Stornelli, el fiscal ‘amigo’ de Scioli y Macri que debe dar explicaciones por Nisman

Veintiuno de enero. Vorágine judicial a poco más de 48 horas de conocerse la muerte de Alberto Nisman. La fiscal de instrucción Viviana Fein, a punto de jubilarse, encaraba el expediente más caliente de su extensa carrera. Su vida, como la de muchos por esas horas, cambiaba de modo radical. De repente, en una visita espontánea, su par Carlos Stornelli irrumpe en la sede de Tucumán 966 y declara de manera espontánea sobre cómo fueron los últimos días del fiscal de la unidad AMIA que venía de denunciar por encubrimiento a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner. "Mi percepción es que estaba asustado", relató Stornelli. No mucho más.


Casi nueve meses después, Fein descubrió que Stornelli podía tener algo más para contar, tras el giro que le dio al expediente al impulsar la hipótesis del suicidio inducido que anticipó El Cronista. Evitó oficializar el llamado a indagatoria para no frustrar la investigación, pero el lunes, finalmente, decidió citarlo a declarar como testigo a raíz de su participación en una serie de llamadas que en la fiscalía definieron como "muy jodidas" y en las que mantiene varios diálogos telefónicos con ex espías de la Secretaría de Inteligencia durante el domingo 18 en que Nisman murió. Se presentará hoy, a partir de las 10, para contar todo lo que no dijo.


De acuerdo a llamadas a las que accedió Fein tras un informe que recibió de la división Fraudes Bancarios de la Policía Federal, Stornelli se comunicó con Silvia Tomalini, una mujer de 44 años cuyo paradero se desconoce y que estaría vinculada al área de Inteligencia y también se comunicó ese día con Alberto Mazzino, ex director de Análisis de la SIDE y desplazado por el Gobierno a fines de 2014 junto al director de Operaciones Antonio Stiuso.


Stornelli es mucho más que un fiscal de dilatada trayectoria en Comodoro Py. Quienes lo conocen aseguran que es el nexo de Daniel Scioli con la justicia federal, a raíz de la relación que forjaron cuando se desempeñó como ministro de Seguridad bonaerense, entre 2007 y 2010. De su período sciolista también se desprende su buena relación con el fiscal de Tres de Febrero Paul Starc, quien ocupara una subsecretaría del Ministerio de Seguridad durante su gestión. Se espera que Starc también sea citado por Fein en el expediente Nisman, entre hoy y mañana.


Pero también cuentan detalles sobre la buena relación que mantiene con Mauricio Macri y sus aliados en Boca. Stornelli es amigo íntimo del presidente "xeneize" Daniel Angelici, al punto de haber compartido viajes juntos, y desde 2011, además de ser vocal titular del club, es el encargado de supervisar la seguridad. Su gestión se vio empañada por dos incidentes puntuales: el reciente episodio en la Bombonera del gas pimienta lanzado a jugadores de River durante un partido de la Copa Libertadores, y las acusaciones que recayeron sobre él de connivencia con la barrabrava de Boca.


Desde su fiscalía, en los últimos años se dispararon varias denuncias contra la Presidenta, a quien imputó por enriquecimiento ilícito. Stornelli es, además, quien instruye la causa Hotesur, que investiga irregularidades en las empresas hoteleras de la familia Kirchner. Pero también fue partícipe de episodios confusos, como el de octubre del año pasado, cuando en la zona de Aeroparque el vehículo en el que viajaba fue interceptado por un grupo de siete colombianos que, supuestamente, pretendían pincharle la rueda para luego robarle. Sus custodios reaccionaron a los tiros y los presuntos delincuentes fueron detenidos por la Policía.


Fue él quien, junto a un nutrido grupo de fiscales, encabezó la marcha del 18 de febrero en la que se pidió justicia por Nisman, a un mes de su muerte. "Cualquiera de nosotros pudo haber estado en su lugar", sentenció.

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