri padre de que el "primogénito" de una familia "recibe muchos estímulos y esto tiene consecuencias sobre su personalidad, se pone en él más expectativas, se espera que sea más responsable y ambicioso y que en la edad adulta se encarguen de mantener unida a la familia .

Debido a eso, reconocía Franco, había puesto "especial y a veces excesiva atención" a Mauricio, a quien con 5 años de edad llevaba a sus empresas porque "le iba a ser útil para su futuro".

El empresario destacaba en la carta el rápido ascenso de Mauricio en el manejo de los negocios familiares, desde analista junior en la constructora Sideco hasta convertirse en presidente de varias de las firmas del grupo.

Y revelaba que el primero en mencionar la idea de que Mauricio fuera presidente de Argentina había sido el peronista Lorenzo Miguel, histórico líder sindical de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM).

"Un día vino a verme toda la plana mayor de la UOM. Cuando pregunté a qué se debía la visita, Miguel me contestó: ‘Venimos a pedirte prestado a tu hijo Mauricio para prepararlo como Presidente. Creemos que el tiene un futuro interesante’. Les contesté que estaban locos. Era imposible para mí imaginar que mi hijo Mauricio tuviese una vida lejos de la mía y nuestras empresas", narraba Franco en la carta abierta.

En otro párrafo, admitía que "mucho se ha hablado de la relación conflictiva" entre ellos dos y decía: "Más por mi culpa que por la de él".

"Traté de ser el mejor padre que pude. Tal vez le puse una vara demasiado alta con mis expectativas y con las cosas que yo había hecho, tal vez, como él mismo dice, competí con él cuando se fue convirtiendo en hombre", se reprochaba y reconocía: "Tardé años en perdonarle que se hubiese ido de las empresas que con tan duro trabajo había fundado".

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