V CTIMAS AMBOS DE LOS RECELOS DE LA ROSADA, BUSCARON UN ACERCAMIENTO

Scioli acordó un encuentro con Moyano para que no se vaya del PJ

Alberto Pérez, jefe de gabinete bonaerense, estuvo ayer durante una hora en la CGT. Hubo una charla telefónica en la que se acordó una reunión para la próxima semana

Después de las idas y vueltas y la amenaza concreta para dar un portazo a la mesa de conducción del PJ, el gobernador Daniel Scioli dio el primer paso con el objetivo de convencer al jefe de la CGT, Hugo Moyano, para que revea su decisión.
El sindicalista dialogó durante unos minutos por teléfono con Scioli, y acordaron reunirse luego del viaje del mandatario a Francia. Scioli partirá hacia el país europeo, acompañado de su mujer Karina Rabolini, para ver a los médicos que hacen el seguimiento de su brazo y que analizan la posibilidad de cambiarle la prótesis (ver aparte).
Durante el fin de semana, desde el entorno de Moyano habían enviado señales a la casa de gobierno platense. Moyano anunció en diciembre pasado que renunciaba a la vicepresidencia primera del Consejo Nacional del PJ y a la presidencia provincial del máximo organismo partidario a nivel provincial, cargo que ocupa por la enfermedad de su todavía titular, Alberto Balestrini.
Moyano avisó que iba a dar un paso al costado desde el escenario de la cancha de Huracán durante un multitudinario acto de los camioneros. La amenaza nunca se concretó. Por eso en los últimos días, y ya molesto por las diferencias cada vez más grandes con la presidenta Cristina Kirchner, el titular de la central obrera comenzó a presionar a Scioli para que le acepte la dimisión.
Rápido de reflejos, desde el entorno de Scioli aprovecharon para construir una suerte de puente de plata. Si bien el gobernador se calza el traje de equilibrista, no hace más que tratar de contener a un castigado Moyano. Es que en un futuro inmediato, el mandatario y el sindicalista podrán transformarse en forzados socios para sostener los embates del ultrakircherismo, que también quiere cercar al ex motonaúta a quien ven como un potencial rival en la interna del peronismo para el 2015.
En la Casa Rosada saben que la madre de todas las batallas se dará en Buenos Aires. Ahí ya tienen en marcha un plan que tiene como cara visible, por ahora, al vicegobernador Gabriel Mariotto. Pero con el correr de los meses podrá desembarcar el vicepresidente Amado Boudou.
A pesar de insistir en que sigue siendo un soldado del proyecto encabezado por Cristina Kirchner, Scioli sabe que la mejor manera de contener este embate es hacerse fuerte en el peronismo y, en particular, en el bonaerense.
A este plan responde la posible sociedad con Moyano a quien los K quieren desbancar de la conducción de la CGT. En ese escenario, hasta se vio a un desconocido Scioli, quien también de a poco abandonó el perfil super bajo para mostrar que alza la voz con algunas quejas.
El jefe de Gabinete bonaerense, Alberto Pérez encabezó el operativo ayer. Para nosotros sigue siendo esencial, y el Gobernador considera que Hugo Moyano debería rever su posición porque así como está representado las provincias a través de sus gobernadores justicialistas, los intendentes justicialistas que están en el partido, los jóvenes, las mujeres, los intelectuales, también tiene que estar el Movimiento Obrero, sostuvo por la mañana en La Red. Luego viajó hasta la capital para reunirse con Moyano. Mantuvieron una charla de una hora a solas en la sede de la CGT. En ese lapso, el funciona rio bonaerense lo comunicó telefónicamente con Scioli, con quien acordaron verse tras su viaje a Europa. El operativo contención está en marcha.