Suman un requisito para que pymes de servicios y comercio paguen menos cargas patronales

Para pagar la alícuota de 18% que establece la Ley de Solidaridad, las pymes deberán tener el certificado MiPyMe vigente y ya no alcanzará con sólo presentar datos de facturación anual inferiores al límite de la categoría "Mediana tramo 2". Sino, pagarán 20,4% al igual que las compañías de ingresos mayores.

Las empresas de servicios y comercio con ingresos anuales inferiores a $ 607,21 millones y a $ 2146,81 millones, respectivamente, deberán poseer el certificado MyPyMe para poder acceder a la alícuota de cargas patronales de 18%, dispuso el Gobierno a través de la resolución general 4706/2020

En caso de no tener el certificado, les corresponderá la alícuota de 20,4%, por más que tengan la facturación de una micropyme, lo que representa una condición más para tener el beneficio respecto a lo que establecía el artículo 19 de la Ley de Solidaridad.

Este artículo establecía que la alícuota de 20,4% correspondía a aquellas compañías de comercio y servicios cuya facturación anual superara los topes de la categoría "Mediana tramo 2", que establece un límite de $ 2.146.810.000 para las primeras y de $ 607.210.000 para las segundas.

 

Las empresas que no tengan certificado MiPyMe pagarán la tasa de 20,4% aunque sus ventas anuales sean inferiores al tope de Mediana tramo 2.

 

Así, el resto de las empresas privadas, tanto las de comercio y servicios con facturación inferior como las que desempeñan otras actividades, pagaría una alícuota de 18%.

La Ley de Solidaridad había suspendido por un año la gradual unificación de las cargas patronales diferenciales y la actualización del mínimo no imponible para el pago de estas contribuciones, dos medidas que había impulsado la administración de Mauricio Macri a través de la reforma tributaria.

La norma del gobierno anterior establecía un cronograma de unificación de tasas, para que todas paguen un 19,5% a partir de 2022, pero la Ley de Solidaridad suspendió este cronograma y lo dejó en 20,4% y 18%, recordó el tributarista Ezequiel Passarelli.

 

 

También remarcó que se congeló la actualización del mínimo no imponible para el pago de contribuciones patronales, que contemplaba un ajuste por inflación, y el incremento anual de la proporción computable para el descuento del pago, que originalmente sumaba de a 20 puntos por año hasta llegar al 100% de la suma en cinco años.

El plan macrista preveía que en cinco años se pudiera computar el 100% del mínimo, pero el proyecto lo suspende en el 40% que alcanzó en 2019, es decir los $ 7.003,68 computables de la referencia vigente de $ 17.407. Para 2020, tocaba computar el 60% de los $ 26.351 proyectados por actualización de inflación, un valor en torno a los $ 15.000. 

De esta manera, se redujo a la mitad el monto computable como mínimo no imponible proyectado para 2020. 

Para las empresas de menos de 25 empleados, quedó fijado un mínimo no imponible de $ 10.000.

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